La carta de Penélope Cruz a su gran amiga Salma Hayek

La actriz española se solidarizó con su colega mexicana, quien confesó un duro caso de acoso sexual,

salma y penelope

La actriz mexicana Salma Hayek hacía públicas unas duras y estremecedoras declaraciones en un artículo para The New York Times, en donde llegó a decir que el productor y magnate de Hollywood Harvey Weinstein, la había amenazado de muerte si no cumplía “sus fantasías” .

Tras el duro testimonio, una de sus mejores amigas, la actriz española Penélope Cruz, ha querido homenajearla a través de sus redes sociales y darle todo su apoyo “Te quiero, hermosa amiga”.


Con una imagen de Salma Hayek caracterizada como en su película Frida, contexto donde ocurrieron los espeluznantes actos, Penélope Cruz ha querido escribir un fragmento de lo que su amiga detalló durante la entrevista.

“¿Por qué tantas de nosotras, mujeres artistas, tenemos que ir a la guerra para contar nuestras historias si tenemos tanto que decir? ¿Por qué tenemos que luchar con uñas y dientes para mantener nuestra dignidad?”.

“Creo que es porque, como mujeres, nos han devaluado como si fuéramos indecentes, hasta el punto que la industria cinematográfica dejó de esforzarse en averiguar lo que quieren ver las audiencias femeninas y las historias queremos contar. Hasta que no haya igualdad en nuestra industria, que hombres y mujeres tengan el mismo valor en todos los aspectos de la producción, nuestra comunidad seguirá siendo tierra fértil para los depredadores”.

A las actrices Penélope Cruz y Salma Hayek siempre les ha unido un vínculo muy estrecho e íntimo de amistad, incluso en 2006 protagonizaron la película Bandidas, donde ambas interpretaban los papeles principales.


Sin embargo, cuando comenzaron a salir a la luz las denuncias al productor de Hollywood Harvey Weinstein por parte de numerosas actrices, Penélope Cruz aseguró que “no conocía esa parte de él” , y que aunque él había sido siempre respetuoso con ella, le daba todo su apoyo “a las mujeres que han tenido esas horribles experiencias”.

Penélope no es la única que ha decidido dar todo su apoyo a Salma públicamente.

El actor Antonio Banderas, por su parte, también ha compartido a través de sus redes sociales una fotografía junto a su colega y amiga mexicana.

“Estoy impactado y triste ante los terribles hechos que ha hecho públicos mi querida amiga Salma Hayek sobre el productor Harvey Weinstein. Su integridad, su honestidad como mujer y como profesional me hacen dar absoluto crédito a sus palabras”.

Estoy impactado y triste ante los terribles hechos que ha hecho públicos mi querida amiga Salma Hayek sobre el productor Harvey . Su integridad, su honestidad como mujer y como profesional me hacen dar absoluto crédito a sus palabras.

Una parte de la carta abierta de Salma Hayek publicada en The New York Times, cita lo siguiente:

Con lo que sé ahora, me pregunto si no fue solo mi amistad con ellos —así como con Quentin Tarantino y George Clooney— lo que me salvó de ser violada.

El acuerdo que hicimos en un inicio era que Harvey pagaría por los derechos del trabajo que ya había empezado a desarrollar. Como actriz, me pagarían la tarifa mínima prevista por los tabuladores del Sindicato de Actores de Cine estadounidense y un 10 por ciento adicional. Como productora recibiría un crédito aún indefinido, lo que no era inusual para una productora en los años noventa. También pidió un acuerdo firmado para que hiciera otras películas con Miramax, lo que pensé iba a consolidarme como actriz protagónica.


No me importaba el dinero; estaba extremadamente emocionada por trabajar con él y con la empresa. En mi ingenuidad pensé que se había cumplido mi sueño. Había validado los últimos catorce años de mi vida y había apostado por mí, la “nadie”. Dijo que sí.

No sabía que muy pronto yo tendría que decir no.

No a abrirle la puerta a cualquier hora de la noche en hotel tras hotel y locación tras locación donde se aparecía inesperadamente, incluido un sitio en el que estaba rodando una película en la que él ni siquiera estaba involucrado.

No a bañarme con él.

No a dejarlo que me viera bañarme.

No a dejarlo que me diera un masaje.

No a que un amigo suyo, desnudo, me diera un masaje.

No a dejarlo que me hiciera sexo oral.

No a desnudarme junto con otra mujer.

No, no, no, no, no…

CON CADA RECHAZO SURGÍA LA IRA MAQUIAVÉLICA DE HARVEY.