Crucigrama: El gol de Cárdenas

Aquella tarde Intercontinental en el Centenario - Por Norberto Tallón, especial para DiariodeCultura.com.ar.

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Medio siglo y un año, este domingo (4 de noviembre), habrán pasado de aquel triunfo inolvidable e inédito…

Los equipos argentinos, hasta principios de esa década del 60, no competían en torneos internacionales importantes. El seleccionado nacional después de los pioneros subcampeonatos, el olímpico de Ámsterdam 1928 y el mundial de Uruguay 1930, solo habían conseguido una gran cantidad de títulos sudamericanos y carecía de competencia habitual con equipos europeos. Recién la posibilidad copera de Independiente frente al italiano Inter de Helenio Herrera, menos de un lustro antes, abrió un nuevo objetivo. Hasta entonces, no había ni otros enfrentamientos ni triunfos.

Fue esa tarde de sábado, en el mítico estadio Centenario de Montevideo, que luego de sendos triunfos como anfitriones, el campeón europeo (El primer equipo británico en ganar la Copa de Europa -Hoy Champion’s League-) el escocés Celtic Football Club de Glasgow, llega a enfrentarse con el campeón de la Libertadores de América, el Racing Club de Avellaneda, en la octava final de la Copa Intercontinental (Hace no mucho tiempo considerada oficialmente por la FIFA como Copa del Mundo). Debe decirse que, por entonces, ambos certámenes únicamente eran disputados por los vencedores de cada país participante.

El “Equipo de José” (Por su técnico Juan José Pizzutti) después de obtener (con una racha de más de cuarenta partidos invicto) el título local, salió al campo de juego con Agustín Mario Cejas, el capitán Oscar Raimundo Martín, Roberto Alfredo Perfumo, Alfio Basile y Nelson Pedro Chabay; Juan Carlos Rulli, Joao Cardoso y Humberto Dionisio Maschio; Juan Carlos Cárdenas, Juan José “el Yaya” Rodríguez y Roberto Santiago “el Toro” Raffo. El arbitraje fue del paraguayo Rodolfo Pérez Osorio.

Muchos hinchas racinguistas cruzaron el Río de la Plata para la “Gran Batalla”, otros la siguieron por radio y tantos más “pensaban” en la televisión (haciendo sus primeras experiencias en ese tipo de transmisiones, pero… la transmisión no “llegaba”, recién sobre el final del primer tiempo o comienzo del segundo las imágenes se “hicieron” en las pantallas.

¡Menos mal! Porque, en definitiva, el país (casi todo, como siempre) compartía el “sentimiento académico” de ese día y pudo ver y gritar, a los 9 minutos de la segunda parte, el gol que sería el definitivo para el 1-0 de esa “tercera final” y la primera Copa Intercontinental de Clubes, que Racing trajo a sus vitrinas y a La Argentina.

Se han contado muchas versiones previas al “zapatazo” de Juan Carlos Cárdenas que dejó volando al arquero Fallon en busca del ángulo al que no iba a llegar, que la pidió, que le dijeron andá, etc. También hay quienes aseguraban que el “Chango” no podría repetir nunca un gol así… Error: años más tarde en un torneo de verano en Mar del Plata convirtió uno prácticamente idéntico…

Una historia, rápida y seguramente no bien contada, de un hito fundamental del fútbol nacional.

Con la “Acadé” alcanzando el cielo, de iguales colores que los de su camiseta.

Norberto Tallón

@betotallon