Crucigrama: Vendehumos

Así, o cómo ellos lo promocionen - Por Norberto Tallón, especial para DiariodeCultura.com.ar.

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Sí, así, tal cual está escrito en el título se registra el diccionario de la Real Academia Española (23ª Edición). Este vocablo procede de “vender y humo” (masculino, femenino y coloquial). El significado: “Persona que ostenta o simula valimiento o privanza con un poderoso para vender su favor a los pretendientes”.

¿Traducimos?  Más o menos… alguien que proclama con cierto grado de verdad o inventa un conocimiento y/o relación ventajosa que pone “en venta” a quienes la quieran. 

¿Cuántos vendehumos -respetemos a la RAE- están alrededor en lo privado, laboral, social y también en lo público en distintos ámbitos y actividades?

Sé que lo primero que viene a la memoria es… Pero, dejemos tranquilo a Ricardo,… sino, tendré que explicarle cuando me llame.

En el mismo ramo proliferan, tomando en cuenta ejemplos de nuestro país. Algunos que tienen un extenso currículum, porque siempre tienen “trabajo”, pero solo alguna casualidad les permitido dejar el “no haber ganado nada”, como diría el paraguayo José Luis Félix Chilavert. Otros, anotan en su “historia personal” solo un par de “señales de principiante” y, sin embargo, están en un lugar que no posèen quienes han demostrado su talento, capacidad, etc..

No  quiero hacer nombres, en mi Twitter personal están. Pero no me parece posible estar dirigiendo a Vélez, con solo la fortuna de ser el jugador más insultado en la selección nacional en las últimas dos décadas, haciéndose llamar “míster” en  Liniers y comprando y “no usando” muchos jugadores (¡Si Don Pepe revive!). Tampoco el de un equipo xeneize que, en su carrera, sus equipos siempre jugaron lo “más feo posible” y aún peor. ¡Ah! Para terminar solo con “mucho humo” se logra ser el técnico de La Argentina  (Ya sé. Ud. dirá: “Estuvo Sampaoli” y tiene razón), con una experiencia  “escasa”, por no decir nula.

Hay muchos en el medio de la comunicación. Se necesitan, para hacerlo más afable, al menos dos, para que durante un programa su único aporte sean sus problemas o vicisitudes personales y los mensajes en las redes sociales.

Los que hacen una religión del marketing, a partir de aquella frase de la que no recuerdo su “creador”, que solo sirven para que la gente compre todo lo que no le hace falta.

En la música, creen que eso hacen, los que “firmaron” un “hit” (¡La casualidad es santa!). O quienes montan una obra de teatro o filman una película, después de enturbiar la vista del elegido con sus argumentos, e intentan que la “compra” sirva a ese cliente.

Están en todos los lados… todos. Deportes, medios, empresas, en la esquina de cualquier barrio o en elevados sectores de la sociedad. No dura demasiado lo que promueven… por una cuestión natural se esfuma. Pero, caprichosos, siempre insisten.

Quizás, en el video que sigue, se compruebe que hasta el amor los tiene como partícipes.

No se preocupen, en definitiva, es humo, solo humo. No dan para más…

Norberto Tallón

@betotallon