“Detonantes”, “Srta. Trueno Negro” y “Verne” presentan frescas variaciones

El grupo Detonantes confirma su crecimiento con su segundo disco; La Plata vuelve a mostrarse como una ciudad de sorpresas con el nuevo material de Srta Trueno Negro y desde Buenos Aires, el duo Verne propone un arribo cancionero, entre los lanzamientos discográficos de estos días.

DETONANTES – “HOY NUEVA MENTE” (imagen)

Segundo trabajo del combo liderado por Joaquín Carámbula, que hace un par de años sorprendió con la frescura, la fuerza de su álbum debut y ahora ese sonido ha evolucionado, se ha rockerizado y las canciones están mejor cerradas.
El nuevo disco comienza con un pegadizo “la la la” acompañado de un buen riff, la base poderosa, un buen trabajo de las guitarras y un cambio de rimo muy interesante. En los trabajos de las guitarras se nota el gusto de Joaquín Carámbula por el guitarrista alemán Michael Schenker, ex líder de UFO.
“Minimalista” es pura new wave pasada por el tamiz de los Strokes con la voz procesada de Carámbula, mientras la base conformada por Juan Ignacio Agüero en bajo y Juan Manuel Colonna en batería se muestra versátil, maciza pero también con muy buen andar. “Carismático y Lunático” lo encuentra a Carámbula cantando al estilo del primer Juanse y de Charly García con una canción que es puro rock británica de la primera camada con los Beatles, Rolling Stones y Los Who al frente. Es que si hay una arista destacada en la banda es su actitud provocativa, hedonista.
“Negatividad constante” arranca con los juegos de sintetizadores aportados por el tecladista Hernán Kacew, mientras Carambula vuelve a jugar al Adonis decadente, al que luego se le sube la banda en un electro-pop que invita al salto y al pogo. “Voy a seguir cantando” tiene un buen groove que conduce la canción y es un ritmo bailable, oscuro, nocturno, noches de dejadez, resacas, que se elevan cuando llegan los químicos como en la canción donde el riff le pone un toque más rockero y épico.
“Es lo que pasa” arranca a piano con la voz desnuda, con un buen trabajo vocal, bien claro de Carámbula en una balada rockera al estilo Lennon o el McCartney de los Wings. “Donde estoy” vuelve con un formato rockero, las voces procesadas, la base poderosa y los teclados acompañando y generando climas, en un rock and roll bien moderno. Esa línea se mantiene en “Tiempo” con una base más funky, las guitarras procesadas y distorsionadas que evitan que Detonantes sea un grupo retro, sino más bien innovador, con buena capacidad para construir estribillos pegadizos. “Mil años más” es un bonito medio tempo, bien cancionero, con elegancia, con una letra irónica, sarcástica, con buen gusto para el humor negro, con un buen cierre a cargo de la guitarra.
“León” es una balada bien 80’s al estilo de algunas de Charly García, que parece una forma de despedida de papá Berugo, que a mitad de camino gira hacia un ritmo más movedizo, poderoso, con un gran lucimiento instrumental de toda la banda, que vuelve a tener un intermezzo más lento, bien beatle, con ruidos y con una intervención del filosofo Slavoj Zizek, acompañado por un bandoneón.
Este segundo muy buen disco se cierra con la bailable “Fiesta animal” que rescata el lado hedonista, placentero y cachondo de la banda.

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SRTA. TRUENO NEGRO – “SONIDO DONOSTI”

Segundo disco, con grandes canciones de este proyecto liderado por Natalia Drago, que edita el sello platense Laptra, que nació en Miramar pero que luego tomo la impronta platense, los aires de la escena emergente de la Meca rockera argentina.
Las canciones y el nombre del disco no solo homenajean a bandas del indie español, más precisamente del Pais Vasco como Le Mans, Aventuras de Kirlian, sino que también tiene muchos rastros del indie estadounidense e ingles, con elementos del mejor brit-pop de todas las eras.
Junto a Drago que se hace cargo de la voz, la guitarra y las letras, aparecen Reichel Luco en batería y percusiones; Martín Castilla en teclados, coros y percusiones y Franco Jaubet en bajo, además del apoyo de Jose Peta D’Agostino, conocido dentro del rico ambiente rockero platense.
El disco se inicia con un pop indie con buenos arreglos corales, pero que no pierde jamás un sonido que lo vincula con bandas como Belly, Breeders y hasta Pixies con un final bien shoegaze con la guitarra distorsionada. La sigue “Falso Verano” con un sonido más guitarrero que recuerda al primer REM, cuando eran las estrellas del indie de Estados Unidos, con una lograda letra, que va retratando situaciones, tomando fotos de un otoño en una ciudad balnearia que cae triste. Los arreglos de un teclado juguetón más un punteo de guitarra le da a la canción un toque melancólico.
“La siguiente primavera” es una pegadiza gema pop, debajo de las guitarras y los teclados que recuerdan a grupos del primigenio indie español como La Buena Vida y Le Mans, con la voz de Natalia Drago rememorando momentos perdidos de un romance.
Pero la huella platense esta presente en “Infintesimal (Barrio Mondongo)” que abre con ruiditos de teclados, una guitarra rasgueada triste y la banda rindiéndole homenaje a un barrio de leyenda de La Plata, cuna del sello Laptra y todas sus bandas, pero también un barrio tripero, donde manda Gimnasia y Esgrima de La Plata. La guitarra recuerda al nunca bien valorado Peter Buck, guitarrista de REM, un amo de las Rickenbacker de 12 cuerdas, cuando REM eran parte del sello indie IRS junto a los Replacements.
La línea cancionera indie sigue con “Vacaciones morales” siempre con la guitarra al frente y se sostiene en “Autos” donde Natalia Drago va contando anécdotas, episodios urbanos, imágenes de una ciudad bellísima, masona y rockera como La Plata, con melodías que también recuerdan ese amor de la movida shoegaze por el trabajo del Beach Boys, Brian Wilson.
Por eso justamente la siguiente canción se llama “California”, con una gran inicio en guitarra y cierta remembranza del perdido grupo británico The La’s, con una dejadez contagiosa y atractiva. “Su playa” tiene cosas de los Kinks, de Pulp, ese pop inglés bien instrumentado que sirve de plataforma para un gran poeta, un narrador descarnado e irónico de su tiempo como Ray Davies y Jarvis Cocker. El disco se cierra con “Vespa” el vehículo ideal para recorrer una ciudad como La Plata, un símbolo mod, y tomar polaroids musicales y rockeras para volverlas canción.

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VERNE – “CAER Y LEVANTAR”

Primer disco de este dúo integrado por dos experimentados de la escena emergente porteña como Manu Caiazza y Tian Firpo y que contaron con la ayuda de Mauro Conforti, Ezequiel Kronenberg, Cam Beskin, Lara Pedrosa, Kike Passo, Nico Mucci y otros.
El disco arranca con una canción rockera como “Festival” con cierto tono progresivo con estructuras que recuerdan a momentos de Charly García y en otros tiene un estribillo épico al final con la participación de muchos amigos de la escena local. “Hasta que” arranca con una guitarra algo dark, una base firme, buenos climas logrados con las guitarras y los teclados.
“Pensamientos encontrados” va al frente con un bajo duro y cargado, al que luego se le agrega una batería bien ochentosa y una voz bien marcada, mientras la guitarra mete dibujos, entra y sale de la canción. “Escondido” tiene clima de new wave con el bajo al frente al estilo de New Order, pero Verne tiene fijo el rumbo y es en busca de la canción, mientras la letra se desliza velozmente. “Escondido V” la sigue con un comienzo ambient con los teclados hasta que se torna en un instrumental que mantiene la línea de un veloz New Order.
“Alguien distinto” es un medio tempo en donde acompaña la voz de Lara Pedrosa, dándole un toque especial a una canción, cuyo hilo dramático esta muy bien diseñado. “Prender la luz” es una bonita balada con el ADN bien claro del rock argentino y cierra con la ochentosa “La intensidad” que recuerda a los primeros Encargados de Daniel Melero.