Las casas de Victoria Ocampo: el legado vigente de la escritora que vivió entre la tradición y la vanguardia

La fundadora de la Revista Sur vivió entre Beccar, Barrio Parque y Mar del Plata. Sus casas son una parte fundamental de la historia de su vida.

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Villa Ocampo, la casa más emblemática de Victoria Ocampo. Fue donada por la escritora a la UNESCO. Foto: Diego Díaz.

De todas las artes visuales, la arquitectura era la preferida de la Victoria Ocampo, quien murió a los 89 años el 27 de enero de 1979 en Villa Ocampo, la casa que construyó su padre, el ingeniero Manuel Ocampo en 1890, el año en que nació la escritora y fundadora de la revista Sur.

De todas las artes visuales, la arquitectura era la preferida de la Victoria Ocampo, quien murió a los 89 años el 27 de enero de 1979 en Villa Ocampo, la casa que construyó su padre, el ingeniero Manuel Ocampo en 1890, el año en que nació la escritora y fundadora de la revista Sur.

Victoria fue la mayor de cinco hermanas. Nació una familia de estirpe patricia, fue criada entre la anglofilia y la francofilia dentro de un entorno de moral católica y victoriana. Su vida transcurrió con un pie en la tradición y otro en la vanguardia; desafío todos los límites y las restricciones que sometían a la mujer en aquel tiempo: “Se animó a vivir como un individuo en un país y una época en que las mujeres eran genéricas”, dijo sobre Victoria Ocampo su gran amigo Jorge Luis Borges.

Victoria Ocampo con su familia en la escalinata de Villa Ocampo.

Victoria Ocampo con su familia en la escalinata de Villa Ocampo.

Cada una de las casas y departamentos que Victoria habitó tuvo una singular importancia en su historia. Fueron el marco de su vida agitada e intensa, además de convertirse en una expresión más de su pensamiento atento a todos los cambios que traía consigo la modernidad. Admiradora de la aristócrata chilena Eugenia Errázuriz (1860-1961) -una mecenas del modernismo y considerada como una precursora de la estética minimalista en la decoración de interiores- Victoria consagró su propio estilo, despojado y esencial, basado en “la belleza de las cosas que son lo que parecen“.

Villa Ocampo, en San Isidro (1890)

En Villa Ocampo transcurrió gran parte de la infancia de Victoria y sus cinco hermanas. De noviembre a marzo la familia se trasladaba allí, y en su madurez Victoria la eligió como su hogar.

Villa Ocampo fue construída por Manuel Ocampo, padre de Victoria, en 1890. Foto: Diego Díaz.

Villa Ocampo fue construída por Manuel Ocampo, padre de Victoria, en 1890. Foto: Diego Díaz.

Ocampo, ingeniero civil, dotó a la casa del confort más moderno disponible en ese tiempo: electricidad, agua corriente de pozo, ascensor, espacios amplios, buena luz natural, techos altos y una distribución que hacía que la casa fuese cómoda y amigable a pesar de su escala. Columnas corintias, elementos renacentistas, artesonados, vitrales de inspiración medieval eran parte de la decoración. Los jardines tenían la misma importancia y diseño cuidado que la mansión.

Victoria Ocampo en su juventud en los jardines de Villa Ocampo, Beccar. La imponente casona, construida hacia 1890, donde crecieron las cinco hermanas Ocampo, es el testimonio de los años en los que Buenos Aires se entregó a la modernidad y se convirtió en la gran capital latinoamericana. EFE/ Fundación Sur

Victoria Ocampo en su juventud en los jardines de Villa Ocampo, Beccar. La imponente casona, construida hacia 1890, donde crecieron las cinco hermanas Ocampo, es el testimonio de los años en los que Buenos Aires se entregó a la modernidad y se convirtió en la gran capital latinoamericana. EFE/ Fundación Sur

Años más tarde, con una Victoria adulta y ya convertida en mecenas de la cultura, Villa Ocampo pasó a ser su casa. Allí organizaba reuniones y compartía conversaciones y estadías con las más importantes personalidades de la cultura mundial.

Galería y jardines de Villa Ocampo. FOTO: Diego Díaz.

Galería y jardines de Villa Ocampo. FOTO: Diego Díaz.

En 1973 Victoria Ocampo decidió donar Villa Ocampo a la UNESCO motivada por aquellas coincidencias entre sus valores y los de la Organización. Murió allí seis años después, en 1979. Actualmente la casa funciona como el “Observatorio Unesco Villa Ocampo”.

Los interiores de Villa Ocampo conservan los muebles originales. paredes blancas, pocas obras de arte y muebles de firma, el estilo "despojado" que Victoria consagró como propio. Foto: Diego Díaz.

Los interiores de Villa Ocampo conservan los muebles originales. paredes blancas, pocas obras de arte y muebles de firma, el estilo “despojado” que Victoria consagró como propio. Foto: Diego Díaz.

Casa moderna en Mar del Plata (1927)

Victoria se casó con el doctor Luis Bernardo de Estrada, conocido como “Monaco”, el 8 de noviembre de 1912. Lo había hecho no muy convencida, pensando que con el tiempo llegarían a entenderse. Emprendieron un viaje de luna de miel por Europa que duró más de un año. En ese viaje conoció al primo de su marido, Julián Martínez, un diplomático famoso por su conquistas. Se enamoraron a primera vista: “En el momento en que lo vi de lejos, su presencia me invadió. El me echó una mirada burlona y tierna (más tarde descubrí que sus ojos solían tener esa expresión). Miré esa mirada y esa mirada miraba mi boca, como si mi boca fuese mis ojos. Mi boca, presa de esa mirada, se puso a temblar. No podía desviarla como hubiese desviado mi mirada. Duró un siglo: un segundo. Nos dimos la mano”., escribió Victoria en su “Autobiografía”.

Regresó de su luna de miel con Estrada y se fueron a vivir a una gran casa en la calle Tucumán 675 que era de Victoria. Si bien el incipiente casamiento ya era un absoluto fracaso, nada impidió que su dueña se ocupara con pasión del arreglo de su casa.Habían comprado en Europa porcelanas chinas, dos armarios de laca, dos biombos Coromandel de maderas laqueadas trabajadas con dibujos exquisitos. Era costumbre de la época traer de Europa piezas de gran valor que conformaban las colecciones de arte de las familias más acomodadas de la sociedad.

Armar su primera casa no le alcanzó a una joven Victoria llena de inquietudes. Además, el recuerdo de Julián Martínez la atormentaba y comenzó con él una historia de amor que duraría trece años.

La imagen que se conoce de la casa de veraneo que compartió con Julián Martínez.

La imagen que se conoce de la casa de veraneo que compartió con Julián Martínez.

Todavía casada con Estrada, pero separados de palabra, Victoria se encontraba en secreto con Martínez. Para poder pasar más tiempo juntos decidió construir una casa en Punta Mogotes, Mar del Plata, lejos de las miradas críticas de su entorno. Fue la primera casa moderna de la escritora que diseñó ella misma y construyó con la ayuda de un constructor. La financió con la plata de la venta de dos de los biombos Coromandel que había traído de su viaje de luna miel.

Cúbica, lisa y blanca, estaba ubicada en Alberti y Pellegrini (actualmente es un hotel de un gremio pero casi no se reconoce la casa original). Fue un escándalo por partida doble: por un lado, la estética racionalista fue rechazada por los vecinos, por el otro, resultaba inadmisible que una mujer casada pasara el verano con su amante a la vista de todos.

Casa en Rufino de Elizalde, Barrio Parque (1928)

Un año después vendió la casa de Mar del Plata para construir otra casa moderna en la calle Rufino de Elizalde 2831, Barrio Parque. Otra vez el enojo y las quejas de los vecinos. Victoria, voraz y disruptiva, no escuchaba razones. Y creó una de la joyas de la arquitectura moderna argentina.

Casa en Barrio Parque. Racionalista, blanca y sin ornamentación, en 1929 cuando la escritora la construyó, fue considerada un "adefesio".

Casa en Barrio Parque. Racionalista, blanca y sin ornamentación, en 1929 cuando la escritora la construyó, fue considerada un “adefesio”.

Para este proyecto convocó al arquitecto Alejandro Bustillo, Fue una elección extraña, ya que este arquitecto se especializaba en el estilo neoclásico francés. Bustillo no quería hacer la casa, le parecía un “adefesio”. Pero Victoria lo convenció; ella tenía muy claro lo que quería. Él nunca firmó los planos:“Victoria era una coqueta que siempre se salía con la suya. Esta casa parece una maquette con jirafas, por ese motivo no la firmé. No es posible construir una casa moderna en un barrio francés de casas mansardas”, opinó en aquel momento Bustillo sobre su propia obra.

El estar y la amplia terraza. Los espacios son amplios, despojados con techos muy altos. Fotos Diego Waldmann.

El estar y la amplia terraza. Los espacios son amplios, despojados con techos muy altos. Fotos Diego Waldmann.

No todos pensaban igual: el arquitecto suizo francés Le Corbusier, uno de los padres del Movimiento Moderno, conoció la casa en una visita que hizo a Buenos Aires. Años más tarde en Paris, dijo: “La Señora Ocampo y hasta ahora sólo ella ha dado el paso decisivo construyendo una casa que causa escándalo. Pues bien, en Buenos Aires, es así. Sus dos millones de habitantes emigrantes emotivamente académicos chocan con esta mujer sola que sabe lo que quiere. En su casa se encuentran Picasso y Léger en un ambiente que aún hoy rara vez he encontrado”.

El comedor de la casa en Barrio Parque. está ubicado en el primer piso con vistas a los parques de Palermo. Diego Waldmann.

El comedor de la casa en Barrio Parque. está ubicado en el primer piso con vistas a los parques de Palermo. Diego Waldmann.

En esta casa Ocampo casa fundó la Revista Sur en 1930. Después de la muerte de Victoria, tuvo distintos dueños. Llegó a pertenecer a Mauricio Macri quien vivió allí con Isabel Menditeguy. Luego la compró Amalia Lacroze de Fortabat y la donó al Fondo Nacional de las Artes, donde actualmente funciona su sede. Se encuentra en perfecto estado y con gran parte de los muebles originales de la escritora,

Imagen en la escalera del hall de la casa cuando fue la Fundación de la Revista Sur, 1931. En la foto, Girondo, Mallea, Borges y Victoria Ocampo.

Imagen en la escalera del hall de la casa cuando fue la Fundación de la Revista Sur, 1931. En la foto, Girondo, Mallea, Borges y Victoria Ocampo.

Villa Victoria, en Mar del Plata (1912)

Victoria Ocampo recibió esta casa como herencia de su tía abuela y madrina Francisca Ocampo de Ocampo en 1920. Emplazada en la manzana rodeada por las calles Matheu, Arenales, Quintana y Lamadrid, el terreno tenía dos hectáreas y con el tiempo fue subdividido. Fue la casa de veraneo de la escritora.

Villa Victoria es báscamentt una casa prefabricada en madera construida en 1912.

Villa Victoria es báscamentt una casa prefabricada en madera construida en 1912.

El edificio es de madera adquirido en Inglaterra a la firma Boulton & Paul Ltda. Por su tipología, es considerado un “bungalow” que producía dicha firma proveedora de la corona británica para sus colonias y empresas en América del Sur. La trasladaron desarmada en barco y fue rearmada totalmente sobre una estructura de hierro.

CLAIMA20151224_0123 MAR DEL PLATA. La casa de la escritora Victoria Ocampo, 1912.

CLAIMA20151224_0123 MAR DEL PLATA. La casa de la escritora Victoria Ocampo, 1912.

Del conjunto también forma parte la casa de los caseros, estilo francés y una tercera construcción, estilo italiano, destinada a vivienda para el personal de servicio, con un garage doble, que fueron construidas en 1913 por el Ingeniero Manuel Ocampo, padre de Victoria.

En la galería de Villa Victoria.

En la galería de Villa Victoria.

Cuando Victoria la heredó en la década del ’20, la convirtió en un lugar de puertas abiertas para escritores y amigos, del país y del exterior como lo hizo con Villa Ocampo. Estuvieron en ella María Rosa Oliver, Enrique Pezzoni, Eduardo Mallea, Jorge Luis Borges, Bioy Casares, Waldo Frank, Roger Callois, Gabriela Mistral, John Saint Perse.

Victoria Ocampo pasaba sus veranos en Mar del Plata.

Victoria Ocampo pasaba sus veranos en Mar del Plata.

Esta casa también fue donada por Victoria a la UNESCO, que la remató para solventar los gastos de restauración de Villa Ocampo. Actualmente pertenece al Municipio de Mar del Plata y funciona como un centro cultural.

Victoria Ocampo y el patrimonio arquitectónico y paisajístico

La UNESCO recalca el valor de las acciones de la escritora con respecto a la arquitectura, el paisaje y la conservación del patrimonio: “Las acciones de Victoria Ocampo no se limitaban a la vanguardia arquitectónica, sino que incluían la conservación del patrimonio edilicio como parte esencial de la identidad cultural de su país. Fue una temprana defensora del paisaje como “arquitectura viviente”, única e irrepetible, en la que se forja la sensibilidad y la percepción de quienes lo habitan”, manifiesta la institución en la web del Observatorio Unesco Villa Ocampo.

Los anteojos característicos de la escritora, en Villa Ocampo.

Los anteojos característicos de la escritora, en Villa Ocampo.

En los primeros números de Sur, a principios de la década de 1930, incluía fotografías de paisajes de diversas regiones de la Argentina, algunos de los cuales, como los glaciares patagónicos, fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por UNESCO décadas más tarde.

A 40 años de su desaparición su legado sigue igual de vigente, así como la lucha por la igualdad de género de la cual fue pionera. La promoción de la cultura fue su propósito y al que destinó su vida y toda su fortuna.

 Fuente: Cayetana Mercé, Clarín.