Lo bueno, lo malo y lo raro de la cultura argentina en 2018

La crisis bajó el rango del Ministerio y golpeó a las editoriales. Hubo escándalos, faltazos y mucha participación.    

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El balance del año cultural deja un sabor agridulce. Por un lado, los anunciados recortes presupuestarios y la degradación de la cartera de Cultura en el organigrama del Poder Ejecutivo Nacional -después de cuatro años de ostentar rango ministerial quedó rebajada a secretaría del Ministerio de Educación- a lo que se sumó el alejamiento de funcionarios como el ex director de la Biblioteca Nacional, Alberto Manguel. En abril, Manguel había dicho que no había un mango “ni para café”; fue reemplazado por Elsa Barber, la primera mujer en dirigir la institución. Otra mujer, Carolina Biquard, del Fondo Nacional de las Artes, fue desplazada en el marco de una disputa por la autarquía del organismo y la utilización de los fondos.

Por otro lado, volvió a confirmarse que en contextos de crisis el interés del público y la vitalidad del sector independiente -editores, gestores culturales, escritores y libreros- muchas veces se potencia en la adversidad; prueba de esto, es el vigor que mantienen las pequeñas y mediadas editoriales, que este año multiplicaron su espacio en su propia feria de libro, y la proliferación de ciclos de lectura, actividades y hasta inauguración de nuevos espacios de venta de libros promovidas por los mismos autores.

El 2018 fue un año convulsionado en el que las mujeres tuvieron protagonismo, tanto en la producción como en los consumos culturales, y la masiva participación del público -en eventos como la Feria del Libro, la Noche de las Librerías o la de los Museos- demostró que el arte y la literatura interesan y sirven de refugio cuando la realidad apremia.

A continuación, algunas postales visuales contrastantes y representativas de los meses que pasaron:

Protestas en la apertura de la Feria del Libro

Tenso. El ministro Pablo Avelutto discute con un estudiante en la apertura de la Feria del Libro 2018. / Juan Manuel Foglia

Tenso. El ministro Pablo Avelutto discute con un estudiante en la apertura de la Feria del Libro 2018. / Juan Manuel Foglia

La Feria arrancó con protestas el acto de apertura, en abril, cuando unos cien manifestantes irrumpieron para manifestarse contra el cierre de terciarios en la Ciudad, cuando todavía no habían hablado el ministro de Cultura porteño Enrique Avogadro ni su equivalente a nivel nacional, Pablo Avelluto, que los calificó de “fascistas”: eran estudiantes de profesorados porteños que se oponían al cierre de 28 profesorados para la creación de una Universidad Docente (UniCABA). Cuando se dio inicio oficial al mayor evento editorial a nivel nacional, con el corte de la cinta, no había ningún funcionario sobre el escenario.

Quien logró entablar un diálogo con los manifestantes, fue la escritora Claudia Piñeiro, la cuarta mujer a quien la Fundación El Libro encomendó el discurso inaugural desde 2001. La escritora pronunció su discurso enfundada en una capa verde, el color de la campaña por el aborto legal, que también marcó el debate de la agenda.

En este sentido, cabe recordar el tweet de la escritora canadiense Margaret Atwood, autora de El cuento de la criada, que hizo público su apoyo a la legalización en el país, a través de un mensaje dirigido a la vicepresidenta Gabriela Michetti. Fue por los mismos días por los que más de 300 escritoras se reunieron a firmar un petitorio a favor de la despenalización.

Se agravó la crisis del sector editorial

En crisis. La industria editorial, en problemas. Cerraron librerías. / Alfredo Martinez

En crisis. La industria editorial, en problemas. Cerraron librerías. / Alfredo Martinez

El sector editorial sintió este año el impacto de la suba inflacionaria: con tres años consecutivos de caída de las ventas de libros -desde 2015 se registra, según la Cámara Argentina del Libro (CAL) una baja del 35 por ciento, con un 12 doce correspondiente a los meses de enero a octubre de 2018-, se sumó el cierre de numerosas librerías. Fueron, en total, unas 50 y de esas, un 10 por ciento fue adquirido por grandes cadenas. Otras 30 redujeron sus espacios o bajaron las persianas de sucursales.

“La pérdida de la rentabilidad es contundente”, definió a este diario Ecequiel Leder Kremer, de librería Hernández y vocero del sector. Las editoriales, afectadas por la suba de los costos -el papel subió un 100 por ciento en el último año- y el costo del IVA redujeron, a su vez, la cantidad de novedades publicadas. El presupuesto de este año contempla la exención al IVA pero el sector no lo da por hecho hasta ver reglamentada la medida.

La producción cayó de 19 millones de ejemplares en 2017 a 14,04 millones en 2018. Y se afectó la posibilidad de importar título de baja venta. En general, la importación de libros bajó este año un 10 por ciento. “Esta reducción afecta la bibliodiversidad”, señala Juan Ignacio Boido, director de Penguin Random House. El director de Planeta, Ignacio Iraola, juzga que “el 2018 fue el peor año desde el 2001”.

El feminismo, la novela romántica, la divulgación de la filosofía y la historia y los youtubers fueron tendencia editorial y vendieron bien.

La asunción de Avogadro y la torta de Cristo

La polémica. El ministro Avogadro en la performance de los artistas Pool & Marianela en FACA.

La polémica. El ministro Avogadro en la performance de los artistas Pool & Marianela en FACA.

El ministro de Cultura porteño, Enrique Avogadro -que asumió en enero y a diferencia de su par a nivel nacional aún conserva su rango-, se metió en problemas en mayo, cuando mordió la torta que emulaba a Jesús crucificado. Fue en el marco de la inauguración de la Feria de Arte Contemporáneo Argentina (FACA), durante la performance de los artistas Pool & Marianela, autores del Jesús de bizcochuelo, que provocó reacciones de indignación de creyentes y la de la propia Iglesia católica: tuvo que pedir disculpas públicamente.

Sin embargo, en materia presupuestaria, el ministro porteño recibe bien parado el 2019: la cartera porteña obtendrá un 45 por ciento más de lo pautado para 2018, a diferencia de su para de Nación, Pablo Avelluto, cuyo presupuesto se reducedrásticamente: con un incremento de 10 puntos que no llega a igualar la inflación.

La Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP) -que este año no realizó compras a las editoriales, como era habitual- recibirá40 millones de pesos menos en 2019, y algo similar ocurrirá con el Museo Nacional de Bellas Artes, que ya empezó a cobrar entrada en muestras como la de William Turner (se recaudaron 4 millones de pesos). La Biblioteca Nacional, en cambio, sale mejor parada gracias a una decisión política: pasa de recibir 650 millones de pesos a 730 millones-, al igual que el Teatro Cervantes.

El desembarco porteño de Art Basel Cities

Art Basel Cities. La obra ganadora, de Andrés Paredes.

Art Basel Cities. La obra ganadora, de Andrés Paredes.

El programa, organizado por la más importante feria de arte del mundo, nacida en Basilea, Suiza, y con sede en Miami, tuvo su primera versión local y oxigenó la escena del arte con una serie de muestras e intervenciones y entrevistas públicas: una movida que se extendió por Costanera Sur, Palermo, Puerto Madero, Recoleta y La Boca.

La marca costó 2,1 millones de dólares al gobierno porteño, un dato que generó polémica. Sobresalieron las propuestas del italiano Maurizio Cattelan, que montó un “cementerio para vivos” en una plazoleta de Recoleta y la estadounidense Barbara Kruger, que instaló un mensaje feminista en un silo de Puerto Madero.

El debate por el lenguaje inclusivo

Todes, nosotres, egresades. El año en que discutimos sobre cómo hablamos.

Todes, nosotres, egresades. El año en que discutimos sobre cómo hablamos.

La Real Academia Española (RAE), entidad que “vela” por la lengua castellana, asumió en 2018 un frontal rechazo al lenguaje inclusivo, cada vez más extendido en diversos ámbitos, sobre todo entre los adolescentes, con la “x” y la “e” (“todes”) para abarcar a ambos géneros.

La RAE sostiene que el masculino como genérico abarca al femenino, y “no hay que confundir gramática con machismo” mientras que los jóvenes sostienen que la lengua es un sistema en construcción. Ya empiezan a salir libros -como El Principito– que ya tienen su versión su adaptación con perspectiva de género. El debate sigue abierto.

Banksy y la obra que se autodestruyó tras ser subastada

Tiritas. La obra de Banksy que se autodestruyó. / AFP

Tiritas. La obra de Banksy que se autodestruyó. / AFP

El provocador artista británico imprimió un golpe de efecto a comienzos de octubre, cuando una versión en lienzo de Girl with a balloon (Niña con un globo) -que había nacido en 2002 como un graffiti en una pared de Londres- era subastada por más de un millón de libras en Sotheby’s.

Repentinamente sonó una alarma, se activó una trituradora de papel escondida en el marco y la imagen quedó destruida hasta la mitad, ante mirada perpleja de los asistentes. Luego, el artista explicó que la idea era que la obra se destruyese completamente. Sotheby’s juzgó que con su acción “creó una obra nueva”.

Llegó Afrodita

En noviembre llegó al Museo de Bellas Artes de Buenos Aires la Afrodita de Capua -de dos milenios de antiguedad-, la diosa del Amor, la Belleza y la Sexualidad, directo desde el Museo Arqueológico de Nápoles, con sus más de 700 kilos de peso y 2,20 metros de altura.

Se exhibe hasta el 17 de febrero en el MNBA.

Provocación y plantón en el FILBA

El escritor Fernando Savater en la puerta del teatro Colón, a la hora de su charla. / Guillermo Rodríguez Adami

El escritor Fernando Savater en la puerta del teatro Colón, a la hora de su charla. / Guillermo Rodríguez Adami

La escritora francesa Catherine Millet abrió la 10ª edición del Festival Internacional FILBA, en octubre, con un cuestionamiento a la idea de “sororidad”. En su discurso inaugural la autora de La vida sexual de Catherine M. habló de igualdad de género en el campo de la literatura y las artes y vaticinó: “este siglo será nuestro“. Esa misma noche -y en ausencia del oficial sueco- a Jorge Luis Borges le fue otorgado el Premio Nobel de Literatura.

La nota de color la dio el español Fernando Savater, que faltó a una mesa en la que tenía que hablar sobre el amor para ir a ver La Bohéme al Colón. Los organizadores dejaron ver su disgusto en las redes. Y Savater ironizó, en una charla con Clarín: “La Bohéme es una reflexión sobre el amor y no las tonterías que dicen los intelectuales. Es una reflexión sobre el amor de verdad. Por eso fui anoche a Colón, porque yo también quería entender lo que es el amor”.

Cuatro escritoras representaron al país en Francfort

Harwicz. Una de las escritoras que representaron al país.

Harwicz. Una de las escritoras que representaron al país.

Las autoras Gabriela Cabezón Cámara, Ariana Harwicz, Carla Maliandi y Vera Giaconi integraron la delegación que viajó al evento editorial más importante del mundo y que estrenó en esta edición una sección dedicada a la promoción de obras escritas por mujeres.

Fueron homenajeadas en el stand argentino junto a estelares como Silvina Ocampo, Olga Orozco y Liliana Bodoc.

Nobel no, pero Cervantes sí

Marche preso. Claude Arnault, condenado por violación. Por ese caso se suspendió el Premio Nobel de Literatura

Marche preso. Claude Arnault, condenado por violación. Por ese caso se suspendió el Premio Nobel de Literatura

Este fue también el año en que no se entregó el Nobel: la Academia Sueca decidió postergar la entrega del galardón literario hasta el año que viene después de que se conocieran los testimonios de 18 mujeres  que denunciaban acosos sexuales, intentos de violación y violaciones entre 1996 y 2017 por parte del fotógrafo Jean-Claude Arnault, una importante figura de la cultura sueca, y esposo de Katarina Frostenson, miembro de la institución. Posteriormente,Arnault fue condenado a dos años de prisión por un caso de 2011.

Otros premiados: en América latina, la poeta uruguaya Ida Vitale se impuso con el Premio Cervantes, considerado “el Nobel en castellano”. Y, en la Argentina, volvieron los Premios Nacionales: se los llevaron Liliana Heker, Daniel Guebel y Juan José Sebreli, mientras que Angélica Gorodischer fue honrada con el Gran Premio a la Trayectoria del Fondo Nacional de las Artes. A su vez, Samanta Schweblin obtuvo el Shirley Jackson en Estados Unidos; Claudia Piñeiro se alzó con el Pepe Carvalho de Novela Negra y Edgardo Cozarinsky con el Gabriel García Márquez de Cuento.

Las mujeres consumen más cultura pero ocupan menos cargos jerárquicos

Más lectores son lectoras. En la Argentina, el 60 por ciento.

Más lectores son lectoras. En la Argentina, el 60 por ciento.

De todos los lectores de libros en la Argentina, el 60 por ciento son mujeres. Ellas también lideran la participación en las bibliotecas populares –representan el 73 por ciento-; leen más revistas –abarcan el 66,9 por ciento del total de lectores-, y conforman una amplia mayoría dentro del público que asiste a los teatros – el 62 por ciento-, y los cines –el 56 del total de espectadores a nivel nacional. Sin embargo, ocupan menos lugares jerárquicos y de coordinación en las entidades culturales.

La brecha salarial en el sector también asciende hasta a un 28 por ciento a favor de ellos. La estadística fue dada a conocer en diciembre.

Los que se fueron

Liliana Bodoc. Una autora muy querida. / Delfo Rodríguez

Liliana Bodoc. Una autora muy querida. / Delfo Rodríguez

Entre otros, fallecieron en 2018 los escritores argentinos Hebe Uhart, Osvaldo Bayer, Liliana Bodoc, Poldy Bird, Esteban Peicovich e Irene Gruss; el dibujante y artista Hermenegildo Sábat -reconocido internacionalmente, dejò una marca indeleble en las páginas de Clarín– y los periodistas Julio Blanck -analista Político de este diario- e Isidoro Gilbert. También los estadounidenses Tom Wolfe, Philip Roth y Ursula Le Guin y el israelí Amos Oz.

Fuente: Clarín