Halloween busca su lugar en el calendario argentino

La celebración de Halloween ya cruzó los límites de los barrios cerrados y los countries de la zona norte del Gran Buenos Aires e impulsada por las marcas de golosinas y snacks, está colonizando cada vez más hogares argentinos de clase media.

Claro que no se trata de un festejo al alcance de cualquier bolsillo. Una celebración lo más parecido a la que se ven en las películas de Hollywood o las series de Netflix -con caramelos, calabaza, máscara, alquiler de disfraz, ambientación y musicalización- implica un desembolso que parte de los 1069 pesos.

A simple vista continúa siendo muy grande la tentación de pensar que se trataría de una maniobra de marketing de las grandes multinacionales condenada al fracaso. Pero en un proceso de cambios culturales más amplio, la celebración de la Noche de Brujas se logró hacer su lugar en el calendario local, repitiendo lo que sucedió con las ofertas del Black Friday, el Día de los Enamorados o los festejos cerveceros de San Patricio.

Cotillón

Calaveras y diablitos

Para darse cuenta del impacto que tiene Halloween en el mercado local no hace falta más que recorrer el Once, la capital del cotillón. “Hoy ya está es la tercera fecha del años, después de Navidad y Pascuas”, explican en Ciudad Cotillón, uno de los locales más tradicionales del rubro. La oferta de cotillón específica para Halloween incluye las típicas calabazas con caramelos ($ 150), las máscaras (promedio de $ 400) y hasta las lápidas con luz ($ 250).

Tecnología

Fiesta completa

En la lista de impulsareo de Halloween hay que incluir a Spotify, el servicio de música online, que creó una lista especial de temas pensada para la fecha. A nivel global, la compañía cuenta con 100 millones de usuarios activos y 30 millones de clientes premium y si bien no abren los datos por país, aseguran que la Argentina se encuentra entre los diez mercados más importantes (a nivel local el servicio pago parte de $ 69)

Disfraces

Avanzada zombi

Para las casas de disfraces, Halloween también tiene un papel clave. “La fecha ya está instalada con una demanda que es impulsada cada vez más por adolescentes y jóvenes”, explican en la cadena Disfraces Mágicos. Para la compra de un disfraz de lo más simple hay que partir de los 400 o 500 pesos, mientras que un alquiler de un equipo más sofisticado parte de los 250 pesos. “A los disfraces clásicos de bruja o calabaza, ahora se sumaron los de zombis”, explican en la casa.

Caramelos

Dulce o truco

Con 50.000 toneladas por año, la Argentina es uno de los mayores consumidores de caramelos del mundo, con un promedio de 1,1 kilos anuales por habitante. Halloween se convirtió en una fecha obligada para los fabricantes de golosinas, que aprovechan la fiesta del “dulce o truco” para hacer sus lanzamientos. “Para este año proyectamos un crecimiento del 14% en volumen, porque se trata de una fecha que crece a medida que se argentiniza”, explican en Arcor.

Fuente: La Nación, Alfredo Sainz