Crucigrama: La mancha no sale

El mundo del fútbol - Por Norberto Tallón, especial para DiariodeCultura.com.ar.

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Hace casi un año decía: “No se mancha, pero se manchó. Y por el bien de la pasión de una sociedad internacional de seguidores de la belleza de su deslizamiento sobre el césped, más o menos cuidado, en los pies de los grandes “malabaristas” o los acompañantes necesarios esos que lo hicieron: los grandes personajes o los insomnes que están esperando suene el timbre de la Justicia deberán rendir cuentas con la verdad y puestos a “limpiar” aquello que debía ser impoluto”.

Sin embargo, más allá del maquillaje que intenta taparla, todo sigue igual… Un repaso. A nivel mundial cambiaron directivos pero siguen las mismas costumbres para que la competencia sea como los “señores” de Zurich quieren y tal vez, también, continúen las maniobras económicas que hacen al “ninguneo” de asociaciones, hombres, agrandando entre ellos mismos la suciedad.

Todavía se espera, algunos esperamos, que en todas partes del mundo la Fiscal General estadounidense, que desplegó el FIFA-Gate, se ocupe de los que no aparecieron con grandes cargos en las primeras planas en el destape del caso y son “grandes hacedores” de la mecánica de “tapar” sobornos, incentivaciones, abusos de gastos, lavado de dinero, etc. Profesionales “técnicos” que, seguramente, no duermen tranquilos porque si hay justicia, o eso fue lo buscado ¿o no?, deberá reservarles, pronto, un banquillo…

Hace un año de aquello… Aquí estamos con muchos de esta otra mácula, o muchas, las del fútbol argentino que se enorgulleció durante décadas de su participación social a través de asociaciones civiles sin fines de lucro, como lo son los clubes y está transitando, a paso redoblado, el camino de la mercantilización privada que fabricará “dueños”, en reemplazo de los socios del carnet y la cuota social, de los quiebres y/o rupturas: la AFA y unos clubes por acá, la Superliga por allá. Este par de clubes no deben descender porque no lo permiten los contratos de televisión. Escribo clubes porque desconozco la denominación futura.

Y el deporte… ¿Por qué es o era un deporte? ¡Poco importa! El negocio supera a declaraciones de principios, declamaciones acerca del espíritu de algo. La dirigencia afirma un rumbo y va exactamente en el contrario, no se observa que nada cambie.

Un tema final, con bastante mugre, la selección nacional… Declaro que no me gustan los técnicos que hacen jugar como Bilardo, Sabella, Bauza, Alfaro, Caruso Lombardi y otro montón más que Ud. puede completar la lista.

Uno se pregunta, quizás excediendo las razones personales de su renuncia, cuál fue “el mal” de Gerardo Martino, por qué un día hizo las valijas el “Loco” Bielsa, qué motiva que cronistas defenestren a uno y alaben al otro, para meses después acometer en sentido contrario, que pregonan la necesidad de un “cambio rotundo” sin mucho más fundamento que la necesidad diaria de expresar algo. La pelota sigue manchada… y va hacia más barro, mucho barro…

Hace más de ochenta años, refiriéndose a muchas cosas donde el fútbol puede ser englobado, Enrique Santos Discépolo hacía un manifiesto en un par de versos de su “Cambalache”: “El mundo fue y será una porquería, ya lo sé, en el quinientos seis y en el dos mil también”.

Norberto Tallón
@betotallon