¿Cómo miraba el Che? Exhiben retratos que tomó en sus viajes

Poco después de que se cumplan 90 años de su nacimiento, en Rosario presentan 200 imágenes de su vida. Es la primera vez que esos archivos se ven en el país.

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Una colección de fotos del líder revolucionario.

En sala. Se presentan las realidades que vio y lo transformaron. / Guillermo Turin / Cultura Municipalidad.

Luego de celebrar el aniversario 90 de su nacimiento, que se cumplió en junio pasado, Rosario se convirtió en la primera ciudad en el país en presentar una particular muestra de fotografías que recorren la vida de Ernesto Guevaranativo de esta ciudad. Lo más trascendente del desembarco es que la mayoría de las 200 imágenes exhibidas fueron tomadas por el Che a lo largo de sus viajes.

Con excepción de algunas postales de su infancia guardadas por el padre del revolucionario tras visitas familiares a la Cuna de la Bandera y otras ciudades, la colección permite asomarse a facetas menos conocidas del líder de la Revolución Cubana. Entre otras aparece su breve incursión como reportero gráfico para cubrir los Juegos Panamericanos de México en 1955. Para entonces ya había recorrido buena parte de Sudamérica con sus amigos Alberto Granado y Calica Ferrer, experiencia de la que también dan cuenta los originales enviados por el Centro de Estudios Che Guevara de La Habana.

“El personaje que escribió estas notas murió al pisar de nuevo tierra argentina, el que las ordena y pule no soy yo, por lo menos no soy el mismo yo interior. Ese vagar sin rumbo por nuestra ‘Mayúscula América’ me ha cambiado más de lo que creí”, escribió el rosarino al regresar del periplo que lo llevó a conocer Perú y Bolivia. A veces en primer plano y otras detrás de la cámara, Guevara siempre dejó huellas instantáneas que su familia se ocupó de recopilar y ahora pueden verse de cerca, aunque está lejos de ser un archivo completo.

Che Guevara fotógrafo. / Archivo

Che Guevara fotógrafo. / Archivo

Faltan muchas cosas. Algunas se perdieron y otras no se pudieron restaurar. El Che también sacó muchas fotos mientras estaba en la selva en plena Revolución Cubana y eso no está”, explicó a modo de ejemplo Pamela Gerosa, la coordinadora del Centro de Estudios Latinoamericanos Che Guevara. El Celche fue la institución local encargada de plasmar el proyecto a través de una pequeña tarea de curaduría en contacto con Camilo Guevara March. Con el acuerdo del hijo mayor del Che Guevara, el Centro de Expresiones Contemporáneas (Cec) fue elegido como sede para albergar la exposición que incluye pantallas con proyección de documentales y reparte las imágenes en paneles que empiezan por los primeros viajes previos a su desembarco en la isla.

Los organizadores piden a los visitantes que no disparen sus cámaras demasiado cerca de los marcos, ya que aspiran a conservar de la mejor manera posible los documentos. 

Se estudia su mirada en distintas etapas, desde la juventud hasta su etapa como líder revolucionario. G. Turin /Mun. Rosario

Se estudia su mirada en distintas etapas, desde la juventud hasta su etapa como líder revolucionario. G. Turin /Mun. Rosario

El acercamiento entre Cuba y Rosario a través de la Secretaria de Gobierno permitió evitar el uso de reproducciones o impresiones digitales para armar las galerías frente al río Paraná, por lo que allí pueden verse no sólo paisajes y rostros sino las huellas del paso del tiempo en las fotos que el Che guardó o envió en sus cartas. Pero por exigencia del Centro Che Guevara de La Habana las fotos no se pueden difundir.

En la sección de autorretratos, la foto que tomó de frente con el rostro avejentado contra un espejo en Bolivia lo vuelve casi un infiltrado, un desconocido en comparación con el joven aventurero que se mezcla con los pueblos originarios andinos o el líder político que pasó por Uruguay a principios de los 60.

Desde el Celche destacaron que Ernesto Guevara Lynch tuvo un rol clave en la búsqueda de los cuadernos de viaje y las fotos que su hijo supo recopilar desde que le regalaron su primera cámara de baquelita cuando era niño. Parte de ese material ya estaba en Rosario y se añadió al archivo familiar enviado desde La Habana con el objetivo de completar el primer tramo de la línea histórica de su biografía.

El Che supo llevarse paisajes diversos en un lapso de algo más de una década, desde las ruinas mayas en México y Guatemala hasta los templos del sudeste asiático, pasando por el río Tajo en España, Egipto, la India y Japón. En lo que respecta a los años de la revolución en Cuba, el material obtenido se centra en su mayoría en las obras que se llevaron a cabo tras la toma del poder junto a Fidel Castro y el Movimiento 26 de Julio.

Praga. Estuvo en carácter clandestino en 1966. / Archivo

Praga. Estuvo en carácter clandestino en 1966. / Archivo

La construcción de la Ciudad Escolar Camilo Cienfuegos fue uno de los proyectos más importantes que se pusieron en marcha por entonces en la isla, aunque las imágenes no cuenta por sí mismas la historia que protagonizó Guevara en dicho período. De hecho, los organizadores anticiparon que la exposición será modificada e incorporará material de lectura para los visitantes como otro complemento junto con los textos redactados por fotógrafas rosarinas y extractos de los diarios de viaje.

Hasta el 3 de marzo, esas y otras caras del Che podrán verse en su ciudad natal con entrada libre y gratuita, de miércoles a domingo, entre las 18 y las 21. La muestra es en el Cec (Paseo de las Artes y el río).

Así, Rosario inscribe a la Argentina en la lista de países que ya recibieron una parte central de la colección sobre la vida y obra del líder cubano, la cual fue avalada además por Unesco como parte del proyecto “Memoria del mundo”.

Fuente: Por Lucas Aranda – Clarín