Un recorrido único del mural de Siqueiros en Casa Rosada

MIRÁ EL VIDEO. El muralista, considerado uno de los tres grandes exponentes del arte mexicano junto con Diego Rivera y José Clemente Orozco, llegó al Río de la Plata en plena década infame expulsado de su país.

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“Ejercicio plástico”, el mural que pintó el mexicano David Siqueiros en el sótano de la quinta Los Granados de Natalio Botana (fundador de el diario Crítica) es uno de los trabajos más representativos del arte latinoamericano y se encuentra restaurado en el museo de la Casa Rosada.

Siqueiros creó una verdadera máquina de percepción, relacionó el arte con la tecnología y la arquitectura. Recorrerla en soledad es una experiencia imprescindible que permite comprender como espectador “activo” los secretos de una obra única e irrepetible.

El muralista, considerado uno de los tres grandes exponentes del arte mexicano junto con Diego Rivera y José Clemente Orozco, llegó al Río de la Plata en plena década infame expulsado de su país. Lo siguió su mujer, la poeta uruguaya Blanca Luz Brum, bella y decidida, se instaló junto a él en la exótica quinta de Botana y se convirtió en la musa inspiradora de un mural íntimo, casi secreto y con un tono erótico; alejado del estilo de aquel artista militante comunista, exponente del muralismo mexicano, que amaba pintar en grandes espacios, al aire libre y con motivos ideológicos. Con la ayuda de Antonio Berni, Lino Spilimbergo, Juan Carlos Castagnino y Enrique Lázaro, pintaron paredes, piso y techo en el sótano (de manera envolvente) de la casa que frecuentaba la vanguardia cultural de Buenos Aires. Una quinta que desbordaba de lujo en la que se celebraban fiestas con artistas como Neruda, Borges, García Lorca.

El mural de David Siqueiros, “Ejercicio plástico”, pintado en el sótano de la quinta de Natalio Botana se encuentra restaurada en la Casa RosadaLa pieza estuvo varias veces al borde de la desaparición, permaneció 17 años encerrado y cortado a la medida de cuatro containers, padeciendo al aire libre las inclemencias del frío y el calor. El mexicano Manuel Serrano, autor de la extracción del mural en 1991, lo restauró en 2009 y consiguió devolverle su perdido esplendor. El mural llegó al Museo de Plaza de Mayo, para ser el símbolo del Bicentenario de la Independencia en 2010. Hoy está abierto al público y es considerada una obra cumbre latinoamericana.

 

Fuente: La Nación,  Mariana Arias