Imanol Arias: el retorno al escenario de uno de los españoles más argentinos

Desde que encarnó a Calígula, hace 24 años, estaba alejado del teatro; el protagonista de Camila estrenó La vida a palos en Madrid y pasado mañana llega al Maipo, en Buenos Aires Crédito: Irene Meritxell

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Su amigo le aseguró que aquella era la última conversación. La enfermedad había roto todas las compuertas de su ser. “Me estás agobiando con tanto testamento, hombre”, le respondió Imanol Arias con palmaditas de esperanza antes de colgar el teléfono. Desde hacía varios años el escritor Pedro Atienza insistía con la idea de que el actor más exitoso de la TV española interpretara aquel texto tan íntimo. La vida a palos había sido escrita para él. No era la primera vez que la luz cenital se posaba, entre tantos artistas, sobre su labor.

Hace algunas décadas, luego de presenciar su composición de Calígula en los escenarios del Teatro Romano de Mérida, la familia del mismísimo Albert Camus quiso acercarse al protagonista. El premio Nobel había escrito otra versión sobre el emperador y sus herederos vieron en Arias al indicado para el papel. La obra, ambientada en el régimen de Benito Mussolini, se montó en Buenos Aires, dirigida por Rubén Szuchmacher. Desde que bajó el telón de esa efervescente temporada porteña pasaron 24 años. Arias regresa a los escenarios, con producción de Lino Patalano, en una obra con ritmo flamenco y versos de César Vallejo.

La vida a palos, el título de su nueva propuesta, es un juego de palabras: los obstáculos y las dificultades que impone el destino, y también los subgéneros dentro del flamenco -o palos-, según la métrica de sus versos y de su música, como las bulerías, los martinetes, las soleás, las colombinas, los fandangos, las nanas y los tarantos.

Arias interpreta a tres personajes -un cantaor, una bailarina y un músico- e invita a un viaje metafórico en el que un joven hilvana y cose un texto tan personal como desordenado: las memorias de su propio padre.