Se presentó el documental de Maradona en Cannes

MIRÁ EL TRÁILER. Cuenta su etapa en el Nápoli y no tiene grandes revelaciones. En la imagen de portada: Diego, en 1984, cuando fue presentado a los hinchas del Nápoli en el estadio San Paolo.

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No abundan las revelaciones en Diego Maradona, el documental que ayer tuvo su prèmiere mundial en el Festival de Cannes. Pero sí intimidades que refieren y resaltan, subrayan contradicciones y lo épico en la vida del astro del fútbol. El documental lo emitirá DirecTV en fecha a precisar, y no se sabe si se exhibirá en las salas argentinas.

No estuvo presente Maradona, “porque no está bien, está próximo a tener una operación” en México, según dijo el director Asif Kapadia al terminar la proyección.

El trabajo del inglés Asif Kapadia (Oscar por Amy, sobre Amy Winehouse; Senna, sobre Ayrton Senna) toma como lapso central en la vida de Maradona su período en el Napoli. Así que los que imaginaron una biografía del 10, sáquenselo de su cabeza.

Kapadia repite hasta el cansancio que trabajó con 500 horas de archivo de imágenes inéditas, pero muchas de ellas son muy conocidas. Por supuesto está su niñez pobre en Villa Fiorito, pero se lo ve una sola vez con la camiseta de Argentinos Jrs., con la de Boca hace dos goles y ya está con la del Barcelona. De ahí, a la transferencia más cara del fútbol mundial para la época, cuando llega al Napoli, en 1984, y parte, tras una sanción por doping, en 1991.

Hay tanto hincapié en sus logros futbolísticos, la obtención de dos scudettos de Italia, la Copa del Mundo en México ’86 –uno de los momentos en que la platea de la Sala Lumière aplaudió fue en el segundo gol a los ingleses- y su relación con la cocaína y con Carmine Giuliano, de la Camorra. Las imágenes más impactantes seguramente sean las menos vistas, como la cara de Maradona en la fiesta de Navidad de 1990 del Napoli, meses después de dejar afuera del Mundial a la Selección Italiana en el estadio San Paolo de Nápoles, o en el vestuario del Napoli y de la Selección. En esos contrapuntos el documental gana por goleada.

Como en otro filme visto en esta edición de Cannes, con un ídolo que gambeteó a las drogas –Elton John y Rocketman-, Maradona hace la diferencia entre la persona y el personaje que se creó para sobrevivir. Con el tema de las drogas es diferente: se dice que el músico británico hace 28 años que está limpio, nuestro campeón mundial sabe de idas y vueltas. Y el filme es hasta cruel por momentos.

Un detalle es que no se precisa cuándo se hicieron las entrevistas en las que se escucha las voces de Diego, Claudia Villafañe y María, la hermana de Diego, quien está visto ha ocupado un rol más que importante en su vida. Para los futboleros el filme no tiene desperdicio, con la salvedad marcada de cuál es el tramo en la vida futbolística que toca. Los que no saben niente de Maradona, se toparán con un tipo que, como resume Daniel Arcucci en off, ha tenido tanto de tramposo (se aborda la paternidad de Diego Jr., que el astro niega en pantalla, y no spoilearemos el final) como de genio.

Fuente: Clarín