Ricardo Soulé: “Decir que Willy Quiroga con sus músicos es Vox Dei es una mentira desde el punto de vista artístico”

El músico consideró “una mentira desde el punto de vista artístico” que Willy Quiroga se presente con sus músicos bajo el nombre de Vox Dei, afirmó que la legendaria banda dejó de existir en 1975 y aclaró que la disputa judicial que mantiene con su excompañero es sólo por el nombre del grupo, al destacar que no pide que “no cante esos temas o deje de trabajar”.

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“Yo estuve aguantando esta situación pero, en este momento, que Willy Quiroga esté tocando con dos personas que no tienen nada que ver con Vox Dei y diga que es Vox Dei es una mentira desde el punto de vista artístico. Yo no puedo permitir una cosa así porque va mi prestigio en eso”, dijo Soulé.

Mientras prepara una presentación en el Teatro Palacio La Argentina, ubicado en Rodríguez Peña 361, de esta ciudad, para celebrar junto a su banda La Bestia Emplumada, integrada por el bajista César Colautti, el baterista Aleco Willis y el guitarrista Daniel Oroño, sus 50 años con la música, prevista para el 18 de agosto, el fundador del legendario grupo se encuentra en medio de una disputa judicial que derivó en la prohibición a Willy Quiroga a usar el nombre de Vox Dei.

En tal sentido, Soulé explicó que el grupo se disolvió en 1975, más allá de algunos “esporádicos” reencuentros, que en algunos casos incluyó la edición de un disco y shows, a pesar de que Quiroga y el fallecido baterista Rubén Basoalto continuaron bajo esa denominación.

“Yo no estoy pidiendo que no cante esas canciones, ni que deje de trabajar. Simplemente digo que con las personas que está tocando no es Vox Dei. No es solamente un nombre, se trata de mi carrera, mi prestigio, porque es una carrera que he forjado en 50 años. Yo no voy de ninguna manera en contra de los derechos de Willy Quiroga como autor de muchos de esos temas”, remarcó.

A pocos días de su show y con la inminencia del lanzamiento de un disco en vivo, grabado el año pasado en el Teatro Roma de Avellaneda, Soulé mantuvo una extensa charla con esta agencia en donde analizó su presente artístico, opinó sobre la nueva edición del festival B.A.Rock, y aclaró todos los detalles respecto a la situación que derivó en la prohibición judicial a Quiroga del nombre Vox Dei.

Periodista: ¿Qué puede comentarnos sobre el show previsto para el próximo 18?
Ricardo Soulé: Será una presentación muy linda en un teatro precioso. Estoy festejando mis 50 años como músico profesional y es una alegría muy grande poder compartirlo con el público y mis compañeros. El concierto va a ser básicamente de temas que representan estas épocas que abarcan el festejo.

P.: ¿Cómo nota la recepción del público de sus temas más recientes en relación a la que demuestran cuando interpreta alguno de sus clásicos?
R.S.: El vínculo que hay con los temas antiguos tiene más que ver con la parte del recuerdo, con la parte romántica del público, entonces es lógico que tenga una reacción distinta ante un tema nuevo. En ese caso, uno está agregando una visión más actual de cómo está uno, del concepto artístico.

P.: ¿Cómo se siente artísticamente cuando analiza su último disco “Vulgata” en relación al pasado?
R.S.: A ese disco lo siento como un paso coherente dentro de mis temáticas. Me identifica y el público puedo identificarlo fácilmente. En cuanto a lo musical, también hay una coherencia en cuanto a lo que he usado como estructura sonora. Esa personalidad que hay dentro de mis canciones es lo que el público busca en mis discos.

P.: ¿Cómo vive la reivindicación a los pioneros del rock argentino que se vivió en los últimos años?
R.S.: Dentro de la popularidad que tenemos, hay un dejo de marginalidad difícil de no reconocer en lo que hacemos. Nuestra música siempre perteneció a una contracultura, sobre todo en estos momentos en donde el rock ha pasado a ser un elemento de consumo tan notable. Todos los elementos que fueron considerados revolucionarios pasaron a formar parte del consumismo y el rock no es una excepción.

P.: ¿Por qué decidió realizar una presentación judicial por el nombre Vox Dei?
R.S.: Muchas veces hablé con Willy Quiroga diciéndole que no podía usar el nombre Vox Dei sin mí. Le ofrecí tocar juntos como Vox Dei y él se negó, entonces me obligó a una situación de reclamo legal, que derivó en que le prohibieran usar ese nombre del que soy dueño. Él se niega a tocar conmigo y sostiene que él, con sus músicos, es Vox Dei, cosa que no es real. Es una situación muy fea, muy desagradable, pero tengo que hacer valer mis derechos.

P.: ¿Por qué el reclamo surge luego de tantos años de su partida del grupo?
R.S.: En realidad, no fue mi partida, fue la disolución de Vox Dei. Siempre se tomó como que Vox Dei siguió y lo que sucedió es que Willy y Rubén siguieron tocando con ese nombre. Vox Dei se disolvió en 1975 y luego hubo algunas esporádicas reuniones, que duraron no más de un año o un año y medio, con algún disco y algunas actuaciones. La presentación judicial nace en el momento que Rubén fallece. Yo estuve aguantando esta situación porque veía que estaban como detenidos en esa época, pero, en este momento, que Willy Quiroga esté tocando con dos personas que no tienen nada que ver Vox Dei y diga que es Vox Dei es una mentira desde el punto de vista artístico. Yo no puedo permitir una cosa así porque va mi prestigio en eso. Yo no estoy pidiendo que no cante esas canciones, ni que deje de trabajar. Simplemente digo que con las personas que está tocando no es Vox Dei. No es solamente un nombre, se trata de mi carrera, mi prestigio, porque es una carrera que he forjado en 50 años. Yo no voy de ninguna manera en contra de los derechos de Willy Quiroga como autor de muchos de esos temas

P.: El hecho que ambos interpreten temas de Vox Dei, ¿no cree que puede generar entre los fans una suerte de “Boca-River”?
R.S.: Yo creo que no le hace mal a nadie que cada uno pueda elegir la versión que más le agrade, seguir al artista que más le guste. No creo que sea necesario que se polaricen las cosas. Cada uno tiene el derecho de elegir su gusto. El arte está vinculado a los sentimientos más profundos y si una persona tiene ese tipo de sentimientos de competitividad entre un personaje y otro, no se puede hacer mucho. El trabajo mío termina cuando termino de tocar, de grabar una canción. Lo que la gente haga después queda supeditado a su voluntad y deseo.