El exotismo de la cultura africana, en una exposición

Son 230 piezas rituales, de la colección del médico Hipólito Barreiro, quien vivió en Liberia y fue médico de Perón.

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“El dios Amma, señor del universo, organiza los sistemas solares lanzando al cielo bolas de barro. Crea la Tierra en forma de cuerpo de mujer; copula con ella. De esta unión no nacen los esperados gemelos, sino que en su lugar aparece el chacal. Luego sí, finalmente surgirán los gemelos, uno en forma de hombre, otro en forma de serpiente. Ellos son los Nommos, quienes se encargarán de vestir a la Tierra. Empieza desde ese momento una larga lucha entre los gemelos y el chacal: es la lucha por adquirir la palabra”. Este mito de origen dobo, una de las comunidades más importantes de Africa, explica el nacimiento del universo. Y con este mismo mito se inicia la sorprendente exposición que actualmente puede visitarse en el Centro Cultural Borges: “Africa. Su fuerza vital”.

Formada por alrededor de 230 sorprendentes objetos rituales, evocadores, mágicos, exóticos, el grupo de piezas tiene una historia llamativa: pertenecen al doctor Hipólito Barreiro, quien primero vivió como médico en Monrovia (capital de Liberia, en la costa oeste de Africa) junto a su mujer enfermera.

Entonces sus pacientes, luego de vencer una fuerte desconfianza hacia el “hombre blanco” (y luego de verse Barreiro obligado a ganarse la amistad con los jefes y brujos de las diferentes tribus), le pagaban con estos objetos especiales, que pueden verse ahora en el Borges. Más tarde el médico compró objetos ceremoniales africanos durante sus viajes a Sierra Leona, Costa de Marfil, Ghana… Así llegó a formar una colección de más de 1200 piezas.

Pero hay otro hito importante en la conformación de esta colección, que la muestra pone de manifiesto: Hipólito Barreiro también atendió a Juan Domingo Perón durante su exilio en España. Entonces entabló con él una estrecha relación. Gracias a ese vínculo, durante su tercera presidencia, Perón designó a Barreiro embajador en Liberia.

El exotismo de la cultura africana, en una exposición

Exotismo. Las máscaras son parte central de esta muestra.

Allí comenzó entonces otra etapa africana del médico, devenido funcionario. Por eso esta exposición resulta tan intrigante; reúne por lo menos tres cuestiones: la cuestión sobre cómo se constituye una colección de estas características, y cómo termina radicándose en la Argentina. Por otro lado, lo llamativo de las piezas que se exponen: esculturas, máscaras, objetos rituales en madera, vinculados a la fertilidad, al mundo sobrentaural, a los muertos y a la vida. Un tercer punto –y aquí hay que saber observar, leer entrelíneas un tema que ha sido silenciado durante siglos en nuestro país-, es la incidencia esencial de las culturas africanas en nuestra cultura local: “Para 1778, según lo registra el censo de entonces, el 38 por ciento de la población de la Argentina era afrodescendiente”, comenta la curadora de la exposición, Martina Inés Pérez. “Por eso, observando la importante influencia de la cultura africana en nuestro país, cuando comencé a trabajar en la elaboración del registro de la colección Barreiro , y más tarde cuando realicé la curaduría de esta exposición, quise exponer los aportes que la cultura afrodescendiente ha realizado a la cultura argentina”.

Pérez elaboró el proyecto por encargo del Estado, que tenía entonces el proyecto y quizá la posibilidad de adquirir la coelcción para ser parte del patrimonio cultural argentino.

La arqueóloga comenta que hay que desmitificar las versiones de que “en la Argentina no había negros”. “Esta es una frase que se impuso en algún momento, y que por suerte actualmente está siendo modificada. En la actualidad hay muchas reivindicaciones de los grupos de afrodescendientes en la Argentina, de sus culturas, sus derechos”.

Parte de esto fue el motivo que llevó a Pérez a realizar la curaduría de la exposición “Africa. Fuerza vital”. Organizada en diversos núcleos temáticos, uno de los más interesantes e importantes es el dedicado a las máscaras. Pieza de unión entre el más allá y el mundo terrenal, las máscaras cumplen una función fundamental en las tribus africanas.

Estas máscaras tienen un proceso especial, sus formas son transmitidas a través de sueños.

“Este núcleo es importantísimo”, relata la curadora, “porque las máscaras les permiten a las personas de las diferentes comunidades africanas presentes en la muestra comunicarse con los dioses y con sus ancestros. Como gran parte de las sociedades, los habitantes de las tribus africanas piensan que existe una vida después de la muerte, aunque a diferencia de nuestras culturas, en las comunidades africanas creen que los ancestros pueden volver en determinados momentos de la vida”.

Este vínculo se lleva a cabo a través de las máscaras: ellas toman vida a través de una persona de una tribu, que por alguna razón es elegida para representar a ese ancestro, a ese dios que quiere aparecer, volver a la vida. Entonces se inicia el proceso de transformación. Los elegidos se visten con máscaras que ocultan sus rostros, se cubren con vestidos, ropajes, y adoptan un comportamiento que no es el terrenal. “En un sentido, para decirlo de alguna manera”, explica la arqueóloga, “es como si estas personas estuvieran poseídas por otro ser, y actúan como ellos sienten que ese ser es”.

La comunidad también cree que es así, que los ancestros y dioses se hacen presentes a través de estas ceremonias. Pero hay un proceso especial, de creación de estas máscaras: no cualquier puede realizarlas, sino que sus formas son transmitidas a través de sueños a determinados artesanos. El tallador sueña, y el ancestro o dios le dicta como quiere estar presente en la fiesta o ceremonia.

El exotismo de la cultura africana, en una exposición

02-02-2018EXTRA SHOW CULTURAMuestra africana

Otro núcleo temático relevante contenido en la muestra, es el dedicado a los ritos y discursos sobre el Inicio: ubicado al comienzo de la exposición, muchos de estos objetos representan el momento de la creación, de la aparición de la vida en la Tierra.

Cada una de las diferentes etnias posee su propio mito de inicio, como sostiene la curadora. El que articula la exposición en su inicio –el de los gemelos primigenios-, es, como ya mencionamos, un mito Dogon; cerca se ubica también un mito Yoruba. Ubicados próximos a ellos, los objetos vinculados a la maternidad y a la fertilidad adquieren igual relevancia: en las diferentes culturas africanas, la mujer posee un rol especial, transmite las tradiciones; es la que sabe curar, la conocedora de todo lo relacionado a la naturaleza, las siembras de las cosechas, la medicina tradicional. Y ella misma es identificada con la fertilidad, también la fertilidad de la Tierra (tan importante para estas comunidades, cuya economía sigue basándose, aun en la actualidad, en la agricultura, la caza y la recolección).

El exotismo de la cultura africana, en una exposición

Artesanos. La transmisión de los saberes rituales se da en sueños.

Por eso en esta sección de la exposición (aunque no demasiado bien indicada, quizás) es posible observar tallas de grupos de mujeres –muchas de ellas embarazadas- realizadas en distintas y ricas maderas, formando círculos, unidas: conformando una fuera vital y poderosa. Madres Dogon, Bambara, Baule… “Cuando las vi así reunidas vino a mi mente su dolor en el momento de la esclavitud: Africa vivió el mayor Holocausto de la historia de la humanidad. Millones de personas fueron extraídas de sus lugares de origen para ser asesinadas o esclavizadas en América o Europa”. Este conciliábulo de madres, de mujeres, forma, también, parte de un hechizo poderoso: son parte central dentro de la cosmovisión africana.

El exotismo de la cultura africana, en una exposición

02-02-2018EXTRA SHOW CULTURAMuestra africana

Piezas y palabras no tan lejanas como parecía anteriormente –parte de una de las colecciones más importantes de América del Sur de objetos africanos-, sobre las que debemos detenernos y aprender a comprender, nos enseñan otras formas de conocer la vida y la muerte.

Fuente: Clarín