La nueva batalla entre Amazon y Google es por el dominio de tu living y tu cocina

MIRÁ LOS VIDEOS. La convivencia de los dos gigantes del mundo tecno parece haber llegado a su fin con la lucha por dominar el nuevo dispositivo de moda, el asistente digital

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Ni superficies táctiles ni hologramas futuristas: la interfaz estrella del momento es nada menos que nuestra voz. El cierre de la edición 2017 de la feria de tecnología IFA dejó en claro que los asistentes digitales que reaccionan a nuestras órdenes quieren estar en todos lados y que dos de los principales interesados son Amazon y Google , con tecnologías en competencia por quedarse con la mayor parte del mercado y ser los sistemas operativas detrás de la internet de las cosas.

Mientras que la tecnología de Amazon se llama Alexa, en Mountain View bautizaron Google Assistant a la suya. La compañía de Jeff Bezos -que apostó de lleno por su producto- liberó el año pasado su API (Application Programming Interface o interfaz de programación de aplicaciones), lo que permitió que cualquier fabricante lo utilizara para sus productos y de beneficiara de él . Su competidor, en cambio, en un comienzo quiso que sólo estuviera disponible en sus teléfonos y en un gadget llamado Google Home.

Esto permitió que en la última edición de la feria CES, en el mes de enero, los productos que usaban a Alexa fueran muchos más que los que utilizaban Google Assistant. Hace algunos meses los de Mountain View decidieron seguir sus pasos, abrieron su API y ahora la disputa acaba de comenzar.

Amazon quiere llevar las bondades de Alexa más allá del Echo
Amazon quiere llevar las bondades de Alexa más allá del Echo.

La edición 2017 de IFA dejó en claro que quien sigue liderando la cantidad de dispositivos es, por ahora, Alexa, que funciona en todos los rubros imaginables y que sorprendió al sumarse en un terreno en el que Google Asistant era muy poderoso: los teléfonos. El Huawei Mate 9, el HTC U11 y el flamante Moto X4, por ejemplo, llevan al nuevo hijo mimado de Amazon como asistente.

No sólo se vieron más productos en Berlín, sino que había un stand propio dedicado a que programadores y fabricantes conozcan cómo pueden beneficiarse de esta tecnología. No importa si son grandes marcas o pequeños emprendimientos emergentes, todos son recibidos con los brazos abiertos.

Y si bien existen desde robots hasta heladeras que adoptaron a Alexa, la vedette de los asistentes digitales son los parlantes inteligentes , pensados para ser el centro de las cocinas y los livings de las casas, siempre dispuestos a escuchar las órdenes que se le den.

Este tipo de aparatos puede responder preguntas, poner música, configurar alarmas, ordenar compras y, lo más importante, controlar otros dispositivos hogareños. Y todo esto con sólo hablar, sin tener que tocarlo o estar físicamente junto a él.

Lo que significa, también, un problema: un grupo de investigadores de la universidad de Zhejiang, en China, demostró que los dispositivos que usan estos asistentes pueden ser comandados en forma inaudible, y sin hackearlos. ¿Cómo? Usando ultrasonido (lo llaman el “ataque delfín”, que el oído humano no detecta, pero que es registrado por los micrófonos. Todos los asistentes digitales están afectados: Siri, Alexa, Cortana, Google Now y los de Samsung y Huawei.

El otro competidor es Microsoft , cuya solución Cortana está presente en la última versión de Windows y, con eso, en la mayoría de las computadoras que se encuentran a la venta (en dispositivos como la Lenovo Yoga 920, incluso puede escuchar y responder a nuestros pedidos estando apagada).

Sin embargo, quizá por verse muy detrás en la carrera por el podio, firmó un acuerdo con Amazon por el cual ambos asistentes podrán relacionarse, poniendo entonces un pie en las computadoras.

Es difícil predecir quién saldrá ganador de la contienda pero para Amazon y Google parece existir la certeza de que se trata de un negocio millonario: la consultora RBC predijo que Alexa podría significar ganancias por 10 mil millones de dólares para 2020.

Fuente: La Nación

 

Fuente: La Nación