La argentina que catapultó a tres Premios Nobel

La ciencia, según la ensenadense que puso en jaque a Stephen Hawking

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La doctora en Física Norma Sánchez ha dedicado su vida al estudio del origen del universo. Con sus trabajos derribó ideas de los cosmólogos más consagrados. Como si fuera poco, creó una Escuela Internacional de Astrofísica de donde salieron tres premios Nobel. De paso por su ciudad natal, habló sobre su prolífica carrera y criticó varias líneas de investigación

Aunque en esa casa de Ensenada florezcan malvones y los frutos de un ciruelo de más de 100 años, lo que principalmente brota allí es el conocimiento, la inspiración y la creatividad de una nativa que una vez por año viaja desde Francia para conectarse con sus raíces. Las personas que se cruzan a Norma Sánchez caminando por la avenida Bossinga quizás alguna vez en su vida habrán escuchado hablar de Stephen Hawking o del Big Bang.

Sin embargo, pocos saben que esta doctora en Física que se pasea como una vecina cualquiera supo complementar o derribar teorías en relación al origen del universo, la materia oscura y los agujeros negros.

Para ella, regresar a su tierra natal es conectarse con la memoria y con su historia. En este lugar donde aprendió los primeros números en la Escuela nº 2 Hipólito Bouchard (allí un laboratorio de ciencia lleva su nombre) y cursó los estudios secundarios en el Normal nº 1, los vecinos le demuestran su afecto y su cariño.

“A mí me encanta el barrio y por eso vuelvo siempre. Me encuentro con gente buena y es una forma de no perder la dimensión humana, que para mí es algo esencial”, dijo Norma desde su casa en un diálogo íntimo y exclusivo con este medio.

Radicada en París desde el año 1975, la científica dedicó su vida entera a la ciencia. Junto a su marido, Héctor José de Vega (1949-2015), una vez que completaron la Licenciatura y el Doctorado de Física en la UNLP, emprendieron un viaje sin retorno al viejo continente, donde les esperaría la consagración.

Ambos llevaron adelante la Escuela Internacional de Astronomía Daniel Chalonge- Héctor de Vega, un selecto espacio de donde salieron los ganadores del Premio Nobel de Física 2006, George Smoot y John Mather, entre otros talentos. “En esta escuela hice lo que yo quería aprender. Para poder estar interesada tenía que ser un proyecto que me motivara a descubrir cosas nuevas. Esta representa un espacio de total libertad e independencia. En otros ámbitos, es difícil explicarle a toda una comunidad científica que se equivocó, que una idea está errada o que no se eligió el camino correcto. Eso aquí no pasa”, dijo la científica.

En este espacio de formación permanente, entre otros grandes hallazgos, los científicos lograron complementar la teoría del Big Bang. “Aunque la teoría se haya podido comprobar, no hubo explosión, sino una etapa de inflación del universo. En mi escuela, los premios Nobel dieron a conocer por primera vez estos descubrimientos”, expresó Norma con orgullo.

Con un currículum de excelencia, en paralelo a la creación de esta escuela, Norma se desempeñó durante incontables años como Directora de Investigación del Centro Nacional de la Investigación Científica de Francia. El mismo es un instituto modelo que funciona en el Observatorio Astrofísico de París y que sirvió como fuente de inspiración para la creación del Conicet en Argentina.

Su relación con  Stephen Hawking

La relación entre Norma Sánchez y el científico más reconocido del planeta, Stephen Hawking, data de largos años. Se conocieron en 1979, en un viaje que la argentina realizó a Estados Unidos para brindar su primer seminario en la Universidad de

Cambridge. Desde ese momento, la ensenadense trabajó junto a él en investigaciones posdoctorales, haciendo sus aportes en relación a los agujeros negros, algo que iba a terminar convirtiéndose en una especie de karma para el afamado cosmólogo.

En 2004, Hawking sostuvo que había resuelto uno de los grandes problemas de la física teórica. Al contrario de lo que él mismo había afirmado 30 años antes, explicó que los agujeros negros contienen, preservan y emiten información. Sin embargo, la idea no era nueva. En el 2000, Sánchez había publicado en la prestigiosa Physical Review esa conclusión, después de trabajar más de 15 años en el tema.

“En su momento le dije que la teoría no era completa y que se estaba extrapolando más allá de los límites. La pérdida de información no era un problema, sino un invento con el que se creó toda una línea de trabajo”, explicó la científica a este diario.

Disputas con la “Máquina de Dios”

Para poder desentrañar varios enigmas vinculados al universo, por ejemplo, la manera en que se creó la materia y qué pasó con la antimateria en el momento del Big Bang, fue que se creó el experimento científico más ambicioso de la historia: el acelerador LHC, más conocido como la “Máquina de Dios”.

Sin embargo, más allá de los millones invertidos en el proyecto, para Sánchez este invento no develará nada: “La Máquina de Dios ya es un nombre muy pretencioso. Fue hecha para descubrir una partícula muy importante, pero los que la hicieron quisieron venderla como si fuera a descubrir el origen del universo o la materia oscura. No solo que no la detectó, sino que no la va a detectar. Ellos están buscando en el lugar equivocado. Con las máquinas pueden tener mucha precisión, pero es otra partícula la que están buscando”.

Estudio de la materia oscura

Junto a su equipo del Observatorio de París, en colaboración con un equipo del Observatorio de Roma, Sánchez logró desa­rrollar nuevos métodos para revelar la naturaleza de la materia oscura. Para ello usaron las observaciones de galaxias distantes del telescopio espacial Hubble corroborando así una teoría sobre la estructura de las galaxias de­sarrollada con su marido, el fallecido astrofísico Dr. Héctor José de Vega.

“Forma el 80% de la masa del universo. Es diferente de la materia ordinaria, que está formada por átomos y moléculas conocidos. Se manifiesta principalmente a través de la fuerza de gravedad. Tanto la materia oscura como la gravedad juegan roles decisivos en la formación y en la estructura de las galaxias” describió a diario Hoy.

Recientes observaciones de galaxias distantes, de entre 600.000.000 y 900.000.000 de años después del Big Bang, comprobaron la teoría de formación de galaxias desarrollada por los físicos argentinos.

Un reconocimiento adeudado

El esposo y compañero de toda la vida de Norma Sánchez, Héctor José de Vega, también supo ser un destacado doctor en Física reconocido a nivel mundial. Por sus aportes como científico y sobre todo por su calidad humana, en 2015 la Escuela Chalonge lo homenajeó con una medalla que también recibieron otros destacados científicos y premios Nobel en Física como Subrahmanyan Chandrasekhar, George Smoot, John Mather y Brian Schmidt. A su vez, como un homenaje, esta escuela formadora de talentos ahora lleva su nombre: École Internacional Daniel Chalonge- Héctor de Vega.

Sin embargo, este egresado con medalla de oro de la UNLP nunca recibió un reconocimiento por parte de la casa de estudios que lo vio formarse, situación que desvela a la viuda. “Me gustaría que el departamento de Física de la Universidad de La Plata pudiera recordar y reconocer el prestigio profesional y humano de un egresado que salió de allí, que incluso fue JTP y que honra al lugar, a los que están y a los que van a venir. Que se sepa que por ahí han pasado grandes figuras”, explicó Norma.

Conceptos básicos

Materia oscura

¿Por qué los planetas giran alrededor de estrellas y las galaxias no se desparraman por el cosmos? ¿Por qué todas las cosas se mantienen unidas? En 1933 una teoría propuso la existencia de otra materia (distinta a la hasta entonces conocida) y sus efecto gravitatorios explicaron el desfasaje de las cuentas que no daban.

Hoy, muchos científicos describen a la materia oscura como una que no puede ser detectada con los medios técnicos actuales, por no emitir suficiente radiación electromagnética. Su existencia se puede deducir a partir de los efectos gravitacionales que causa en la materia visible, tales como las estrellas o las galaxias.

“Cuando hablamos de materia invisible, no lo querían creer. Hoy está todo para conocerlo. Defienden sus propios intereses” aclaró Sánchez a diario Hoy destacando que los investigadores no quieren perder las líneas de investigación a las que dedicaron sus vidas, aunque sean incorrectas, ni sus becas. “En el caso de los aceleradores instalados en muchas partes del mundo, no han observado absolutamente nada. Esto da ruido de fondo o cero” destacó. Además, sostuvo que “eso molesta a la línea de investigación que construyó esas máquinas. Lo que se hizo fue necesario, pero no se puede seguir en esa línea”.

Big Bang

La teoría del Big Bang es el modelo cosmológico predominante para los períodos conocidos más antiguos del universo y su posterior evolución a gran escala. La misma afirma que el universo estaba en un estado de muy alta densidad y luego se expandió. La llamada “gran explosión” que dio origen al universo no habría sido tal, sino una historia de expansión y enfriamiento. Ese descubrimiento fue desarrollado por la escuela de Sánchez. “Eso fue una gran construcción teórica” explica.

Agujeros negros

Un agujero negro es una región del espacio en cuyo interior existe una concentración de masa lo suficientemente elevada como para generar un campo gravitatorio tal que ninguna partícula material, ni siquiera la luz, puede escapar.

A fines de los 70, Stephen Hawking postuló que la información se perdía al ingresar a un agujero negro, cuestión que llevó a muchos científicos a teorizar sobre temas como universos paralelos. Sin embargo, en 2004 se retractó. La cuestión había sido advertida mucho antes por Sánchez, quien desde su juventud estudiaba el tema.

Fuente: Diario Hoy