Un Argentino en Brasil: Abrigo María Inmaculada

125 años brindando amor y caridad. Por Alberto Curia, especial para DiariodeCultura.com.ar.

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Muchas veces la vida nos da lecciones que, por ahí, quienes tuvimos la suerte de haber nacido en un hogar con los patrones lógicos de una familia, no valoramos en su magnitud y sí, nos sorprendemos cuando sabemos que existen este tipo de instituciones de caridad que trabajan en post del bienestar de los más necesitados.

Hoy Diario de Cultura cuenta la historia del “Abrigo María Inmaculada”, de Rio de Janeiro, que fue fundada hace más de 125 años, y siempre tuvo como base de su trabajo, el amor y el respeto por el prójimo.

El objetivo de esta institución es atender la necesidad de los niños, adolescentes, jóvenes y adultos junto a sus respectivos familiares en situación de riesgo y vulnerabilidad social.

Esta fundación comenzó en los primeros años del Brasil República, con la señora Idalina da Fonseca Pessoa e Silva, familiar del Mariscal Deodoro da Fonseca, quien decidió acoger en su propia casa, a desamparados del incendio de un morro del centro de Rio de Janeiro.

De esta manera nació el “Instituto Protector de Pobres y Niños, Abrigo María Inmaculada”. Corría el año 1893.

A pesar de tener tanta visión de futuro referente a ejercer la caridad, el Abrigo, se fue transformando de acuerdo a las distintas necesidades y durante esta larga trayectoria que lo avala. Resguardó a familias, fue orfanato e internado de niñas, escuela con la ayuda del “Estatuto del Niño y Adolescente”, quien adaptó su funcionamiento para un jardín de infantes con asistencia socio-educativa y abarcaba, también, a adolescentes y parientes, manteniendo siempre la atención totalmente gratuita para las familias más necesitadas.

En 1989, el pésimo estado de conservación del predio, llevo a la Ingeniera Civil Deise Gravina a encargarse de las reformas, ya que la profesional era conocida como la ingeniera que hacia trabajos gratuitamente en entidades de caridad de la ciudad.

En aquel mismo año, la entonces Directora del “Abrigo María Inmaculada”, Odete Marques, falleció y asumió el mando de la institución Deise Gravina y su madre Clélia Silva, quien con la ayuda de muchas personas la institución se fue recuperando, pasando momentos difíciles; especialmente en el incendio sufrido en 2001, cuando se perdió parte de la estructura del inmueble, documentación, muebles y donaciones.
La recuperación desde las entrañas misma de las cenizas, contó nuevamente con un  centenar de colaboradores que mensual y caritativamente cubrieron las necesidades de 300 niños.
La historia de esta ingeniera civil en la lucha por los derechos de los más necesitados no paró, desde el año 2002 está envuelta en discusiones municipales, estatales y a nivel nacional en  defensa de los más pequeños y adolescentes, con intensa participación en los foros que trataban esta problemática, que no es menor.

En 2009, Deise Gravina, asumió la presidencia del “Consejo Municipal de los Derechos de los Niños y Adolescentes” (CMDCA), de la ciudad de Rio de janeiro, cargo no remunerativo.

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La sede del “Abrigo María Inmaculada”, está localizada en el suburbio de la capital carioca y atiende generalmente a pequeños habitantes del entorno donde se “destacan”, en razón por la proximidad, los complejos de las favelas: “Jacareizinho” y “Mangueira”, áreas consideradas de riesgo y uno de los mayores índices de exclusión social, conviviendo con grandes problemas como el tráfico de drogas, territorios denominados “Cracolandia” (uso de Paco), violencia, embarazos adolescentes, familias en extrema condición de pobreza y alta vulnerabilidad juvenil.
También abarca las comunidades de las favelas de “Arará”, “Vila da Paz”, “Riachuelo”,
“Sampaio” y otras.

El lema de esta casa de caridad es: “Un Lugar Para Gente Feliz”.
“Abrigo María Inmaculada”, de Rio de Janeiro misericordia en beneficio de los más
necesitados…
Alberto Antonio Curia Especial para Diario de Cultura
albertoantoniocuria@hotmail.com