Los Magos de Oriente no eran reyes y llevaban una ‘barretina’ persa

Tarragona propone un pesebre viviente que rompe tópicos navideños: una recreación histórica muestra el atuendo y modo de vida del siglo I dC

Imagínese a los Magos de Oriente, que en pocos días aterrizarán en sus casas cargados de regalos. ¿Ve a tres reyes de distintas procedencias? Pues debe saber que los magos llegados de algún punto del este de Judea para visitar al niño Jesús no se consideraron reyes hasta muchos siglos más tarde y que las aportaciones históricas de la época hacen únicamente referencia a tres sabios. Tuvieron que pasar bastantes siglos hasta que la cultura popular les coronó como monarcas mágicos.

Este es solo uno de los tópicos navideños que rompe el singular belén de Tarragona, una cuidada representación más cercana al rigor histórico que a la tradición popular. La ciudad ofrece solo este sábado y domingo el pesebre viviente ANNO DOMINI: Una recreació del primer Nadal de la història, una ocasión única de poder contemplar cómo era la vida en la Judea del siglo I a partir de la iconografía típica del nacimiento de Jesús, un hit de estas fechas en la mayoría de hogares.

La denominación de 'reyes' para designar a los célebres astrónomos no se aportó hasta el Renacimiento.
derán al visitante.

La denominación de ‘reyes’ para designar a los célebres astrónomos no se aportó hasta el Renacimiento.
Si se quiere analizar este fenómeno cultural con óptica histórica, también se debe abandonar la idea de los Reyes Magos fueran tres personas de distintas etnias, ya que hasta el Renacimiento se les representaba con las mismas características físicas. A partir del siglo VI, adquirieron la consideración de tres hombres cultos de distintas edades -un joven, una persona de mediana edad y un anciano- que presentaban sus respetos al recién nacido.

Del mismo modo, las primeras manifestaciones de los célebres astrónomos muestran como usaban el gorro frigio , un elemento de vestir típico de zonas como Persia, Frigia, Siria o Arabia, y que guarda un gran parecido con la conocida barretina, típicamente catalana.

De momento, el éxito está asegurado, ya que la organización apunta que todas las entradas disponibles ya han sido vendidas. Quien no tenga la suya tendrá que esperar hasta el año siguiente para verlo en directo. Pero podrán disfrutar de muchas otras actividades navideñas en la ciudad, como por ejemplo las que acoge el barrio marinero de Port.

Rigor documentado
“Buscamos que la aproximación sea lo más verídica posible a lo que debía ser la vida en esta época”, apunta el director del Museu Bíblic Tarraconense, Andreu Muñoz. Destaca que el pesebre viviente que podrá disfrutarse los días 17 y 18 de diciembre de 18 a 21h es “uno de los primeros que se representa en la ciudad en muchos años”.

Para recrear los distintos cuadros escénicos con rigor, los impulsores del evento –el Museu Bíblic y la Associació Cultural Sant Fructuós– han partido de las anotaciones de historiadores de la época como Flavio Josefo, de apuntes arqueológicos, del relato de evangelistas como San Lucas o San Mateo y del estudio de varios pasajes de la Biblia. Se escenificará sobre la muralla de Tarragona, en el paseo arqueológico.

“Gracias a estas fuentes sabemos, por ejemplo, que Jesús no nació en medio del campo, sino en una casa dentro de las murallas de Belén”, detalla Muñoz, que añade que pequeños detalles como estos son los que, a buen seguro, sorpren

Fuente: La Vanguardia