Europa exigió que los gigantes de la Web eliminen contenidos ilegales en menos de dos horas

Deberán dar de baja mensajes de odio o de terrorismo, y denunciar a los autores. Si no cumplen, podrían multarlos.

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La Comisión Europea empieza a ponerse seria contra la difusión en Internet de contenidos ilegales como mensajes de incitación al odio o propaganda terrorista. El brazo ejecutivo de la Unión Europea exigió este martes a más de 20 firmas tecnológicas que compartan los contenidos ilegales con los cuerpos policiales y que los eliminen en un máximo de 120 minutos si no quieren que les imponga por ley esa obligación y multas por incumplirla.

Cinco comisarios europeos participaron en una reunión a puerta cerrada con representantes de las mayores plataformas de Internet, como ‘Facebook’, ‘Twitter’ o ‘YouTube’.

El comisario de Interior Dimitris Avramopoulos explicó esa exigencia de eliminar contenidos ilegales en menos de dos horas y que “la información sobre los contenidos eliminados sea compartida con las fuerzas del orden para que pueda usarse como prueba en investigaciones”.

 

Europa da así los primeros pasos para frenar la difusión online de contenidos relacionados con incitación al odio racial, a la violencia y al terrorismo, aunque sigue sin haber una clara definición de esos contenidos y en la exigencia europea no entra, en principio, la difusión de noticias falsas. El gobierno francés anunció la semana pasada que legislará para castigar penalmente a quienes difundan noticias falsas en épocas de comicios electorales.

Bruselas considera que “lo que es ilegal offline también es ilegal online” y que las tecnológicas tienen una responsabilidad primaria en controlar los contenidos que se difunden en sus plataformas. Y apunta ya a legislar para multarlas si no cumplen esa labor.

 

Los críticos de la iniciativa de la Comisión Europea temen que plataformas como ‘Facebook’ ó ‘Twitter’ podrían simplemente eliminar cualquier contenido que consideren polémico por temor a recibir multas. Así podrían borrar contenidos que puedan ser, por ejemplo, políticamente sensibles sin llegar a ser ilegales. Pero el temor a esa especie de censura no frena los planes comunitarios.

La comisaria de Justicia Vera Jourova dijo en septiembre en Bruselas que esas empresas prefieren tener reglas claras y no convertirse en una especie de policía de Internet. Además tienen un problema de recursos para ejercer esa labor.

 

El comisario de Seguridad Julian King dijo, en su cuenta de ‘Twitter’, que las empresas necesitan hacer mucho más: “Hoy discutimos con la industria la necesidad de que sus acciones sean más rápidas. Si es posible de forma voluntaria, pero si es necesario veremos qué pasos dar”.

Su difusión global y sus cientos de millones de usuarios convierten a estas empresas en poderosas máquinas, pero controlar sus contenidos sería una tarea inmensa. Twitter calcula que cada segundo se publican en su plataforma unos 8.000 mensajes e Instagram (también representada en la reunión de Bruselas) calcula que cada segundo se suben a su plataforma entre 800 y 900 imágenes.

 

Bruselas acelera en esta materia porque algunos gobiernos del bloque ya empezaron a legislar por su cuenta. Alemania amenaza con multas de hasta 50 millones de euros si no elimina de su plataforma, en menos de 24 horas, cualquier mensaje que vaya contra las leyes que regulan la prohibición de difundir mensajes de odio.

Ahí entran los contenidos de promoción del nazismo, ilegales en Alemania. Algunos usuarios de otros países europeos localizan su cuenta de Twitter como si vivieran en Alemania porque saben que así no tendrán que ver contenidos de apología del nazismo.