Los 18 libros que tendrías que haber leído en 2018

Los balances de fin de año -incluso aquellos que cada uno hace consigo mismo y con lo que quiso lograr y no logró y con lo que sí logró- suelen ser insuficientes, acaso injustos.

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Con los libros es todavía peor. Aun con un año de retracción de la industria como efecto de la crisis y la devaluación, el volumen de novedades sigue siendo enorme. Elegir 18 libros para un año que coincide con ese número (una modesta manera de poner límites a la selección) se revela una tarea imposible.

Así las cosas, esta esuna especie de antología de lo mejor del año que, si bien representativa, no renunció a las preferencias personales y a las lecturas caprichosas. Después de todo, nadie lee todo. Son muchos los libros que quedaron excluidos de estos 18 (el número condena). Entre ellos, habría que mencionar Trance, de Alan Pauls (que además tradujo Roland Barthes por Roland Barthes); Un polvo en condiciones, de Irvine Welsh; Gran Hotel abismo, de Stuart Jeffries; Cuentos cansados, de Mario Levrero y Diego Bianchi; Memoria romana, el mejor inédito póstumo de Fogwill;El hijo judío, de Daniel Guebel; La guillotina, de Matías Serra Bradford, y Un viaje en círculos, casi la autobiografía de Federico Monjeau, el mejor crítico musical de la Argentina.

Y eso para no hablar de los tanques editoriales como Jaque al psicoanalista, de John Katzenbach; La muerte del comendador, de Haruki Murakami, o Fuego y sangre (canción de hielo y fuego), de George R. R. Martin.

También publicaron sus libros este año Natalia Blanc, que reordenó la literatura infantil y juvenil (LIJ) con La vuelta al mundo en 101 libros para chicos (Planeta), un volumen que ya es de referencia; Daniel Gigena, con el tono confesional de Hospital Francés (Caleta Olivia), y Pablo Gianera, con Componer las palabras (Gourmet Musical).

 

Autorretrato en el estudio

Giorgio Agamben

Adriana Hidalgo

El propio filósofo italiano Giorgio Agamben define el alcance de su libro Autorretrato en el estudio: “Una forma de vida que se mantiene en relación con una práctica poética, cualquiera que sea, está siempre en su estudio”. Agamben entrega entonces un libro casi sin antecedentes, que consiste en contarse a sí mismo aquello (fotos, reproducciones de cuadros, libros) que tiene a la vista. El resultado es pródigo en ideas, recuerdos y narración, como si todo eso pudiera ser lo mismo, y Agamben consigue que lo sea. Pablo Gianera

 

La carne viva

Pablo Maurette

Mar Dulce

Una de las mayores virtudes del ensayista argentino Pablo Maurette (actualmente radicado en Italia) es, aparte del estilo y la erudición, la pericia para acertar con temas imprevisibles. Después de escribir sobre el tacto en El sentido olvidado, se atarea ahora con la carne; la carne, esos que somos, en sus múltiples posibilidades. El arco de referencias es tan amplio como libres las inflexiones de la prosa: de la Antigüedad lejana a la cercanía de nuestro Barón Biza. Un ejemplo contemporáneo del ensayo. Pablo Gianera

Obras

Edouard Levé

Eterna Cadencia

Ya conocíamos al francés Édouard Levé (fotógrafo y artista, según su profesión primera) por sus libros Autorretrato Suicidio, pero Obras es realmente su capolavoro. Obras es un catálogo (533 casos) de, justamente, obras de arte que no existen ni existieron (no sabemos si existirán) y que simplemente se cuentan. Levé, por ejemplo, empieza su libro así: “Un libro describe obras que su autor imaginó, pero que no ha realizado”. Levé se revela aquí como un raro artista conceptual inteligentísimo y desopilante. Pablo Gianera

El infinito

Pablo Bernasconi

Sudamericana Infantil

Un ensayo poético ilustrado sobre las definiciones posibles del infinito. Con frases breves, Bernasconi imagina: “Es leer solo la última línea de un libro e imaginar lo que falta”; “Es una cajita musical llena de silencios”. Cada enunciado tiene un dibujo que completa el sentido y dispara la imaginación: hay un camello parado sobre un reloj de arena, un círculo imperfecto formado por lápices de colores, un equilibrista forzudo sobre un palo de escoba. Un libro imperdible para chicos y grandes. Natalia Blanc

Súplica a la mar

Khaled Hosseini

Salamandra

El escritor afgano, autor del best seller Cometas en el cielo, dedica su último libro al sirio Aylan Kurdi, que se ahogó en el Mediterráneo en 2015, a los tres años. Con ilustraciones del artista Dan Williams, el texto es una plegaria desesperada de un padre musulmán que pasa la noche en vela antes de largarse al mar con su familia en busca de otra tierra para establecer un hogar. El narrador le pide piedad al mar mientras le cuenta a su hijo escenas de la infancia y de un tiempo de paz perdido. Natalia Blanc

Objeto Satie

María Negroni

Caja Negra

Dibujos, fotografías, fragmentos de partituras, mapas, publicidades de diarios, fotogramas, caricaturas y una carta astral acompañan la biografía del músico Erik Satie. Un libro objeto que se complementa con otro de la autora, también publicado este año: Archivo Dickinson(La Bestia Equilátera), en el que Negroni toma la voz de la poeta estadounidense para narrar escenas breves en primera persona. Los textos remiten a entradas de un diario personal que hablan del dolor, los sueños, los miedos, la noche. Natalia Blanc

Plano Americano

Leila Guerriero

Anagrama

Si los detalles, como quería Nabokov, son la sangre del relato; en el periodismo son semilla verdad. Una verdad que aquí se manifiesta con la fuerza de la epifanía para revelar algo incomunicable. La cansina perra Rita de Fabián Casas o el “accidentado” departamento de Fogwill son dos ejemplos. La mirada y el estilo, tan inimitable como sencillo, se encargan del resto. A esta colección de retratos de creadores hay que leerla, no sólo como una porción de la mejor literatura viva sin ficción, sino como inesperada cartografía latinoamericana. Matías Néspolo

Kentukis

Samantha Schweblin

Literatura Random House

Un puñado de historias entrelazadas por unos peluches electrónicos habitados por un ubicuo internauta anónimo. Quien compara el juguete por 279 dólares lo sabe. La mascota es un otro que se mueve, chilla y te mira con sus ojos, hasta que se agoten las pilas. Y la dialéctica del amo y el esclavo se expande un abanico perturbador de voyerismo, perversión y crueldad. La rizomática nueva novela de Schweblin es insoslayable, no por la distopía futurista, sino porque las Kentukis ya están aquí en cada pantalla. Matías Néspolo

Los casos del comisario Croce

Ricardo Piglia

Anagrama

En estos relatos póstumos Ricardo Piglia regresa al policial y a un personaje emblemático, quien nuevamente desplegará su empatía, ingenio y su modo poco tradicional para resolver cada caso. Además de los homenajes a Roberto Arlt y a Jorge Luis Borges, Piglia se hunde en escenarios que ha explorado anteriormente (geográficos y políticos) e incluso a partir de mitos, entre ellos “La película”, sobre una ya icónica Eva Perón y la existencia de una supuesta cinta pornográfica de la que habría participado. Laura Ventura

38 estrellas

Josefina Licitra

Seix Barral

Con vértigo cinematográfico, Josefina Licitra toma un hecho verdadero, una hazaña casi olvidada: la fuga de 38 jóvenes presas políticas en Montevideo en 1971. La cronista parte de un relato con el que se topó casi a modo de digresión durante una entrevista a Lucía Topolansky, la mujer de Pepe Mujica, quien participó de esta operación épica, y lo reconstruye con una mirada de género hacia estas militantes, inmersas en una estructura machista, e invisibilizadas por la historia hasta el presente. Laura Ventura

Macbeth

Jo Nesbo

Lumen

El autor noruego ofrece una reinterpretación de la tragedia de Shakespeare, ubicada en el siglo XX, con trazos más oscuros aún que la obra original y resuelve la compleja tarea de prescindir del elemento fantástico de esta pieza. Nesbo construye una sórdida distopía habitada por asesinos, dealers, madamas, casinos de baja estofa, policías corruptos y valientes comunicadores que se animan a denunciar los abusos de un gobierno autoritario. Un auténtico viaje hacia la locura de un hombre que ambiciona el poder. Laura Ventura

Infernales. La hermandad Brontë

Laura Ramos

Taurus

Escrita a lo largo de casi diez años, en los que la autora viajó a Europa para consultar fuentes y transitar las diversas “rutas Brontë”,Infernales es una biografía que narra de manera novelesca las vidas de los cuatro hermanos aunados en comunidad creativa. Más allá de la mitología romántica, en parte auspiciada por las tres hermanas en cartas, testimonios y relatos, Ramos revaloriza al cuarto personaje del clan: Branwell, modelo de los atormentados antihéroes de Jane Eyre yCumbres borrascosas. Una historia de tres vampiras del siglo XIX (y su víctima) contada por una escritora argentina. Daniel Gigena

Prohibido morir aquí

Elizabeth Taylor

La Bestia Equilatera

Considerada la Jane Austen del siglo XX, admirada por Ivy Compton-Burnett, Kingsley Amis, Anne Tyler y Barbara Pym, Elizabeth Taylor es aún una escritora poco conocida en América Latina. El encanto de su escritura, que sabe combinar el pulso narrativo con la ironía e inesperadas observaciones poéticas, trasciende sin embargo los años y las traducciones al español. La historia de una solitaria viuda cambia de improviso al conocer a un joven que quiere ser escritor. Tampoco los lectores serán los mismos luego de leer este acertado rescate editorial.Daniel Gigena

Poemas completos

Hugo Padeletti

Adriana Hidalgo

Para Padeletti, el trabajo del poeta consistía, sobre todo, en tallar las palabras con lentitud y esmero. Nunca tuvo apuro por publicar. Días antes de su muerte, en enero de 2018, aún revisaba las pruebas del volumen que reúne, en más de mil páginas de belleza verbal, su singular obra poética. Sin estridencias ni efectismos, la escritura del poeta y pintor santafesino apuesta a la musicalidad y a un lirismo templado por el sortilegio y la maravilla. El verso de uno de los poemas inéditos que incluye la edición se lee como divisa: “el esplendor se afina en una espina”. El libro cuenta con prólogo de Salvador Gargiulo y epílogo de Jorge Monteleone. Daniel Gigena

Yo voy, tu vas, él va

Jenny Erpenbeck

Anagrama

Para ocupar el tiempo y darle algún sentido a su jubilación un académico berlinés se mete a colaborar en un campo de refugiados. Lo que encuentra allí será algo más que la propia ignorancia sobre el otro, la incomunicación o el choque de culturas. Con una prosa tan seca que roza el lirismo, sin golpes bajos ni maniqueísmos, Erpenbeck mete el dedo en la llaga de la mala conciencia europea sobre la crisis humanitaria de la inmigración. Y sólo por su honestidad, ya es una novela de lectura obligada. Matías Néspolo

Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos, Conviene tener un sitio adonde ir y Calais

Emmanuel Carrere

Angrama

Si Emmanuel Carrère dice que Conviene tener un sitio adonde ir lo primero que hay que hacerle es caso. Después de todo, su autoridad es indiscutida en el panorama narrativo de actual y su bibliografía, un lugar en sí mismo adonde volver. Justamente este volumen recopila los textos periodísticos publicados por el autor francés. No está Calais, que con formato de cuaderno se publicó a comienzos de año aquí, pero incluye el conocido “Cómo eché a perder por completo mi entrevista con Catherine Deneuve” y una relectura a su libro sobre Philip K. Dick, Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos sobre el paladín de la ciencia ficción, que acaba de publicarse en nuestro país. Constanza Bertolini

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Vernon Subutex 3 y Teoría King Kong

Virginie Despentes

Literatura Random House

La publicación del tercer volumen -el final- de la saga superventasVernon Subutex coincidió con la reedición del testimonial volumen de referencia feminista Teoría King Kong. El combo, definitivamente, puso de nuevo a Virginie Despentes en boca de todos. La historia del exvendedor de libros que deviene linyera y DJ (o el reflejo en él de la propia autora) es apenas una excusa para que se entrecrucen en esta trilogía historias cocidas en los submundos de una Francia contemporánea mirada críticamente. Los temas de época laten en la producción de esta escritora considerada “santa patrona de las mujeres invisibles”. Definitivamente, fue un año para leer a Despentes . Constanza Bertolini

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El nervio óptico y La luz negra

María Gainza

Anagrama

Aunque ya había sido publicado, El nervio óptico circuló visiblemente en mayo cuando Anagrama decidió reeditarlo. ¡Enhorabuena! Es fascinante la experiencia que el lector transita en este libro de género inclasificable, que puede ser tanto una historia del arte, una guía de museos comentada o el delicioso diario íntimo de una vida en pinturas. “Uno escribe algo para contar otra cosa”, anota Gainza, que en el umbral del año saca La luz negra. Una novela hecha y derecha, sobre una crítica de arte y una falsificadora, otra vez el arte y la vida, que confirma el valor de su voz. Constanza Bertolini

El periodismo, más protagonista que nunca

  • Hugo Alconada Mon
  • Con La raíz (de todos los males), Alconada Mon levantó más la vara: mostró hasta qué punto el sistema argentino está montado para la corrupción y la impunidad.
  • Diego Cabot
  • Era el único título posible: Los cuadernos (Sudamericana) es la crónica íntima de la investigación que corrió el velo sobre el mayor hecho de corrupción política argentina.
  • Jorge Fernández Díaz
  • El hombre que se inventó a sí mismo (Planeta) recupera la historia de Bernardo Neustadt, el “maldito” del periodismo, y lo pone en compleja perspectiva del presente.
Fuente: La Nación,  Constanza Bertolini, Natalia Blanc, Pablo GianeraDaniel GigenaLaura Ventura y Matías Néspolo