Textos de Atahualpa Yupanqui llegan a un cofre de tesoros literarios

Su hijo donó cartas y coplas al Instituto Cervantes de Madrid. Quedaron junto a pertenencias de grandes escritores.

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Una copla, dos postales y una carta de Atahualpa Yupanqui, donde menciona a las islas Malvinas, acaban de ser guardadas en una cápsula del tiempo en Madrid, junto a otros tesoros de la cultura hispanoamericana.

Hay allí un pergamino del poeta Juan Gelman, una máquina de escribir de Nicanor Parra, tierra de la casa de Aracataca donde nació Gabriel García Márquez y, ahora, recuerdos de Atahualpa, el poeta, músico y cantor popular argentino.

Los textos de Yupanqui quedaron depositados en La Caja de las Letras número 1.466 del Instituto Cervantes, en el edificio madrileño de la calle Alcalá 49, a metros de la plaza de Cibeles. Allí funcionaba el Banco Central de España y en el espacio de sus cajas de seguridad, en vez de euros y joyas de oro, hay desde hace 11 años una suerte de Arca de Noé de mensajes que serán difundidos dentro de 30, 40 o 50 años.

Textos de Atahualpa Yupanqui llegan a un cofre de tesoros literarios

El Cerro Colorado, en Córdoba, donde vivió el cantor popular. Allí están sus restos y hay un museo (Archivo Clarín)

El primero en arrojar su “botella al mar” fue el escritor Fernando Ayala, que en el casillero número 1 dejó un manuscrito inédito, que se hará público en el año 2057.

Viva acompañó al hijo de Atahualpa, Roberto Chavero, a la entrega de los materiales, que primero mostró a las autoridades de la Real Academia Española y luego llevó al cofre donde quedaron en custodia hasta que el Instituto Cervantes lo disponga.

El Rey de España, Felipe VI, ocupa la Presidencia de Honor del Instituto y ya prometió al gobierno argentino su asistencia al próximo Congreso Internacional de la Lengua Española, que se realizará en la provincia de Córdoba dentro de un año.

La memoria de Yupanqui estará en el centro de los homenajes. Y quizás entonces se sabrá la trastienda de sus Reflexiones sobre la recuperación de las Malvinas, unas ideas que preparó en Madrid el 16 de abril de 1982 para exponer durante una entrevista que iban a hacerle por Radio Continental. Se lo cuenta a su esposa, a quien además le avisa con picardía: “Ahora tomaré un té, y no ‘a la inglesa’”.

Textos de Atahualpa Yupanqui llegan a un cofre de tesoros literarios

Yupanqui junto a Astor Piazzolla, dibujados por Sábat.

En una de las postales que pasan ahora a integrar la memoria hispanoamericana, Yupanqui imaginó que una vicuña, erguida en unas salinas peruanas a 4.250 metros sobre el nivel del mar, le dictó estos versos: “Alta soledad me habita/y en ella voy comprendiendo/que el que ni piensa ni grita/es porque se va muriendo”.

En La Caja de las Letras, la mexicana Elena Poniatowska Amor depositó una pulsera utilizada por su padre mientras peleaba en la Segunda Guerra Mundial.

Hay también allí “un mensaje demoledor a la Humanidad” que dejó el director de cine Luis García Berlanga. Del historiador e hispanista británico John Elliott quedó un reloj suizo, que volverá a dar la hora el 24 de octubre del año 2037.

Durante este homenaje en Madrid, Chavero cantó el tema Campesino, con una guitarra flamenca adaptada que su padre había comprado a una apostadora que se había quedado sin dinero en el Casino de Mar del Plata.

Textos de Atahualpa Yupanqui llegan a un cofre de tesoros literarios

La guitarra flamenca que Yupanqui compró en Mar del Plata. (Digilio).

Chavero reveló a Viva que “aún quedan 2.000 cartas sin publicar de mi padre, además de poemas y narraciones. Hace poco recuperamos los textos que enviaba a la revista del Partido Comunista (PC), que fueron llevados a un libro que enseguida se agotó”. El libro, no su legado.

Atahualpa básico

1. Su nombre verdadero era Héctor Roberto Chavero. Nació el 31 de enero de 1908 en Juan Andrés de la Peña, una posta rural cercana a Pergamino.

2. Fue guitarrista, cantor, poeta, periodista. Entre sus composiciones más famosas están Luna tucumana, El arriero y Camino del indio.

3. Es considerado la figura más importante en la historia del folclore argentino. Francia lo condecoró como Caballero de la Orden de las Artes y de las Letras.

4. Murió el 23 de mayo de 1992, en Nimes, Francia, donde residía.

Fuente: Clarin