La Ciudad de Buenos Aires contará con un Consejo Cultural desde marzo próximo

El ministro de Cultura porteño, Enrique Avogadro, adelantó la creación de lo que será una nueva plataforma porteña: un Consejo Cultural que se inspira en el modelo cultural de Londres y funcionará desde marzo como puente con la comunidad artística local, bajo la órbita de Jorge Telerman.

Enrique-Avogadro

El anuncio de la creación de esa plataforma que pretende involucrar la actividad del sector público con la del sector privado fue realizada el 13 de diciembre último, el mismo día del nombramiento de Avogadro al frente de la cartera, en un acto del que participaron el jefe de gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, y otros funcionarios municipales y nacionales.

– Télam: ¿Cuál será la responsabilidad de este Consejo Cultural?

– E.A.: El objetivo es ayudar a pensar las políticas públicas de mediano y largo plazo. Todavía no tenemos definidos los detalles, estamos trabajando en los primeros borradores y lo vamos a presentar en marzo. Estamos convencidos de que la participación ciudadana es clave y que hay que estar en contacto constante con la ciudadanía, asumiendo que la inteligencia colectiva es una herramienta muy importante para el pensamiento de las políticas culturales. El Consejo Cultural es uno de esos espacios para canalizar esa inteligencia colectiva.

– T: ¿Y cómo funcionará?

– E.A.: Estamos en plena discusión y armado. Lo que sí sabemos es que queremos que sea un insumo clave para el pensamiento estratégico de la política cultural. Esa relación es central para trascender una vinculación centrada exclusivamente en la coyuntura y en la queja, que es absolutamente válida y necesaria de reacción, pero muchas veces lo que termina pasando es que quedás encerrado en una discusión muy de mediano plazo.

– T: El Consejo se inspira en el modelo londinense ¿qué características tiene?

– E.V.: Lo que básicamente armaron ellos es un espacio público-privado donde hay líderes en un sentido amplio de la comunidad artística cultural que se juntan a pensar los grandes temas de la política cultural de la ciudad. Pensar estos temas es algo que la gestión no te permite, porque estás muy con el trabajo del día a día, y es muy difícil pensar a mediano y largo plazo en torno a los desafíos que hay arriba de la mesa.

– T: ¿Y cuáles son las expectativas con el Consejo?

– E.A.: Queremos que lo integren personas que sean relevantes en función de la representación que tienen, pero que asuman una responsabilidad en términos de participación activa y regular, no necesariamente acordando todo, al contrario, el disenso va a ser un combustible central de quienes integren el consejo. Nos interesa que tenga un rol visible y activo como acompañamiento de la política cultural de la ciudad. Y en este sentido, otro desafío es pensar qué pasa con la inversión privada en cultura en la ciudad de Buenos Aires. La ciudad tiene sistema de mecenazgo, ahora el desafío es cómo hacemos para aumentar la inversión privada en cultura. Mecenazgo es una herramienta pero no es el objetivo en si mismo. Nuestro objetivo es que haya más participación activa del sector privado acorde a lo que pasa en el mundo. Este es otro desafío y el Consejo es una herramienta para eso.