Bruno Gelber fue el solista en el quinto concierto de abono de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires

La Orquesta Filarmónica de Buenos Aires presentó el quinto concierto de su ciclo de abono en el Teatro Colón, conducida por el maestro Ezequiel Silberstein y con Bruno Gelber como solista.

Foto - Bruno Gelber
Foto - Ezequiel Silberstein
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La orquesta presentó un programa dedicado a Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791): Obertura de “Don Giovanni”, K. 527; Sinfonía Nº 39 en Mi bemol mayor, K. 543, y Concierto N° 21 para piano y orquesta en Do mayor, K. 467.

La Orquesta Filarmónica de Buenos Aires obtuvo dos Premios Konex de Platino como la mejor orquesta argentina de las dos últimas décadas, en 1999 y en 2009. En 2015 la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina la distinguió con el Premio “Mejor Orquesta Sinfónica Argentina” de 2014, galardón que también obtuvo en 2012.

Desde 2017, Ezequiel Silberstein es director musical asistente de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, con la cual debutó ese año en la Usina del Arte. Desde 2018 se desempeña también como regente y director musical de la Academia Orquestal del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón y como asistente de cátedra de Dirección Orquestal en la Universidad Nacional de las Artes. Esta temporada dirigirá por primera vez las orquestas Sinfónica del SODRE, Sinfónica Provincial de Santa Fe y Nacional de Música Argentina “Juan de Dios Filiberto”.

Bruno Gelber, considerado uno de los mejores pianistas del mundo, estudió con su madre, Vicente Scaramuzza y Marguerite Long. Ha realizado cerca de 5000 conciertos en más de 45 países con los más destacados directores y en las más importantes salas y festivales. Sus grabaciones obtuvieron los premios Discophiles, de l’Académie Charles-Cros y de la Academia de París. Fue condecorado en Mónaco con la distinción de Comendador de la Orden al Mérito Cultural, en Francia como “Oficial de Artes y Libros” y declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires.

En 1787 se estrenó con gran éxito en Praga Don Giovanni, el “dramma giocoso” compuesto por Mozart con libreto de Lorenzo Da Ponte. Al estar rodeado de otros personajes con una psicología diferenciada por la música, el personaje de “Don Juan” tomó dimensiones distintas de versiones precedentes. Se la considera su mejor ópera por la inteligente combinación de comedia y tragedia. La penúltima noche antes del estreno escribió la Obertura que se escuchará.

Mozart compuso sus tres últimas sinfonías entre el 26 de junio y el 10 de agosto de 1788. Acuciado por dificultades económicas que se mantendrían hasta su muerte, probablemente proyectaba dirigirlas en la temporada 1788-89, pero los conciertos no se concretaron por falta de patrocinadores: al público vienés le costaba asimilar la innovación que aportaba su música. Asombran las diferencias entre las tres obras creadas en tan breve lapso. Escribió primero la Sinfonía N° 39, K. 543, la más límpida y lírica de las tres.

El 10 de marzo de 1785, un mes después de estrenar el tempestuoso Concierto para piano en Re menor, Mozart presentaba el Concierto en Do mayor, K. 467, sereno, brillante. De nuevo producía, una tras otra, dos obras de gran contraste. Lo estrenó en el Burgtheater, en un concierto en beneficio propio. El Andante, de melodía simple, es un ejemplo clásico del modo como Mozart se dejaba margen para improvisar en sus conciertos.

Las localidades se encuentran a la venta en la boletería del Teatro Colón, Tucumán 1171 (4378-7109), de lunes a sábado de 9:00 a 20:00 horas y los domingos de 10:00 a 17:00 horas. También se pueden adquirir vía telefónica al 5254-9100, o por Internet ingresando en www.teatrocolon.org.ar. Localidades desde $ 110.