Publican las tiras feministas de Mafalda en una edición especial

En “Mafalda: Femenino singular” se reúnen las historias en que la niña terrible de Quino se ocupa de las mujeres.

EnshnUvAz_1200x0__1

¿Se puede decir que Mafalda era feminista? ¿Que lo era entre 1964 y 1973, cuando Quino produjo la tira? Es difícil pensarlo así, como lo pensamos en plena época de lucha de las mujeres y lenguaje inclusivo. Pero no lo es si se la ve como quien fue: una chica de los años 60, cuando el mundo estaba a punto de cambiar… para mejor.

Pero es ahora, al terminar este año marcado por la discusión sobre el aborto legal, las marchas protagonizadas por mujeres y la “sororidad”, cuando Ediciones De La Flor, donde publica Quino, decide volver a leer toda la historia de aquella chica -cuyo nombre se inspiró en un personaje de David Viñas; es decir, intelectual y de izquierda- y recortar aquellas en que se preocupó por las mujeres. Esto es Mafalda: Femenino singular que acaba de publicarse en el país.

Mafalda: Femenino singular. Una nueva mirada sobre la obra de Quino.

¿Por qué ahora?

Kuki Miler, la editora, dice que quiso destacar la visión de Quino. “En este momento de intensa lucha de las mujeres por sus derechos, nos pareció interesante y oportuno destacar la postura adelantada de Quino a través de Mafalda, su personaje más insigne. En sus palabras: ‘Siempre he acompañado las causas de derechos humanos en general, y la de los derechos de las mujeres en particular’. Desde sus comienzos, Quino marcó su posición sobre el lugar que debía ocupar o al que debía aspirar la mujer, similar al adjudicado a los hombres en esos momentos, proponiendo un destino más allá de su papel de ama de casa, madre y esposa . Mafalda, humanista, solidaria, pacifista, cuestionadora, plantea para las mujeres un futuro destacado para modificar y mejorar las relaciones humanas en un mundo convulsionado y con grandes desigualdades”.

No se sabe si Mafalda es feminista, pero su autor, Quino, este año salió a desmentir a quienes pusieron en su boca (de él) una declaración contraria a la legalización del aborto. “Su color es el celeste”, decía una frase falsamente atribuida al dibujante. Desde Mendoza, donde vive ahora, el dibujante aclaró: “Se han difundido imágenes de Mafalda con el pañuelo azul que simboliza la oposición a la ley de interrupción voluntaria del embarazo. No la he autorizado, no refleja mi posición y solicito sea removida”.

Reclamo. Mafalda cuestiona también a su padre.

Reclamo. Mafalda cuestiona también a su padre.

El libro que sale ahora recorre algunas de las clásicas estaciones del personaje. El diálogo con su mamá, claro es central. “¿Estudiabas?”, pregunta la filosa chiquita. “Pero era un estudio en broma.” ¿Cómo en broma?, se enoja la mamá. ¡En serio! ¿Por qué no lo siguió entonces? “Y luego una se casa…”, dice la mamá con gesto algo soñador. “¡Era un estudio en broma, por supuesto”, concluye Mafalda, que pocas tiras más adelante le recriminará esto al papá al grito de “¡Oscurantista!”

Manolito no tiene esas inquietudes: “Absurdo, una mujer no puede ser presidente”, dice cuando Mafalda quiere tomar ese rol. “Estamos jugando”, argumenta ella. Y él, realista: “Ni jugando a nadie que quiera innovar se le permite ser presidente”.

Jerarquías. Quino muestra su visión del mundo a través de sus personajes.

Jerarquías. Quino muestra su visión del mundo a través de sus personajes.

La otra antagonista -todos parecen serlo, pero ella en particular- es Susanita, cuyo sueño es exactamente el diseñado tradicionalmente para las mujeres: la casa, los chicos, el marido. Quino muestra, también, a este personaje. “A mí me resulta sencillo, es un mundo de padres e hijos”, dice Susanita. “Todos los habitantes del mundo son padres o hijos de alguien”. Mafalda se va desfigurada: “Esta nena me hace sentir vieja”.

Las tiras son inagotables, se podría reproducir el libro entero. ¿Cómo eligieron estas viñetas, entre tantas? Dice Miler: “Seleccionamos las tiras que componen el libro eligiendo las más representativas del criterio que mayormente primó en las creaciones de Quino: instalar el tema de tal manera que invite a pensar y a cuestionarse sobre él. En este caso muestra la problemática desde ópticas diferentes, por oposición a los lugares comunes, por los dichos machistas, por la negación de ciertas actividades destinadas habitualmente a varones y la lista continúa…”

Susanita. La otra mirada, que también está presente.

Susanita. La otra mirada, que también está presente.

Son los 60, los 70. Hay hippies, Beatles, Vietnam. La sociedad se está transformando; Quino lo sabe y Mafalda lo actúa. Quino se para en su época y ve cómo se mueven las estanterías de la sociedad. Lee su presente con agudeza, por eso su obra ya es un clásico.

Fuente: Clarín