Paul Prenter: ¿Quién fue el amante de Freddie Mercury que quebró a Queen?

Era el manager del cantante, y quien influyó para que Mercury se lanzara como solista. Aparece en “Bohemian Rhapsody”, la película en cartel.

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Era el manager de Freddy Mercury. El resto de la banda lo detestaba. Trabajó con el grupo entre 1980 y 1985. Se llamaba Paul Prenter. Ambos tuvieron una estrecha relación que traspasó el terreno de lo profesional. Algunos lo señalan como el Yoko Ono de Queen y lo responsabilizan de ciertas actitudes mezquinas de Freddy y de haberlo aislado de la banda.

¿Pero quién fue Paul Prenter? Hacia 1976 era un DJ que tenía trabajo en una radio. Pese a que en la biopic Bohemian Rhapsody se muestra que la relación arrancó antes, no fue hasta 1977 cuando empezaron una íntima relación.

De movida todo era muy manager-artista, un vínculo rigurosamente profesional. Pero en medio de los crecientes rumores sobre la sexualidad de Freddy, y el final de su relación con la candorosa Mary Austin –con quien Mercury estuvo seis años aunque terminaron siendo amigos hasta el final-, la figura del “asistente personal” fue tomando otro cariz: a esa altura, el lazo sentimental entre Prenter y Freddy ya era un secreto a voces.

Flaco como Freddy, casi del mismo tamaño. Así era Paul Prenter. Hasta le copiaba la musculosa y los bigotes icónicos. La mímesis es lo primero que aparece en el arte. Para Freud hubiera sido un festín.

Freddie y Paul Prenter se conocieron en 1975. Imagen youtube

Freddie y Paul Prenter se conocieron en 1975. Imagen youtube

La primera medida de Prenter fue hacer que Freddy se sintiera superior en relación al resto de la banda. Los demás integrantes, sobre todo Brian May, notaban que las composiciones -donde todos solían participar- eran reemplazadas por un soliloquio del cantante. Y que los temas –hasta entonces materia opinable- llegaban empaquetados. Era Freddy & Queen.

Este fue el contexto de Hot Space (1982), el peor de un par de álbumes flojos de la discografía del grupo. Under Pressure, donde colabora David Bowie, debe ser la única canción pasable.

Cuando Freddie lo despidió, Prenter arremetió con todo hablando de la vida oculta del cantante. Imagen youtube

Cuando Freddie lo despidió, Prenter arremetió con todo hablando de la vida oculta del cantante. Imagen youtube

Las grabaciones del polémico LP se hicieron en Munich, donde Freddy se mostraba arisco con la prensa y se movía al margen de la banda. Para May. el guitarrista,  “Prenter lo había aislado por completo”.

Al margen de esto, el manager era un lince para los negocios. Dos años después, Mercury volvería a Munich para grabar –ya en plan solista- Mr. Bad Guy (CBS Records), con un contrato millonario gestionado por el propio Prenter.

Hasta convertirse en “villano”, el asistente había adquirido una módica fama de DJ en una radio de Belfast. A Mercury se lo cruzó en un bar y empezó a tomar decisiones desde el primer momento: “Invito yo”, dijo apoyando la billetera sobre la mesa. No se sabe si esa misma noche de 1975 tuvieron el primer encuentro sexual, pero esa experiencia, cuando la relación entre ambos se había quebrado por completo, sería usada por Prenter como estrategia de chantaje (Mercury todavía no había salido del closet).

Brian May y Roger Taylor estaban insatisfechos con el resultado baladí de Hot Space y responsabilizaban a Prenter por haber convencido a Freddy de hacerlo de la manera que lo hicieron. Si a los integrantes de la banda el sonido les parecía “ñoño” y “trivial”, la crítica directamente estaba desorientada: ¿Qué es esto? ¿Acaso esto es Queen? ¿Qué hacen tocando todos estos números dance comerciales? The Game era ya comercial, pero todavía estaba dentro del límite de lo decente.

De smoking. Cuando vivieron tiempos no tan traumáticos. Imagen youtube

De smoking. Cuando vivieron tiempos no tan traumáticos. Imagen youtube

En la película, Mercury decide dar por terminada la relación profesional con Prenter en 1985. La excusa fue que el manager no le comunicó la presentación en el ahora icónico Live Aid, un concierto que se hizo para recaudar fondos a beneficio de los países africanos. Al parecer, la relación venía desgastada y se precisaba un fusible. Lo que siguió fue un juego de deslealtades: en 1987, Prenter le vendió una historia al tabloide The Sun, donde se hablaba de la sexualidad de Mercury. También reveló la relación del cantante con Jim Hutton, que en la vida real fue un candidato que, en primera instancia rechazó a la estrella por encontrarse en pareja.

Casi dos años después de ese desencuentro, la vida los unió de casualidad y los dos tuvieron su cena romántica seguida de noviazgo. Hutton fue la pareja a la que Freddie Mercury le dijo que estaba enfermo de VIH, confesión que no alteró que ambos siguieran juntos hasta el día de la muerte del cantante.

En cuanto al villano de turno, difícil que se pueda saber si lo que se cuenta es verdadero o falso. Paul Prenter no tiene derecho a réplica. Murió en 1991, curiosamente el mismo año que Mercury. Y por la misma enfermedad.

Fuente: Clarin