Dos muestras de arte que apuntan a los sentidos

"Olores de la memoria colectiva", de Cecilia Catalin y "El peso específico del placer", de Lulú Jankilevich, ambas con curaduría a cargo de Laura Guindlin y Joaquín Barrera, se inauguran el 18 de julio a las 19 horas en Galería Fundación El Mirador, Brasil 301, San Telmo, CABA. 

FOTO-OLORES DE LA MEMORIA COLECTIVA
foto- El peso especifico del placer.

OLORES DE LA MEMORIA COLECTIVA

Es una muestra individual de la artista multimedial Cecilia Catalin, cuya búsqueda artística gira en torno al sentido del olfato, los olores y sus evocaciones sensoriales. Catalin realiza instalaciones, objetos y performances, además de ser diseñadora y asistente de estudio de Marta Minujin.

Curada por Laura Guindlin y Joaquin Barrera, esta exhibición reúne piezas olfativas, como cuadros odoríferos y frascos con esencias que la propia artista ha destilado químicamente. El conjunto exhibido está nucleado por su intención disruptiva y multisensorial, son obras que discuten el estatuto y privilegio visual y proponen, en cambio, un acercamiento mediado por todos los sentidos.

Atenta a las evocaciones tanto corporales como mentales, Catalin investiga entre las connotaciones colectivas y las memorias íntimas. Entre las denominaciones concretas y las abstractas.

Olores de la memoria colectiva propone experimentar, participar, reconocer y recordar. No es solo una muestra para ver, sino también para oler.

EL PESO ESPECÍFICO DEL PLACER

Es una muestra individual de Lulú Jankilevich, joven artista argentina que además dirige la Revista Colada y que le pone voz al proyecto musical “Los Labios”. Curada por Joaquín Barrera y Laura Guindlin, esta exhibición reúne fotografías, videos y objetos eróticos que forman parte de la producción actual de la artista.

La construcción de un autorretrato de nuestras fantasías, el reconocimiento del propio cuerpo, las metáforas del placer y la posibilidad de autogestionar el deseo son los ejes vertebrales desde donde se encolumna esta muestra. Una impronta escenográfica cuidada y lindante a lo teatral hacen de recepción del espectador, adentrándonos en un submundo en donde la protagonista pareciese una actriz que interpreta un papel en donde se siente muy a gusto. La exhibición transcurre con naturalidad, eliminando prejuicios y derribando tabúes. La aceptación de nuestra carnalidad aparece con fuerza en sus obras, planteándonos el interrogante sobre quien es realmente el destinatario del deseo.

Se puede visitar ambas muestras hasta el 23 de agosto en Brasil 301, CABA.