Cultura emoji: Argentina, en el top ten de países con más usuarios

El país ocupa el séptimo lugar de un ranking mundial. Acá el preferido es el rostro con ojos en forma de corazón. A nivel global, las lágrimas de alegría.

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julieta Bessi usa muchos emojis pero pide que creen el del asado y el mate. Foto: Gerardo DellOro

Aunque los emojis existan en el mundo entero, pocos los usan tanto como los argentinos. Según un ranking elaborado en base a usuarios de 212 países, Argentina ocupa el séptimo lugar en consumo de emojis. La Universidad de Pekín y la de Michigan analizaron durante un mes el uso de emojis a través de smartphones que hicieron 3,88 millones de usuarios del teclado Kika, uno de los más populares del planeta.

Estados Unidos, Brasil, México, Francia, España, Turquía, Argentina, Indonesia, Rusia y Colombia conforman el “top 10” de países con mayor cantidad de usuarios activos, es decir, que mandaron al menos un mensaje con emojis durante el período analizado.

Estados Unidos lideró con 1,1 millón de usuarios que mandaron al menos un emoji en el mes analizado. En Brasil la cifra llegó a 550 mil y en México a 300 mil. En Argentina, 100 mil.

Las opciones son más de mil, pero el 90% del uso se concentra en 119 imágenes, según reveló el estudio. En cada país, esa selección varía. El emoji preferido de los argentinos es la carita con ojos en forma de corazón, mientras que el más popular a nivel mundial es la carita con “lágrimas de alegría”, la tercera más elegida por los argentinos.

“La necesidad del emoji tiene origen en la gran cantidad de información que se pierde al pasar del plano oral al escrito, como los tonos, el volumen de la voz, los gestos faciales, las pausas”, explica Santiago Kalinowski, director del departamento de Investigaciones Lingüísticas y Filológicas de la Academia Argentina de Letras. Por más novedosas que sean las caritas, animales, plantas o edificios que aparecen en el teclado, el lingüista y lexicógrafo afirma que “la aparición de la iconografía alrededor de lo escrito es algo muy antiguo que ya se veía en manuscritos de hace siglos atrás”. Lo que cambia en el tiempo son “los recursos y la tecnología”.

La búsqueda por completar o aclarar el sentido de lo escrito con emojis no se da en todos los mensajes. Según los resultados de la muestra analizada, sólo el 3,1% de los mensajes que los argentinos envían contienen pictogramas.

De los países que ocupan el “top 10”, Francia lidera el ranking con un 19,8% de mensajes enviados con emojis. El promedio mundial arroja que el 7,1% del total de mensajes registrados durante un mes contenían al menos un emoji.

“Hoy mi mamá, mi abuela y casi todas las personas que conozco usan emojis. Es un lenguaje universal”, opina Tomás Balmaceda, el filósofo y periodista que tradujo el libro “Cuentos de la Selva” de Horacio Quiroga. Su ‘traducción’ fue un experimento que mezcla emojis de todas las variedades con palabras. “El lenguaje natural es de por sí ambiguo pero con los emojis esa vaguedad aún es mayor y la veo más divertida para jugar”, expresa entusiasmado.

“Para que los emojis se entiendan se establece un código que tiene que ser compartido. Cuando hay brecha generacional no existe tal convención por lo que pueden haber desentendidos”, agrega el lingüista Kalinowski mientras recuerda que cuando le envió a su padre el primer emoji, no lo entendió. Siéntanse aliviados aquéllos padres e hijos que muchas veces no se entiendan entre sí por más caritas, manitos y monitos que se envíen.

Fuente: Clarin