Andy Summers: “No importa qué hagamos, siempre seremos The Police”

Lo dice el guitarrista, de 75 años, quien resalta su actualidad, pero admite que su exbanda es el eje de su pasado, presente y futuro. Aclara que su vínculo con Sting nunca se quebró del todo y recuerda a Gustavo Cerati.

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andy summers

“Tengo 75 años… Capaz muera en Buenos Aires (se ríe). Es una broma… Estoy en una gran forma, me siento bien, soy un suertudo. Obviamente, me cuido todo lo posible, pero todavía tengo camino para seguir recorriendo…”. El ex guitarrista de The Police, Andy Summers, resume así su presente, que lo traerá otra vez al país para presentar Call The Police, un show donde repasará los grandes éxitos de uno de los grupos de rock más importantes de la historia, el 14 de junio en el teatro Coliseo.

Esta vez, el legendario guitarrista que creció en Inglaterra en los fértiles ’60, que se codeó con leyendas de la música como Jimmy Page, Hendrix o Eric Clapton o integró las filas de la renombrada banda The Animals, rememorará el cancionero de The Police junto a dos músicos brasileños -el baterista de Paralamas Do Sucesso, João Barone, y el bajista y cantante Rodrigo Santos- y un invitado de lujo: el gran baterista argentino Jorge Araujo.

De regreso. En 2011, Andy Summers pasó por el país con su plan solista, después de la larguísima gira de "reunión" de The Police. “Se hacía difícil encontrar estímulos después de algo así”, admitió alguna vez el músico. (Foto: Juano Tesone)

De regreso. En 2011, Andy Summers pasó por el país con su plan solista, después de la larguísima gira de “reunión” de The Police. “Se hacía difícil encontrar estímulos después de algo así”, admitió alguna vez el músico. (Foto: Juano Tesone)

“Siempre seré un The Police -dice Summers-. Y eso se refleja con esta gira, con tocar con Rodrigo y Barone la música de esa gran banda. Tal como lo hace Sting, también, todas las veces que toca en vivo… Entonces, ¿cuál es la diferencia?”, dispara el guitarrista, a quien no le tiembla el pulso al admitir que puede recrear en vivo la música de The Police sin Sting ni Stewart Copeland. “La música es genial, la banda con Rodrigo y Barone es fantástica, es muy disfrutable. Yo no me siento mal haciéndolo, o avergonzado. Al contrario, me siento afortunado de poder seguir sonando así”, se sincera.

-Tenés una buena relación con la música brasileña. En otro proyecto, con Roberto Menescal, mixturaste la música de The Police con bossa nova. ¿Cuán difícil fue hacerlo?

-No tanto. Un viejo cliché dice que si la canción es buena, probablemente la puedas tocar de diferentes maneras. Si la estructura de la canción está firme, podés llegar a muchos matices diferentes y disfrutarla de igual forma. La historia dice que Roxanne empezó como una bossa nova… Mirá desde dónde venimos (risas).

-¡Y, antes, habían surgido del punk!

-(Risas) Falsa, pero banda de punk al fin. (Piensa) No sirvió… A todas las bandas punk nos les gustábamos… Ellos sabían, igualmente, que no aspirábamos a sonar igual que todos ellos, y tampoco que seríamos una gran banda como finalmente fuimos. Mi vocabulario era mucho más amplio que el de un músico de una banda de punk, así que con The Police comenzamos a hacer lo nuestro. Igualmente, meternos en la escena punk fue divertido… Aunque vivir entre medio de esa música no era para mí.

Call The Police. El proyecto liderado por Andy Summers se completa con Rodrigo Santos, de Barao Vermelho, y Joao Barone, de Paralamas Do Sucesso.

Call The Police. El proyecto liderado por Andy Summers se completa con Rodrigo Santos, de Barao Vermelho, y Joao Barone, de Paralamas Do Sucesso.

-Has dicho que en ese momento, en Inglaterra, si no pertenecías a una banda de estilo punk no ibas a existir…

-Así es. Todos, incluyendo a la industria, estaban paranoicos al respecto. Porque el punk era muy fuerte a mediados de los ’70. Inglaterra es un país pequeño, así que había un manto de paranoia y preocupación por el estilo y por quedar afuera del negocio. Algunos hacían firmar a cualquier banda punk, aunque algunas eran horrorosas, sin talento alguno. Recuerdo que hicimos un show en Rebecca’s, en Birmingham, y fueron 12 minutos y terminamos. Fue tan rápido… Parecía que éramos la banda más rápida del mundo (se ríe). Lo más importante de eso fue que en esta etapa temprana de formación fuimos a los Estados Unidos, arrancamos en el club CBGB e hicimos nuestra pequeña gira de tres semanas por la Costa Este. Esas fechas las había conseguido el hermano de Stu (el notable baterista Stewart Copeland). Pero ni siquiera podíamos hacer shows extensos, así que estiramos las canciones en largos solos, y allí, realmente, unimos nuestro estilo. Ese fue el crisol.

-¿Y cuando volvieron a Inglaterra qué pasó?

-En lo personal, cuando volví, nació mi hija Layla Zoe Summers (fruto de su relación con Kate Lunken). En lo grupal, estábamos cagados, no sabía cómo nos iba a ir. Pero, después, tocamos Roxanne en vivo e hicimos estas largas improvisaciones en el medio. (Piensa) En realidad, fue genial para nosotros, porque ahí es donde realmente encontramos nuestro estilo. La musicalidad de la banda surgió, y ahí comenzamos a reaccionar uno tras otro para poder construir el sonido que todos conocen.

-Retomemos al tema “Roxanne”. Esa canción empezó como una bossa nova y terminó en una especie de reggae.

-Bueno, no entiendo cuando se dice que es una canción un poco reggae. Es un ritmo de guitarra entre lo que Stewart (Copeland) hizo y la línea de bajo, y de repente se convirtió en esta versión que todos conocemos. Eso es lo que grabamos, y realmente hizo que le prestaran atención a la banda.

Call The Police. El trío liderado por Andy Summers rescata la esencia y la intensidad de su ex banda. (Foto: Prensa)

Call The Police. El trío liderado por Andy Summers rescata la esencia y la intensidad de su ex banda. (Foto: Prensa)

-Sting y vos siempre amaron el jazz y la música popular. ¿Quién influyó más en mezclar estilos dentro de The Police, él o vos?

-Todos tuvimos que ver en eso; ponelo también a Stewart. Lo interesante es que Sting y yo no sólo nos sentíamos influenciados por los Beatles o la música popular de aquel momento, sino de músicos norteamericanos de jazz, música clásica… Cuando conocí a Sting, volvía a Londres luego de pasar cinco años en Los Angeles, mayormente en el California State University, donde toqué demasiada guitarra clásica. Yo le mostré lo que hacía y él había estado muy metido en eso. Sabía de lo que hablaba. Pero, al mismo tiempo, teníamos que ser una banda de rock. Entonces, estas influencias que venían de diferentes lugares, simplemente se metieron en nuestra música. Pero no sólo nosotros dos, el padre de Stu fue un fanático de las big band jazzeras, por lo que él heredó ese gusto. El tocaba con el grip tradicional, como un baterista de jazz. Y lo hacía dentro del rock, que por lo general, usaban el match grip (donde la posición de las manos son iguales). Lo interesante de la banda fue el gran sentido de sensibilidad que tenía y así es como la música nos atravesó. (Piensa) La musicalidad de la banda era exquisita y la voz de Sting sigue siendo única… La manera en que lo sigue haciendo y su capacidad para escuchar las armonías más inusuales que salen de la guitarra, hacen de Sting un cantante completo y sofisticado. Estos pequeños detalles aparecieron en la banda desde un principio, no porque estuvieran diseñados o premeditados, sino porque aparecieron simplemente a partir de nosotros tres tocando juntos con una actitud tal, y una información adquirida, para que la música fluyera de la manera que ahora todos conocen.

-Obviamente has tocado con grandes músicos a lo largo de tu carrera. ¿Cómo fue para vos trabajar solo, como lo hiciste en tus dos últimos álbumes como solista?

-Fue una cosa diferente, claro está. Pero me gustó. Disfruté mucho el proceso de los últimos dos álbumes que hice porque me sentí muy libre. Estuve solo, fui solo yo con mi ingeniero, pero toqué el bajo, la batería, me senté ahí… Me tomó bastante tiempo para construir estos discos y todas sus partes. Iba a mi estudio, -siempre digo que es como si fuese un pintor-, para volcar la música en el ProTools, escuchar nuevamente lo que había hecho ayer y tocar o realizar arreglos otra vez. Para, lentamente, construir este cuadro que es un álbum. Lo disfruté mucho, pero es diferente a tocar junto a un bajista o baterista, porque tenés que estar bien “en ese momento”. A pesar de todo, personalmente encontré, a lo largo de los años, que cuando hago todo solo es exactamente lo que quiero hacer, aunque tarde más tiempo para lograrlo.

-Volvamos a The Police. ¿Recordás el momento en que la relación entre ustedes se rompió definitivamente?

-(Risas) ¿Totalmente rota? (Piensa) Hay muchas maneras de observar aquel momento. Y en algunas de ellas no debería haber estado totalmente quebrada la relación, porque seguimos siendo amigos. Pero pienso que algo se quebró desde el segundo álbum (Reggatta De Blanc, 1979), cuando realmente nos hicimos famosos y todo lo demás. Sting fue bastante molestado por la prensa, en muchas oportunidades, y probablemente tuvo en su cabeza que algún día iba a dejar The Police. Pero hicimos cinco discos y nos convertimos en la mejor banda del mundo. Después, Sting hizo esa movida, que fue terrible, y nos separamos.

Call The Police. Rodrigo Santos, Andy Summers y Joao Barone; juntos recrearán la música de The Police el 14 de junio en el Coliseo. (Foto: Prensa)

Call The Police. Rodrigo Santos, Andy Summers y Joao Barone; juntos recrearán la música de The Police el 14 de junio en el Coliseo. (Foto: Prensa)

-Sting dijo que los tres, en The Police, nunca compusieron juntos. ¿Es verdad?

-No nos juntábamos mucho; había mucho ego para eso. La mayoría de las bandas tampoco lo hacen. Por lo general no es la forma: “Yo toco de esta manera esa parte, ¿vos cómo lo harías?”. Eso no funciona casi nunca. Ni siquiera me gusta. Hice muchos discos como solista. A mí me gusta ser el escritor, y no se puede hacerlo con otro. Es bastante complicado. Por eso apunto al sonido de The Police y cómo los tres tocábamos y nos complementábamos con los instrumentos. Porque lo que escuchás en los discos es The Police. No escuchás a uno solo tipo diciendo cómo va a ser la banda. Nunca fue así y nunca lo será. Las canciones se transforman desde su estado original hacia un track de The Police que hace que sea nuestro, nuestro sonido, algo único. Por eso es una banda indivisible. Si alguno no está no sería lo mismo. Y así fue.

Total sintonía. "Si alguno no está, no sería lo mismo", afirma Summers acerca de The Police. Y en su gira de 2007/2008 quedó en evidencia. (Foto: Jeff vinnick_getty images_afp)

Total sintonía. “Si alguno no está, no sería lo mismo”, afirma Summers acerca de The Police. Y en su gira de 2007/2008 quedó en evidencia. (Foto: Jeff Vinnick_Getty Images_AFP)

-Luego de la separación de la banda, usualmente hablabas de The Police como una “herida abierta”. ¿Qué sensaciones tuviste tras el retorno y la gira mundial de la banda en 2007? ¿Te sentís “satisfecho” con The Police?

-Más o menos. Y eso se refleja con esta gira que hago, tocando canciones de The Police. Creo que los tres vamos a estar metidos en esa banda siempre. Las charlas que surgen, como esta, siempre derivan allí. No importa qué hagamos, cuándo o cómo, siempre seremos The Police.

Recuerdos de los buenos tiempos y una gira frustrada

“Quise mucho a Gustavo”

En febrero de 1998, Andy Summers y Gustavo Cerati se juntaron en un estudio de grabación de Los Angeles para recrear, en el mejor de los climas, un viejo tema de The Police, Bring on the Night, transformada en Tráeme la noche, una flamante versión castellana. Esa canción fue una de las favoritas de Cerati, y él la eligió, sobre todo, por su “estructura armónica y melódica, y el yeite de guitarra que tenía”, según contó en alguna oportunidad. El ex Soda la grabó con Andy y con uno de los mejores bateristas del mundo: Vinnie Colauita. Finalmente, ese tema versionado formó parte de un álbum tributo a The Police titulado Outlandos D’Americas, compuesto por una docena de covers en español interpretados por músicos del rock latino, que se aproximaron, así, a la banda que tanto los influyó. En aquel momento, Cerati estaba terminando Bocanada, su primer lanzamiento como solista después de la separación de Soda Stereo. Por eso, el propio Summers no pudo concretar una gira con el músico argentino.

Encuentro en el estudio. Summers y Cerati en pleno proceso creativo, y el gran Vinnie Colaiuta, también compañero de ruta de Sting y ex baterista de la banda de Frank Zappa, detrás.

Encuentro en el estudio. Summers y Cerati en pleno proceso creativo, y el gran Vinnie Colaiuta, también compañero de ruta de Sting y ex baterista de la banda de Frank Zappa, detrás.

-Luego de grabar con Cerati, ¿qué pasó que no se pudo hacer una gira con él como habías pensado?

-Recuerdo que fueron muy buenos tiempos. Quise mucho a Gustavo, pasamos un gran tiempo juntos. Creo que fueron tres días, pero pasamos el rato saliendo y trabajando. En aquel momento, es verdad que pensaba en que giráramos juntos por un tiempo, en un tour o algo así. Pero al final no ocurrió. Lo que recuerdo es que Gustavo estaba un poco confundido porque recién se separaba de Soda Stereo, había quedado solo con su carrera, en aquel tiempo, y no sabía bien qué iba a hacer. Al final no hicimos nada juntos, desafortunadamente. Hubiese sido muy bueno hacerlo, estoy seguro de eso.

El día que Summers pateó a un policía en Obras Sanitarias

“Pensé que me iban a encerrar en prisión”

Era 1980, plena dictadura y una época de represión generalizada en el país. Previo a un concierto casi privado en la disco New York City, que sólo un puñado de afortunados pudieron disfrutar, The Police se presentó por primera vez en nuestro suelo ante un público más amplio, en el estadio Obras. Después de 40 minutos de show, mientras Summers compartía sus acordes de Shadows In The Rain, una chica se levantó de su platea e intentó acercarse al escenario. En ese momento, un policía la interceptó y la sometió a golpes, justo debajo de donde tocaba Summers, quien no dudó en darle una patada al oficial. Acción que casi lo mete en la cárcel.

“Estábamos muy excitados por llegar a Argentina, toda una gran cosa, pero estábamos fuera de lo que estaba pasando políticamente allí, en ese momento. Con los generales al poder del país, gente desapareciendo… Malos momentos, claramente. Fuimos muy ingenuos y tuvimos un incidente cuando pateé a un policía desde el escenario. Me querían arrestar. Y todo eso salió en los diarios de Inglaterra (Risas). Lo loco es que mucha gente en Argentina recuerde ese momento de mi pelea contra una autoridad como si hubiese sido un movimiento simbólico. Pero para mí fue aterrador, porque pensé que me iban a encerrar en prisión (risas)”, concluye al respecto.

Andy Summers presentará el show Call The Police el 14 de junio a las 21 en el Teatro Coliseo (Marcelo Torcuato de Alvear 1125). Entradas desde $700.

Fuente: Clarín