Quiénes son las “Lucius”, las increíbles coristas de Roger Waters

MIRÁ LOS VIDEOS. A Jess Wolfe y Holly Laessig les propusieron acompañar al ex Pink Floyd en un show sorpresa, en 2015 y luego Waters las contactó para que se sumaran a su banda

Lucius, performing live on Mountain Stage.

“Están en todas las canciones”. Así recuerdan Jess Wolfe y Holly Laessig cómo Roger Waters hizo de lo que iba a ser una colaboración puntual, una orden para que se unan a su banda. Sucedió en el único ensayo que el ex Pink Floyd y su banda armada para la ocasión tuvieron antes de presentarse en en Newport Festival de 2015.

Crédito: Santiago Hafford

Las dos cantantes, que lideran el grupo indie Lucius, habían recibido un llamado del director del evento con una invitación extraña: “Roger Waters va a dar un show sorpresa, va a tocar en formato acústico, algo que no hizo nunca y está buscando coristas, inmediatamente pensé en ustedes ¿quieren cantar con él?”.

La respuesta fue tan obvia como inmediata. Prepararon los dos temas que les habían pedido (“Brain Damage” y “Eclipse”) y se tomaron el atrevimiento de escribirle al propio músico para decirle que estaban disponibles para más canciones si así lo deseaba. Waters contestó con una sola palabra: “Cool”. “Nunca supimos qué significaba eso”, cuenta Jess Wolfe horas antes del primero de los dos shows que dará Roger Waters en la Argentina en el marco de su Us + Them Tour. “Llegamos al ensayo y el entró con toda su fuerza, como un pirata, era algo intimidante pero emcionante al mismo tiempo. Cuando nos vio, nos dijo que era fan de nuestra banda y ahí nos relajamos un poco. Hicimos ambas canciones, nos dio el visto bueno y nos sentamos en el piso a escuchar. En medio del primer verso del siguiente tema, nos miró y nos dijo ‘¡Párense!’. No sabíamos qué hacer, le dijimos que en esa no nos tocaba y nos respondió: “¡Están en todas las canciones!”.

Roger Waters interpreta “Deja vu”

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Con la aprobación definitiva, las dos compañeras que se visten idénticas para los shows y para dar entrevistas se pusieron a estudiar el resto del repertorio a menos de 24 horas del debut. El bautismo de fuego fue perfecto según recuerdan ellas. Roger Waters subió al escenario para dar un set de 10 canciones acompañado por sus nuevabacking bang que incluía a los músicos de My Morning Jacket y al guitarrista G.E. Smith además de a ellas como coristas. “Newport tiene una magia especial, todos los años pasa algo que te hace emocionante. Cantamos “Mother” y empezó a llover para “Damage Brain”; el cielo se abrió y en “Eclipse” salió el arco iris. Fue una sensación de ‘alguién más allá nos está escuchando'”, cuenta Wolfe.

Contento con el resultado final, Waters les dijo que las tendría en cuenta para futuros shows. “Pero pasaron cuatro meses y nada”, recuerda Holly Laessig. Hasta que llegó un nuevo mail. El cantante y bajista estaba por participar de Desert Trip, el festival en California que tuvo una única edición con una grilla de antología que completaban Bob Dylan, The Rolling Stones, Neil Young, Paul McCartney, The Who“. Desde entonces, Wolfe y Laessing se convirtieron en miembros estables de la banda y llevan cerca de 200 conciertos con él. “Lo más extraño de todo es que nunca vamos a saber cómo es el show en su totalidad”, se ríen. “Todo es tan inmenso que no podemos tener una real dimensión de lo que está sucediendo, podemos verlo en video pero no es lo mismo”.

“”Todo es tan inmenso que no podemos tener una real dimensión de lo que está sucediendo en el show”, cuentan las chicas de igualito look, tanto en los shows de Waters como en los de su banda, Lucius Fuente: LA NACION Crédito: Soledad AznarezAcostumbradas a pequeños escenarios y producciones más modestas, las integrantes de Lucius no paran de sorprenderse: “Ver a la audiencia y cómo esas canciones afectan tanto a tanta gente significa mucho para muchos. Es muy valioso ver las lágrimas, sus reacciones… eso es impagable”. Aunque Laessig reconoce no haber sido fanática de Pnk Floyd ni haber estado demasiado interiorizada con su obra, es consciente del poder que tiene en el inconsciente colectivo de todo el mundo: “Son clásicos atemporales. Es increíble ver cuan relevantes fueron en su momento y cuánto lo son ahora. Y lo van a ser para siempre, porque hablan de cuestiones que son muy humanas y de luchas. Tienen letras que pueden cruzar tiempo y espacio y las melodías le dan la forma perfecta”. Casi al unísono, Wolfe completa: “Hay una razón por la que esas canciones todavía suenan en la radio, la gente sigue gravitando hacia ellas, y eso que hay un montón de música horrible sonando. Las otras canciones te las olvidás apenas sonaron, son insignifcantes, pero las de Pink Floyd eliminan la idea de tiempo y espacio.

 -¿Creen que pueden lograr algo similar con las canciones de Lucius?

Laessig:-Hablamos siempre entre nosotras de los cambios en la industria y por qué pasa esto. Creo que a pesar de todo eso tenés que ser honesto con tus canciones y escribir cosas que te sean reales. La gente va a ir hacia ellas a pesar de que no estén en la alta rotación, es algo que nosotros hacemos con las canciones que nos gustan.

Wolfe:-Hay gente que quiere tener conexiones verdaderas, no esta falsa conexión que creemos tener ahora, sino conectarse con el corazón y el alma. Hay mucha tristeza en el mundo y hay que experimentarla porque no podés tener alegría sin tristeza, no hay luz sin osucridad y está bien sentir eso. Ojalá podamos crear cosas que sean reales y conectar con gente que busca eso también.

Lucius – Neighbors – Fuente: YouTube

Fuente: La Nación,  Sebastián Chaves