Maitena fue Madrina de Comicópolis, el festival de historietas

"Soy una guerrera temerosa", afirma. Agrega que el trabajo de los mayores, como ella, la aburre. Y que ahora valora sus antiguos dibujos. Es figura en el festival de historietas este viernes, sábado y domingo en La Rural. En la imagen, Maitena, en su escritorio. Detrás, algunas de las obras que muestra en Comicópolis. Su mesa de trabajo incluye espejo y pinza de depilar. Foto Guillermo Rodriguez Adami.

Es delgada, tiene una mirada penetrante y el pelo largo y platinado, como una llamarada helada en la cabeza. Sentada frente a su escritorio, en el que se apilan dibujos y escritos, lápices y libros, es la reina de un universo propio. Tiene un espejo, al costado de la mesa: es el que usa para ver sus propios gestos cuando dibuja a sus personajes femeninos, un gusto que se da de vez en cuando, porque hace años dejó de dibujar por encargo: sólo lo hace para causas solidarias o por puro placer. Al lado del espejo, hay una pinza de depilar, escondida debajo de un pañuelo: cuando la descubre, lanza una carcajada sonora. Y quizás habría que dibujarla así, si ella fuera otro de sus personajes: riéndose de sí misma, mientras se escudriña en el espejo.

Sus mujeres alteradas la convirtieron en una suerte de embajadora de la mirada femenina, primero en medios gráficos liderados y colmados de hombres, como Revista Humor, Sex Humor, Fierro y Cerdos y Peces, donde dio sus primeros pasos como humorista gráfica y luego en revistas femeninas como Para ti, donde publicó una página semanal durante años, a partir del 1994. “En Fierro dibujaba hembras calientes que tenían aventuras con amigas o se acostaban con hombres y los abandonaban por la mañana; hacían todo lo que yo no hacía”, cuenta ella, que fue madre soltera a los 17, se casó a los 18, volvió a ser madre a sus 19, perdió a una hija en el parto, a los 21, y se separó a sus 24.

-O habrás sido las dos cosas?.

-Seré las dos cosas –dice- porque las mujeres tenemos esa capacidad, la de ser muchas al mismo tiempo.

Sus tiras, que la volvieron conocida en numerosos países, están reunidas en libros como Mujeres alteradas, Superadas I, II y III, Lo mejor y Lo peor de Maitena. Esas tiras se tradujeron a 12 idiomas y conquistaron lectores lejanos, de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa, tras ser publicados en medios de más de treinta países, como Madame Figaro de Francia, Claudia y Folha de São Paulo de Brasil, La Stampa de Milán, El Nacional de Caracas, Público de Portugal, Día Siete de México, El Mercurio de Chile y Paula y El País de Uruguay.

Parte de ese material, junto con sus primeros dibujos y originales son los que se ven ahora impresos en su estudio, en inmensas gigantografías que descansan contra una pared: son las que expondrá este fin de semana en el festival internacional Comicópolis, donde oficiará de madrina. Allí, presentará una selección de su propia obra, en el marco de la muestra Maitena esencial.

-Soy mi propia curadora -dice-. Y estoy pensando sobre todo en los más chicos, en los que no me conocen. Incluiré material relacionado con la juventud y con lo que vivimos las madres de estos pibes: muchas tiras de ese hermoso ángulo guerrero que es el de las madres de adolescentes. Mostraré también muchos de mis originales; antes no los valoraba, porque siempre me sentí una mala dibujante al lado de los grandes maestros. Pero veinte años después los miro y me parecen preciosos: pintados con tinta china, con colores; son planchas que no tienen una corrección. Me gusta que se vea cómo fue cambiando el estilo de las tiras a lo largo de los años.

Dibujó hasta el cansancio, literalmente, y cuando sintió que se repetía, colgó los guantes: se alejó del dibujo, de los excesos, y de la celebridad. Pasó una temporada en Uruguay –entre 2000 y 2012 vivió en La Pedrera- y a su vuelta se separó y decidió dedicarse “a vivir”.

– Estaba cansada de repetirme y de que me repitieran- contará, en el marco de la entrevista con Clarín. Repetirse no tiene nada que ver con la creatividad y cuando yo llego a mi límite, doy saltos, pateo tableros, me juego por lo que tengo ganas de hacer. Necesito salirme de la zona de confort. De hecho, me bajé en el momento de mayor éxito y no me importó. Me había aburguesado y me resultó insoportable.

-Sos una muchacha punk?.

-Soy punk really. Me gusta el vértigo. Pero soy una guerrera temerosa. Puede que no siempre sepa dónde voy pero sigo, aunque sienta que estoy caminando con velas dentro de una caverna oscura.

Ahora, además, escribe ficción: después de Rumble, su primera novela -protagonizada por una chica de 12 años en los años ’70, y publicada en 2011-, da forma a la que será su segunda obra literaria, sobre la que prefiere no anticipar nada aún.

-¿Hay elementos comunes a las novelas y a las tiras?

-Creo que uno siempre habla de lo mismo, uno está siempre obsesionado con las mismas cuestiones. Aunque en las novelas intento no caer en el humor, lo hago sólo cuando me resulta imprescindible. Yo no soy escritora, pero siempre estoy contando algo. En mi caso, las personas, los sentimientos, el amor, el cuerpo, el dolor, los amigos, el sufrimiento. Me gustaría hablar de asuntos más elevados pero no me sale: creo que cuento a mujeres que se atreven a cumplir su deseo o se preguntan qué quieren. Mujeres temerosas también. Yo soy loca, pero temerosa: avanzo aunque sienta terror.

-¿Cuándo funciona el humor?

-El humor es una tentativa de limpiar de estupideces los grandes sentimientos, decía Raymond Queneau.

-¿Es un buen momento para el género del cómic? Cada vez más adolescentes y jóvenes parecen integrarse al mundo del dibujo y la historieta.

-Desde hace unos seis o siete años, hay un revival del género, que quizás esté en su mejor momento. Hace 20 años había 1 ó 2 librerías, ahora hay decenas, y adolescentes que dibujan cada vez hay más, es un fenómeno mundial y aquí en la Argentina se siente también.

-Nuevos aires que ¿hacen una diferencia?

-Yo creo que sí: los jóvenes aportan frescura e irreverencia, una mirada distinta que yo valoro muchísimo. Los mayores somos demasiado reflexivos, demasiado pesados, filosóficos. Me aburre muchísimo. Prefiero leer a una chica de 25 que ponerme a dibujar.

-¿Por qué tan pocas mujeres tuvieron éxito masivo? ¿Es, en esencia, un género masculino, o eso cambió?

-El comic siempre fue masculino. Pero la aparición de las novela gráficas y los mangas ampliaron ese mundo y en los últimos diez años las mujeres –Como Power Paola, que es genial; Chics on comic, Alejandra Lunik o Maconuda en Uruguay- irrumpieron de forma masiva. Hoy comparten espacio con los hombres.

-¿En qué medida las redes sociales ampliaron las posibilidades de los dibujantes?

-Hoy permiten que cualquier humorista dé a conocer su trabajo, y las chicas no tienen que rogar por que un jefe de arte –casi siempre varones- les den permiso para crear, en medios que también están, casi siempre, dirigidos por hombres. Hace 20 años éramos cuatro gatas locas, o gatas floras; está buenísimo que hoy cualquiera tenga la posibilidad de hacer público su material.

-¿Pensás una idea y después en la resolución gráfica?

-Sí, está la idea y luego el dibujo. Hago bocetos, ahora trabajo con rotring, estoy dejando la tinta china. Y están el espejo y la pinza: dibujo y me depilo al mismo tiempo.

-Además, sumás tu apoyo al movimiento “Ni una menos”. ¿Qué opinión tenés sobre el aumento de los femicidios y la actual violencia contra las mujeres?

-Los femicidios están saliendo cada vez más a la luz, y creo que hay una reacción violenta las mujeres que se rebelan. Es muy heavy lo que está pasando. Este país está lleno de mano de obra desocupada, de gente machista y de fascistas, está lleno de injusticia e impunidad, a todo nivel: todo eso favorece la violencia de género. Parecen clichés pero no lo son: las pibas después aparecen muertas porque no hay igualdad. Y hay también una situación de violencia desigual: nosotras no matamos hombres. No aparecen muertos hombres, ni aparecen hombres violados. Somos distintas y ahora nos toca defendernos. Hay un enorme trabajo para hacer, pero visibilizar el problema es un primer paso y es fundamental.

Mirada femenina

Nació en Buenos Aires en 1962. Artista autodidacta, Maitena Burundarena comenzó dibujando tiras eróticas en Argentina para Revista Humor, Sex Humor, Fierro y Cerdos y Peces. En 1994, Para Ti la contrató para hacer una página semanal: de allí surgieron sus Mujeres alteradas. Sus tiras fueron traducidas a 12 idiomas y publicadas en más de 30 países. Entre 1998 y 2003, publicó la tira Superadas, reunidas en Superadas I,II y III. Otros de sus libros son Curvas Peligrosas 1 y 2 y Rumble (2011). Tiene tres hijos.

Comicópolis, tres días para vivir el mundo del cómic

Comicópolis se propone como una puerta de entrada al mundo del cómic para el público masivo: un encuentro en el que convergieron el fenómeno de culto y consumo popular.

Se trata del festival internacional de historieta más importante de la región -organizado por la Asociación Civil Viñetas Sueltas, una entidad sin fines de lucro dedicada desde 2008 a la promoción cultural y la divulgación de la historieta-, que reúne cada año a algunos de los más destacados exponentes del género, a nivel local e internacional. Este año, el evento se concreta en la Rural, este fin de semana y Maitena oficia de madrina de honor.

Entre los artistas nacionales participantes, estuvieron Chanti, El Bruno, Javier Rovella, Isol, Diego Greco, Ayer B, Szoka, Ignacio Noé, Claudio Aboy, Julieta Arroquy, Omar Francia, Calvi, María Alcobre, Santiago Caruso, Lauri Fernández. Mientras que los invitados internacionales son la guionista y dibujante Trina Robbins, el francés Jean Yves Ferri -actual guionista de Astérix-, el creador de Supercampeones, el japonés Yoichi Takahashi y el británico Simón Bisley.

Entre las muestras que pudo ver el público se incluyeron Maitenaesencial -donde ella explicó al público las claves del proceso creativo-, un homenaje a los 40 años de Star Wars, otro por los 60 años de El Eternauta, y una última de Revista Barcelona.

Se realizó, además, el Combate de los dibujantes, narraciones en vivo, talleres, y una conferencia editorial, de la que participan editores de diversos países. Este año el tradicional “Mundo Cosplay” incluye el Concurso Cosplay, cuyo premio mayor es un viaje a Japón, a pasar Noche de Brujas, con todos los gastos pagos.

Cuándo: 1, 2 y 3 de septiembre. Dónde: La Rural. Horarios: De 10 a 20. Entrada: Desde $198. Vier. menores de 18, gratis. Sáb. y dom., menores de 10, gratis.