Buzones en extinción: en La Plata sólo quedan seis y los declararon patrimonio cultural

Están ubicados en puntos clave, desde la época de la fundación. Intentan preservarlos como un sello de la ciudad.

buzones de correo historicos de la plata

Asoman, perdidos en la vorágine, como testigos imperturbables de la etapa fundacional de La Plata. Resistieron a la modernidad, a la era digital y, sobre todo, al paso del tiempo. Son apenas seis buzones, sobrevivientes, que ahora ocuparán un sitial como Patrimonio Cultural de la Provincia.

Para preservarlos, los 6 buzones que quedan en La Plata fueron declarados "patrimonio cultural". Foto: Mauricio Nievas

Para preservarlos, los 6 buzones que quedan en La Plata fueron declarados “patrimonio cultural”. Foto: Mauricio Nievas

El vértigo de los avances en las comunicaciones que marcan el Siglo XXI casi los manda al mundo del olvido. Pero una ley promulgada por el Gobierno bonaerense rescata el valor patrimonial de los buzones postales y pretende que se preserven como están, con su carcaza de hierro fundido y su descolorido rojo bermellón, como sello de la identidad platense.

La Ley 15.069 declaró como “Bien de Interés Histórico y Cultural incorporado al Patrimonio Cultural” a los buzones del Correo Argentino que se están en las esquinas de las calles 7 y 34, 6 y 50, 7 y 61, 16 y 47, 51 y 21 y 1 y 36 de la ciudad capital de la provincia.

Son mojones que reivindican la época de la carta de papel, escrita a mano y sellada con estampillas humedecidas por saliva. Un trámite tan lejano que cuesta explicarlo a los milennials o las generaciones  que sólo conocen mensajes en el celular.

Estos cilindros, que ahora parecen exagerados, pertenecen al Estado nacional y son administrados por el Correo Argentino. Atravesaron -antes de resultar inútiles- el proceso de privatización del sistema postal en nuestro país y su vuelta a los brazos estatales. En ese trajín, casi nadie advirtió su presencia.

Para preservarlos, los 6 buzones que quedan en La Plata fueron declarados "patrimonio cultural". Foto: Mauricio Nievas

Para preservarlos, los 6 buzones que quedan en La Plata fueron declarados “patrimonio cultural”. Foto: Mauricio Nievas

Los primeros fueron traídos desde Europa (en especial de Inglaterra) a fines del siglo XIX y se empezaron a instalar a partir de 1892 en las esquinas de varias ciudades del país. Entonces, la capital bonaerense apenas emergía como una urbe y sus autoridades decidieron ubicarlos en puntos clave del recorrido urbano. Los que perduran son modelos nacionales, que comenzaron a ser fabricados a principios del siglo pasado. En la etapa de expansión del sistema postal, hacia la década del 40, había, en toda la Argentina, unos 2.300.

La normativa pretende “preservar este equipamiento que fue esencial en el sistema de correspondencia oficial y único del Correo Argentino hasta los años ‘90”. Según los fundamentos de la ley, “cada uno de ellos forma parte de la historia de la ciudad y de los bonaerenses, y dado su desuso desde hace muchos años, se han convertido actualmente en blanco del vandalismo y se encuentran en un estado de total descuido”.

Para preservarlos, los 6 buzones que quedan en La Plata fueron declarados "patrimonio cultural". Foto: Mauricio Nievas

Para preservarlos, los 6 buzones que quedan en La Plata fueron declarados “patrimonio cultural”. Foto: Mauricio Nievas

¿Cuál será la protección que tendrán los viejos buzones? “No podrán ser intervenidos en todo o en parte, ni vendidos; transferidos, gravados, hipotecados o enajenados, sin intervención y aprobación de la Comisión Provincial del Patrimonio Cultural”.

Además, “ningún bien mueble público, provincial o municipal, declarado provisoria o definitivamente como patrimonio cultural, podrá salir del país, ni ser vendido, transferido, gravado, hipotecado o enajenado sin dar intervención a la Comisión Provincial del Patrimonio Cultural”.

Los legisladores que aprobaron esta disposición sostienen que “a partir de esta declaración contribuiríamos a implementar los medios tendientes para su conservación y estaríamos preservando parte importante de nuestra historia”.

Por el momento, no se conocen iniciativas para resguardar a los buzones. Pero la ley al menos permitirá que sigan de pie, como observadores mudos de la historia viva de la ciudad.

Fuente: Clarin.