Viviana Rivero: “Me gusta llevar el tema del amor hasta el límite”

En su libro de cuentos “Zafiros en la piel” explora todas las sensaciones de la pasión romántica.

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En este nuevo título relata el devenir de mujeres dispuestas a enfrentar la adversidad, desde madres devotas con sus hijos hasta señoras “de casa” capaces de rebelarse contra los mandatos sociales; el combustible, en cada caso, es la potencia romántica. También hay mujeres jóvenes peleando por sus ideales y aquellas que buscan cómo volver a encender sus relaciones.

 

Publicó una decena de títulos, con una ávida respuesta de los lectores en la región. / Silvana Boemo.

 Vino a Buenos Aires a presentar su último trabajo, Zafiros en la piel. Se trata de un libro con doce cuentos de amor y con todas las clases de amor imaginables o por lo menos imaginables para los griegos, clasificación a la que apela Viviana Rivero para iniciar cada texto.

A esta cordobesa que dejó todo por escribir hace pocos años atrás -su carrera de abogada y la cierta estabilidad que le daba una profesión- la literatura le sonríe. Sus libros figuran entre los más vendidos de Latinoamérica y España. Y está en marcha la traducción de uno de sus trabajos al italiano.

Una escritora apasionada por los distintos aspectos del romanticismo. Silvana Boemo.

Una escritora apasionada por los distintos aspectos del romanticismo. Silvana Boemo.

También avanza en un proyecto audiovisual. En breve se presentará en una plataforma aun no anunciada -los productores están negociando- una miniserie basada en su novela Secreto bien guardado. Esa producción, según se sabe, tendrá como protagonista a Oriana Sabatini.

Rivero es la prueba viviente de que la fortuna sonríe a los audaces y tiene una energía que contagia. Está tan conectada con sus seguidores, que los insta a escribirle a sus redes sociales en Facebook y en Instagram.

Entrevistada por Clarín, la best seller contemporánea nacida en Córdoba habla de sus tópicos literarios y da consejos para todas las mujeres que quieren dedicarse a escribir pero aún no se animan a soltarse.

-¿Por qué el amor? 

-Yo soy una convencida de que el amor en todas las dimensiones es el motor del mundo. Si bien en mis libros siempre cuento una historia de amor, en realidad lo que cuento es un personaje con una vida, casi siempre la vida de una mujer. Toco todas las clases de amor que se manifiestan: puede ser la historia de amor que le toca vivir con un hombre, el amor a los hijos -porque digo que cuando una tiene un hijo nunca más vuelve a ser la misma-, hablo del amor a las vocaciones -porque desde antaño la mujer vive tratando de encontrar el equilibrio entre la vocación que tiene y cómo llevar adelante una familia-, hablo del amor a la tierra -ya sea la tierra de uno o la tierra que uno adopta-. Yo creo que por estos amores y por amor, las personas pueden irse a vivir a la otra punta del planeta; cuando seguimos nuestra vocación podemos trabajar hasta las tres de la mañana sin estar pensando si nos van a pagar o no. Y cuando vemos estos amores en peligro, somos capaces de cercenar, de matar, de lo que sea, porque estos amores están para nosotras en un altar. En todos mis libros he tratado estos temas y me gusta llevarlos hasta el límite.

-¿Te imaginás escribiendo otros géneros? 

-Transgredir el género… lo suelo hacer: en este último libro por más que habla de amor, hay una historia de una mujer sola. Sola en todo el cuento. Es una mujer que se quiere a sí misma y a nadie más. Yo sé que esto que yo hago, gusta. Entonces, todo lo que yo quiera hacer y sea muy distinto, lo tengo que sumar a lo que ya hago. No puedo reemplazar un género por otro, porque éste es mi trabajo y de esto vivo. Crecen textos distintos, pero van despacito y a la par integrándose a mi obra. Por ejemplo, participé en un libro donde escribían cien mujeres contra la violencia de género. A veces hago trabajos para televisión, participando en los guiones también.

Llega Catherine Millet, la autora que narró su (impactante) vida sexual

Este mes, Rivero participó en una experiencia única en Latinoamérica y la primera en Google: el “Libro Vivo”. Se trató de un sitio de Google docs donde los autores escribían en tiempo real. Se podía acceder desde la web y observar cómo iba avanzando su texto.

Funcionó como una jam session, una práctica novedosa para la literatura, habilitada por las nuevas tecnologías. Allí redactó la nouvelle ¡Sólo hazlo! -aún disponible en la dirección web www.planetadelibros.com.ar/varios_mkt/google/- que cuenta la atrapante historia de amor y de suspenso de un personaje secundario de uno de los cuentos de Zafiros en la piel.

Google presentó el sentido de este spin-off y experimento como un modo de “entrar a la mente de una escritora”: ver cómo trabaja su cabeza en el acto de escribir, con aquellas frases que puede hacer de un tirón o interrumpirse y volver atrás.

-¿Cómo es la práctica de escribir en vivo y en directo? 

-Me resulta muy emocionante. La gente me dejaba sus preguntas o sus opiniones: “No, no quiero que pase tal o cual cosa” o preguntas acerca de por qué cambié algo. Porque corrijo en vivo. Trabajé para esta nouvelle como lo hago con cualquier otra novela. Por supuesto que ya estaba hecho el trabajo de fondo, las investigaciones.

¡Sólo hazlo! cuenta las vivencias de Macarena, una mujer que está disconforme consigo misma porque siente que está excedida de peso y porque su inteligencia es mayor a la que está aplicando en la rutina diaria. Es fonaudióloga pero está trabajando en una joyería porque quiere ganar un poco más de plata. Encima, el jefe suele maltratarla. Un día se harta y decide usar su capacidad para robar la joyería. Sabe cómo hacerlo y que no la descubran. Aparece Alvaro, un orfebre que abastece al local y con el que crecerá un vínculo. “Qué pena, ahora llega esta hombre a mi vida”, piensa Macarena mientras sigue en los laberintos de su plan.

La autora, en primera persona

Mi padre era un escritor, un buen escritor, pero no podía vivir de la literatura. Editaba solamente cuando ganaba un premio literario. Escribía de noche, los fines de semana, y mi mamá decía: “En esta casa nadie va a seguir carreras que tengan que ver con la literatura, porque para loco está papá”. Por eso, ninguno de los tres hijos, aunque los tres éramos muy lectores, se dedicó a escribir. Yo seguí abogacía y trabajaba de abogada, y cuando mis hijos volvían de la escuela y estaban haciendo sus deberes, un día pensé: “Bueno, ya soy dueña de unas horitas mías, y ¡qué voy a hacer sino escribir un libro!” Y empecé a escribir Secreto bien guardado. Así que yo recomiendo a las mujeres que quieran escribir que no se pongan límites a la hora de soñar. Que sueñen y que sean claras con lo que sueñan; que lo anoten, si es posible en una agenda. Y que actúen conforme a lo que han soñado, porque a veces somos nosotras mismas las que nos boicoteamos. Soñamos, pero no hacemos nada para cumplir nuestros sueños; decimos: “Bueno, algún día ya será…” No, digo yo: el momento para lo que estás soñando es ahora. Sino, no llega nunca. O peor, va a llegar la oportunidad y se nos va a pasar por las narices porque no nos hemos atrevido a soñarla.

El talento que le ganó a las leyes

Ciudad de Córdoba, 1966. Se recibió de abogada en la Universidad Nacional de Córdoba y se desempeñó como asesora legal de empresas y abogada litigante. Fue fundadora de grupos para el crecimiento y el desarrollo de la mujer. Fue, además, conductora de programas televisivos. Publicó las novelas Secreto bien guardado (2010), Y ellos se fueron (2011), Lo que no se dice (2012), La dama de noche (2013), La magia de la vida (2014), Los colores de la felicidad (2015) y . Su libro La música del destino (2017) será próximamente traducido al italiano.

Fuente: Clarín