El renacimiento de Céline Dion

MIRÁ LA GALERÍA DE IMÁGENES. La diva del pop ha decidido pasar el duelo por su marido reinventándose: la moda ha sido el salvavidas de la cantante

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Influencers, blogueros e it girls han tenido este año una competidora dura e inesperada en los front rows y en el street style de la semana de la alta costura en París: Céline Dion. A sus 49 años, ha arrebatado la atención a las nuevas generaciones y ha sido nombrada por las revistas especializadas un icono de moda.

A nadie le ha pillado por sorpresa, en realidad, el buen gusto e interés de cantante canadiense por la moda. Ya desde el principio de su carrera en los noventa demostró un particular estilo que iba del clasicismo más típico en una diva musical (vestidos joya, transparencias), a momentos tan únicos como el que protagonizó en los Oscar de 1999 con un traje blanco de Dior por Galliano: chaqueta del revés y fedora a juego. Lo que sí ha sorprendido es lo que algunos medios ya han bautizado como la Célinaissance, o el renacimiento de Céline.

La última semana en París ha sido para ella el colofón a un estudiado regreso que arrancó el año pasado. Es la vuelta de una reina que lo fue todo en los años del cambio de siglo, desde Falling Into You al éxito de Titanic y que, ahora, tras la muerte en enero de 2016 de su marido, mánager y el hombre que la descubrió, René Angélil, ha decidido volver a primera línea. ¿Cómo? La moda ha sido su forma de superar el luto. Así lo asegura quien la ha ayudado en ese proceso, el estilista o “arquitecto de imagen”, como él se define, Law Roach. “Ella me atribuye a mí, a lo que hicimos, a la ropa, los zapatos, la semana de la moda, los espectáculos. Todo eso la ayudó a poder sobrellevar el proceso de duelo”, contaba a Vanity Fair.


Fue Céline Dion quien lo contactó después de descubrir el trabajo que estaba haciendo con Zendaya, la nueva promesa de Hollywood, a quien a su vez descubrió gracias a sus hijos y la factoría Disney. “Entonces ella estaba en el principio de su proceso de cura y se estaba convirtiendo en una mujer diferente. Había estado con René casi toda su vida, y de pronto era una madre soltera y una artista sola”, explicó Roach. Dion le pidió ayuda por primera vez para la Semana de la Moda de París de 2016. Roach no tuvo que hacerle ningún curso intensivo en moda. Como contaba estos días el Instagram de Vogue USA, la artista lleva cinco años vistiendo cada noche en sus shows de Las Vegas distintos trajes de alta costura que las casas de moda le arreglan en su taller privado de Nevada. Pero sí la introdujo en marcas nuevas, firmas millennialy más fuertes en redes sociales, para conseguir el efecto logrado.

Law Roach prefiere repartir el mérito. Él le enseñó Vetements, él le llevó la sudadera de capucha con una imagen de DiCaprio y Kate Winslet en Titanic, pero fue ella quien, al verla, dijo al instante: “Me encanta, déjame ponérmela ahora mismo”. La imagen descubrió a una diva que no solo entendía de moda actual, eso ya se sabía, sino que, además, sabía reírse de sí misma. Sin embargo, y a pesar de esta imagen de mujer sin miedo que están construyendo entre el estilista y la cantante a base de extravagantes looks, como el propio Roach ha confesado, en su proceso de duelo también sale a relucir la Dion más clásica y glamurosa al estilo del viejo Hollywood, “como Elizabeth Taylor o Marilyn”. “Ella dice que cuando echa de menos a René se pone sus diamantes y se da un baño”, cuenta Roach. La sudadera de Titanic fue solo el primero de muchos estilismos que han ocupado titulares.

SU PROPIO ‘HASHTAG’

Su actuación en los últimos Billboard Music Awards casi quedó empañada por el vestido que llevó, de gran escote y mangas, de Stéphane Rolland. Y en la reciente semana de la alta costura, Céline Dion ha vuelto a sentirse como en casa entre los focos con looks que la confirman como icono para una generación que ni siquiera creció escuchando su música. Desde al abrigo de serpiente de 9.000 dólares a su apuesta todo al blanco firmada por Ralph & Russo y que recordaba a Lady Gaga. La cantante ha conseguido transformarse desde el exterior para encontrar en el interior a la nueva Céline, la que tiene hasta un hashtag, #Celinetakescouture (Céline toma la alta costura), y que quiere estar de nuevo en todas partes: desde su primera Met Gala el pasado mayo a un nuevo tour y tener su línea de accesorios. Puede acabar hasta como un tatuaje en la piel del rapero Drake.

Fuente: El Pais, España