Un tema perdido de Piazzolla que vuelve a sonar

ESCUCHÀ EL TEMA. El maestro les regaló a los músicos de Nuevos Aires "500 motivaciones", una composición que sólo aparece en un registro en vivo suyo.

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“Nuevos Aires” fue uno de los grupos que desarrolló a comienzos de la década del ochenta una mirada original sobre la música ciudadana. Sin bandoneón y sin tango construyó un trabajo de una originalidad genuina y que recibió por aquellos años el reconocimiento del genial bandoneonista Astor Piazzolla que, a manera de apoyo, les regaló la partitura del tema 500 motivaciones, mientras les decía: “Se los regalo, hagan lo que quieran… Este tema creo que ustedes pueden hacerlo sonar mejor yo; se llama 500 motivaciones porque tiene 500 compases”.

Invitados por el Festival Tango Buenos Aires, que se hace entre el 10 y el 23 de este mes, el sexteto Nuevos Aires se reúne, después de casi 30 años para participar con ese tema en el homenaje al maestro a 25 años de su fallecimiento.

Un tema perdido de Piazzolla que vuelve a sonar

Partitura de Astor Piazzolla, con recomendaciones escritas a mano. Puede verse la firma fechada en París.

En un café de Monserrat, el guitarrista Fernando Egozcue y el pianista Claudio Méndez recuerdan hoy esos años de tanta efervescencia artística. “Fue una época muy intensa; estaba recién llegada la democracia y había música por todos lados”, expresa Méndez. La propuesta de Nuevos Aires era un reflejo de esos años, con músicos que provenían de una formación clásica orientados hacia la búsqueda de una música popular, creativa y de sonido ciudadano.

Recuerdan que de Piazzolla solo hay un registro de “500 motivaciones”, grabado en el teatro Gran rex de Buenos Aires en 1976:

Ambos llevan adelante varios proyectos. Méndez tiene un espectáculo llamado “Pianeros”, un dúo de guitarra y piano y una propuesta de fado con la cantante Gabriela González López, Luz de Lágrima. Egozcue reside en Madrid, donde trabaja en música para el Ballet Nacional de España, en un grupo de tango-flamenco y un trío y septeto que hace composiciones originales. “Estamos felices de poder reunirnos y volver a tocar la música que hacíamos con Nuevos Aires, tan querida para nosotros”, añade el guitarrista.

-¿El proyecto Nuevos Aires era hacer música ciudadana?

Méndez: Sí, era un intento de hacer una música de la ciudad. Piazzolla dejó una posta desde la que podíamos seguir hacia adelante.

Egozcue: Veníamos de la música clásica y nuestro punto de partida era la composición. No hacíamos una melodía acompañada, sino una composición completa. Siento ahora que esa era nuestra característica; tenerlo todo escrito. Era una música conceptualmente muy definida.

-¿Estaban solos en ese proceso de convergencia entre el mundo camarístico y la música ciudadana?

Méndez: No, había varios grupos que hacían música instrumental. Luis Borda, Gabriel Senanes, Lito Vitale, quien descolló dentro de esta corriente. Fuimos parte de esa búsqueda que también se reflejaba en el folclore.

-¿Con su primer disco logran llamar la atención de Piazzolla?

Egozcue: Fue así: A la salida de un concierto en Belgrano le di un casete de Nuevos Aires (ver Un casete…) y no supimos de esto hasta un año después.

Méndez: Recuerdo que estaba Piazzolla en un programa de radio con Miguel Ángel Merellano y habló de “unos muchachos me dieron un casete y está muy bueno; tiene una música muy armada con contrapuntos”. No nos nombró, pero creímos que podía estar refiriéndose a nosotros. A la vuelta de unas vacaciones, mi mamá me dice que me llamó Laura Escalada, entonces mujer de Astor, y que pidió que la llamen (en el casete estaba mi teléfono). Llamé y nos pasó el teléfono del mánager de Piazzolla, Atilio Talín, con quien nos juntamos, habló con Piazzolla y quedamos en reunirnos.

-¿Cuánto pasó para que Piazzolla quisiera reunirse con ustedes?

Méndez: Más de un año. Nos juntamos en marzo-abril de 1985. Lo curioso fue que se decidió a escuchar nuestro casete porque tuvo que operarse de un tendón en la mano izquierda y estuvo enyesado sin poder tocar ni escribir, porque era zurdo y en su casa de aburrido nomás lo puso. Tenía que darse.

-¿Por qué les regala “500 motivaciones”?

Méndez: Era un tema que había probado con el octeto eléctrico y en algún momento se ve que dijo esto no es para mí y volvió a tocar en quinteto.

Egozcue: Nunca lo grabó en estudio y hay una grabación tomada en vivo en el Gran Rex, que fue la única vez que lo tocó en un escenario. Es un tema que compuso en 1976, posterior a Libertango y casi 10 años después nos lo regaló. También recuerdo que habló de nosotros en el programa de Juan Alberto Badía, cuando contó que le había dado ese tema “a unos chicos del rock y no sé lo que hicieron con esa composición”. El creía que éramos cercanos al rock. Ese regalo lo vivimos como una muestra de confianza, una distinción y un claro apoyo a lo que hacíamos. En su casa, mientras tomábamos un café, puso nuestro casete y dijo que lo que hacíamos era bueno, que siguiésemos para adelante, sin aflojar. Hasta nos dio el teléfono de Aquiles Giacometti, de RCA, que nunca nos dio bola.

Méndez: A mí me quedó grabado una frase que nos dijo, quizás porque no le hice caso: “Ustedes hacen buenas composiciones, buenos contrapuntos pero saben qué les falta hacer en este país: las valijas; váyanse de acá”. Fue un consejo que nos dio de corazón.

Nuevos Aires estrenó 500 motivaciones pocos meses después, durante la ceremonia en el que nombraron a Piazzolla “Ciudadano Ilustre”, en el San Martín. “Es un tema complejo; se llama así porque tiene 500 compases; si mido los tangos en compases, la mayoría tienen unos 100. es una pieza con una forma ABCA, con una parte B de un lenguaje muy complejo. En ese concierto la tocamos tal cual es, pero en las grabaciones la redujimos quitándole repeticiones, sin alterar la armonía”, explicó Méndez.

Nuevos Aires, que se separó hacia finales de los ‘80, grabó dos veces el tema con diferentes formaciones. En 1991 en cuarteto eléctrico y en 2001, el grupo original con la inclusión de Daniel “Pipi” Piazzolla en batería. Ambas versiones figuran en el disco que Melopea reeditó en 2006.

Un casete por la ventanilla del auto, para el vecino famoso

Tras un multitudinario concierto en Barrancas de Belgrano de Astor Piazzolla, en febrero de 1984, el guitarrista Fernando Egozcue se acercó al automóvil en que se iba el bandoneonista, introdujo la cabeza por la ventanilla del acompañante y ante el estupor del músico, que viajaba en el asiento de atrás, depositó sobre su pecho el casete de Nuevos Aires. Sobresaltado, Piazzolla solo atinó a sonreír. Así comenzó toda esta historia del encuentro entre el genial compositor y un grupo de jóvenes artistas.

Pero no acabaría todo en esta experiencia. “Vivía en ese tiempo en Soldado de la Independencia y Teodoro García, Belgrano, y mientras tocaba en mi casa Adiós Nonino, el verdulero que traía el pedido de frutas y verduras me preguntó: ¿Sos vos el que tocabás ese tema? ¿Sabés que Piazzolla vive acá a la vuelta? Desde ese momento, no dejé de pasar ni una sola vez por la puerta de su casa esperando encontrármelo. Incluso pensamos en ir a tocarle el timbre, pero la verdad es que desistimos”, recuerda Egozcue.

Dónde y cuándo

Nuevos Aires con Egozcue en guitarra, Méndez en piano, Julián Vat en flautas, Quique Condomí en violín, Sergio Blostein en bajo fretless y Pablo Méndez en percusión y con el bandoneonista Daniel Binelli como invitado se presentará el sábado 12 de agosto, a las 19, en la Sala de Cámara de La Usina del Arte. La entrada es gratuita.

Fuente: Clarín