Con sus pasiones, los adolescentes fueron el motor de la Feria del Libro

Incluso en momentos de crisis, los libros para jóvenes se siguen vendiendo. Tocan temáticas difíciles y les hablan de igual a igual.

Jovenes en la feria del libro 
11/05/17
Foto: Mario Quinteros

Todas las tardes los pasillos del predio de La Rural se llenan de chicos y adolescentes de colegios. Compran y mucho. Se los ve con más de una bolsita. Por las noches, otras tandas aparecen con sus familias. Buscan el título que recomendó el booktuber del momento o el de la película que pasó al texto impreso. Según datos oficiales, el año pasado visitaron la Feria del Libro más de cien mil jóvenes. El fenómeno está claro y lo confirman los editores: la literatura juvenil sigue creciendo como motor del mercado. “Fijate que un cuarto del stand corresponde a literatura juvenil, sin incluir en ese espacio los textos infantiles”, le dice a Clarín Emiliano Kulberg, supervisor de ventas de Cúspide. “En la Feria, el 50 por ciento de nuestras ventas se explican por los adolescentes”, agrega. Ahora, los libros tocan temáticas más crudas y les hablan de igual a igual.

El fenómeno no es nuevo. Pero lo llamativo es que se sostiene aún en años de crisis. “Mientras que en 2016 hubo un freno en la venta de libros en general, los más jóvenes siguieron comprando”, explica Fernando Zambra, de la consultora Promage, que estudia el sector. “No todas las editoriales se beneficiaron”, aclara, porque vendieron más los tanques y los Youtubers (los postadolescentes que cuelgan videos en la red y, ya famosos, pasan a escribir). Pero, de cualquier modo, el segmento se benefició.

El último informe de la Cámara Argentina de Publicaciones (CAP) señala que la venta de libros para chicos y jóvenes acumuló un crecimiento del 15 por ciento entre 2011 y 2015, a pesar de las tormentas que soplaron en distintos momentos. Si el futuro son los jóvenes, el libro impreso tiene porvenir asegurado.

El segmento adolescente se expande en títulos y en edades. “Los chicos empezaron a ir masivamente a las librerías con Harry Potter y nunca más salieron”, dice Adriana Fernández, de editorial Planeta. Desde ese momento, los catálogos empezaron a diversificarse y cada vez aparecen más géneros. Ciencia ficción, terror, novelas románticas, gamers (libros inspirados en videojuegos), fantasy (combina la mitología, el terror, el misterio y el romance), distopías, youtubers que cuentan vivencias, youtubers en formato cómic (que introducen a lectores jóvenes en el género) y también novelas realistas que se animan a temáticas más osadas: del bullying al sexo, en un lenguaje permeable y no decimonónico.

En las editoriales y en los stands de la Feria explican otras características: se trata de un lector influido por las redes sociales. Paradójicamente, la “revolución de las pantallas”, con los smartphones y las tablets, no mermó el interés por el libro en papel. Todo lo contrario: los adolescentes comentan libros en Youtube o siguen en Instagram a quienes publican libros en papel, contándolos con un discurso en común. Luego, salen a la búsqueda de un nuevo título. Saben lo que quieren.

“Los chicos hoy leen en comunidades, entre pares; a lo mejor solitariamente en la casa, pero después van a la tablet a compartir”, explica Cristina Alemany, editora y coordinadora de actividades juveniles en la Feria. “Es tan cierto que lo juvenil es un motor de la industria, que el año pasado aparecieron dos editoriales nuevas enfocadas en la temática“, completa.

“Tengo amigos con los que vamos leyendo y nos comentamos los libros por Whatsapp”, le dice a Clarín, en un pasillo de la Rural, Tomás, un chico de 14 años que llegó desde Tigre con su colegio. Lleva tres títulos en la bolsa. “Compré Arde la vida, de Magalí Tajes: ella hace stand up y sube videos a su canal de You Tube”, cuenta Alejandra, de 16 años, que llegó desde el barrio porteño de Flores. Tajes hace stand up y cuenta vivencias adolescentes. En la primera semana de la Feria hubo adolescentes que hicieron más de cinco horas de cola para llevarse su firma.

Con sus pasiones, los adolescentes son el motor de la Feria del Libro

Por una firma. Con la escritora María Brandán Aráoz. / Mario Quinteros

El lector joven creció con padres tolerantes, en plena democracia y rodeado de tecnología. Él mismo decide la compra. Muchas veces, tiene un diálogo directo con los autores, vía Facebook o Twitter. No se trata ya del escritor monumental e inaccesible. Las editoriales monitorean el mundo virtual y publican los títulos que ellos buscan, según las tendencias en las redes. Un ejemplo es el fenómeno de la plataforma web Wattpad, en la que se pueden subir textos. “Muchos libros publicados, empezaron ahí. Los escritores juveniles tenían tantos seguidores, que luego las editoriales los buscaron”, cuenta un librero.

¿Hay menos prejuicios? A continuación, algunos ejemplos. El libro del momento es Por trece razones, de Jay Asher (V & R Editoras), una novela que acaba de publicarse en tándem con la polémica serie de Netflix. Cuenta la historia de un adolescente que recibe siete grabaciones de una compañera de colegio que se suicidó semanas atrás, después de sufrir acoso escolar y una humillación sexual. El tema no es casual. “El bullying, la diversidad de género o los conflictos que antes se trataban en libros para adultos son los que más les interesan a los adolescentes“, explican en el puesto de una librería. Otro éxito, Todo, todo, de Nicola Yoon, la historia de un amor que empieza como virtual entre dos adolescentes. Pero uno de ellos no sale nunca de su casa, por una rara alergia que padece al mundo exterior. En ese marco, este año apareció Si yo fuera tu chica (Numeral), de Meredith Russo. Se trata de una novela protagonizada por una estudiante trans y cuya autora también transitó la juventud en esa condición. Uno de los pioneros fue Los ojos del perro siberiano, del argentino Antonio Santa Ana, que apareció en 1998 y narra el vínculo entre un adolescente y su hermano mayor, que vive con HIV.

Hay estrellas del fenómeno, como la británica Jojo Moyes, autora de novelas románticas para jóvenes que este fin de semana se presenta en la Feria, o el estadounidense Allen Zadoff, autor de la trilogía Asesino Anónimo, que hipnotiza a los adolescentes y también estará este fin de semana.

No es casual lo que señala Oche Califa, director de la Feria: “Este año, está atravesada de principio a fin por actividades juveniles. Explica: “Hay algunos autores que están en ambos mundos, pasó con John Katzenbach, que convocó a muchos jóvenes”. Lo mismo ocurrió con Carlos Luis Zafón. ¿Los chicos ya no son como antes? Quizá sea cierto, por suerte.

Fuente: Clarín