Johnny Depp, en caída libre

Disney lo sacó de la saga de “Piratas del Caribe”, su ex esposa lo acusa de monstruo. El actor se refugia en la música mientras escribe sus memorias. "El monstruo", así llamaba él y su ex, Amber Head, a su otro yo, su personalidad cuando se ponía agresivo.

actor

Su ex esposa lo acusa de ser lobo con piel de cordero, pero es la de rockero la piel con la que Johnny Depp (55) parece sentirse más cómodo. En noviembre, los fans lo cercaron excitados en una estación de Paris dónde el actor esperaba el tren con una guitarra en la mano, después de haber ido a visitar a sus dos hijos.

En diciembre, fue a un hospital a alegrar chicos enfermos vestido con la otra piel que lo hace sentir bien, la del capitán Jack Sparrow, excéntrico personaje inspirado en su ídolo y amigo personal, el Rolling Stone Keith Richards.

Transita su peor momento mediático y si no fuera por la música, diría Miguel Cantilo, a Johnny no lo salva ni Tarzán. Debe encontrar consuelo también en los cientos de millones de dólares que le ha generado la saga de Disney Piratas del Caribe. Por eso, la confirmación de que la empresa ha decidido prescindir de sus servicios en la próxima película fue una muy mala noticia para recibir en Navidad.

Depp se queda sin su Jack Sparrow, el personaje central de "Piratas del Caribe". Foto: Disney

Depp se queda sin su Jack Sparrow, el personaje central de “Piratas del Caribe”. Foto: Disney

Disney se ahorraría unos 90 millones de dólares al no contratarlo, asegura un periodista de la revista financiera Forbes, la misma en la que hasta 2015 lideraba las listas como el actor mejor pago del mundo. Nadie en el medio puede asegurar que la saga tenga larga vida sin su Sparrow, se verá.

La verdad es que desde que su ex esposa Amber Heard lo acusó en 2016 de violencia doméstica, todo fue en picada para Johnny. Se refugió en la música, yéndose de gira por Europa con la banda que formó con Alice Cooper y Joe Perry, Hollywood Vampires.

Si la Navidad había sido mala, el año nuevo le llegó peor. No ayuda que un medio muy influyente de Los Angeles, el Hollywood Reporter, haya decidido publicar viejos papeles que llegaron a la corte en el caso de divorcio del actor con la actriz Amber Heard (Aquaman), donde ella lo acusaba de haber sido violento.

“Johnny y yo llamábamos a su alter ego ‘el monstruo’ y siempre aparecía cuando se ponía agresivo conmigo. Yo me sentía petrificada ante su presencia”, se supo ahora que le aseguraba al juez la actriz. Ese pleito salió de la corte, cuando a cambio de su silencio él le pagó 7 millones de dólares que ella prometió donar. El cierre de la causa no permitió ahondar la investigación. Amber alegaba que en mayo de 2016 él le tiró un teléfono a la cara y le dejó un moretón. Los dos policías que fueron llamados a la casa no recuerdan haberla visto herida. El actor dice que no la lastimó.

Este fue un año raro para Depp. Antes de terminar muy mal, excluido de la saga y otra vez en los titulares por su divorcio con Heard, fue una revista especializada en música la que no lo dejó bien parado.

Es frecuente que las notas de tapa de las revistas traten bien a sus entrevistados. No fue el caso de Rolling Stone, quien le permitió al actor hacer su descargo en el caso de violencia doméstica, pero mandó a su mansión en Londres a un periodista que claramente no era su amigo (y claro que no tenía que serlo) y lo pintó como un excéntrico solitario, cuya única compañía son los guardaespaldas y empleados a los que tiene cerca sólo porque les paga.

Johnny Depp aseguró en esa entrevista haber caído en una gran depresión después del divorcio con Heard y de sus denuncias posteriores por agresiones. Asegura que nunca le puso una mano encima. Ella contra ataca. Acaba de enojarse con la revista GQ por nombrarlo uno de los hombres del año.

En esa nota de Rolling Stone, Depp anunció que desde el escándalo empezó a escribir sus memorias. “Me empapaba en vodka por las mañanas y empezaba a escribir hasta que se me llenaban los ojos de lágrimas”, confesaba. ¿Lo publicará en 2019?

Mejor aún. ¿Le pondrá su propia voz a la versión digital del libro como hizo con la de Keith Richards? Esa es una novela que consumiremos ávidamente

Fuente: Clarín