Maratón Abasto, una joyita del FIBA

Luego de la desilusión de la apertura del Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA) con la presentación del espectáculo The New Colossus, del norteamericano Tim Robbins, la segunda jornada fue de verdadera revancha. Desde la tarde hasta pasada la medianoche, el barrio del Abasto fue un territorio territorio tomado, estallado, envolvente y expansivo en el que sucedieron una infinidad de propuestas artísticas ligadas a obras cortas o de largo alcance (de apenas unos 10 minutos a 5 horas), instalaciones, acciones performáticas,

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Una comparsa drag emponderada, shows musicales y talleres en un contundente aprovechamiento artístico del espacio urbano. La elección de estas cuadras del Abasto es un hallazgo. Estas manzanas están habitadas por buena parte de los teatros alternativos más significativos de la ciudad en donde los artistas cumplen el rito, como decía un personaje de Tato Pavlovsky que rescata una acción gráfica instalada en diversas paredes, “estrenamos todos los días para no morirnos nunca”.

La movida se llama “Maratón Abasto”. Se repite hoy (al momento de escribir esta crónica desde la organización de este festival que organiza el gobierno porteño confían que la lluvia parará). ¿Cuál es el kilómetro cero de todo esto? Varios y, una vez ahí, vale dejarse llevar. La hoja de ruta con sus posibles atajos está en los catálogos que están a disposición en diferentes puntos. Para tener idea de la dimensión de todo esto hoy, desde las 18, hay previstas 146 actividades. La última de ellas será a la una de la mañana. Si uno llega en subte en la estación Carlos Gardel está el posible primer mojón de las hermanas Marull (Paula y María) que, en esos típicos locales calurosos del subte, presentan dos situaciones de largo aliento. En uno de esos escenarios hay un velatorio. En el del otro lado, una mujer está en proceso de parto. Entre una situación y la otra se produce la inquietante irrupción de un hecho ficcional en medio del trajín. Algunos espectadores eventuales entran en acción. El juego se expande.

En la superficie, en la esquina de Agüero y Guardia Vieja, hay otro mojón importante. Es que por Guardia Vieja hasta Bulnes esas 6 cuadras tienen algo de pasarela en la que variedad de trabajos multidisciplinarios invitan a descubrir la riqueza histórica, patrimonial y artística de de un barrio con identidad propia. A las 19, en la esquina de Guardia Vieja y Mario Bravo, Louta hace bailar a centennialsmientas una abuela con batón se asoma al desconcierto desde su comedor del primer piso. Muchas horas después, ya de noche, copan la parada Carlos Casella junto a Alejandra Radano que, como es costumbre, entregan todo. Entre las presentaciones de Louta y la de Casella pasan muchas cosas. También hay escenas de desconcierto vecinal. Dos señoras del barrio se pasean por la cuadra. Una, ante una estructura en donde el fotógrafo Marcos López propone un living en donde la gente se puede sacar una foto, le explica a la otra: “Esto es de Marcos López”. “Marcos Paz, querrás decir”, intenta corregir su amiga. Dos pasos más adelante, jóvenes y no tanto, entienden que cada recoveco es el lugar indicado para una selfie mientras Dennis Smith interpreta canciones en el parking de bicicletas y en el balcón de más allá está Rosario Bléfari y hoy estará La Charo. También en las salas, también en los bares, también en las colas de los kioskos se van armando situaciones por fuera de los colores del barrio en una maratón de sorpresa permanente.

Guardia Vieja, eje de Maratón Abasto Crédito: PATRICIO PIDAL/AFV

La potente propuesta de “Maratón Abasto” tiene una línea de fuga por Sánchez de Bustamante. Al cruzar la avenida Corrientes, con su estado de caos por la variedad de cuadras cerradas al tránsito, tiene algo de mazazo.Un mazado que de cool no tiene nada. Habrá que respirar profundo y no dejarse llevar ese trajín. La esquina con Sarmiento es el kilómetro cero de Bombón Vecinal, la propuesta curada por Monina Bonelli y Cristian Scotton. En este otro eje la fuerte presencia institucional del FIBA ya no está presente como en el eje Guarda Viaje. Como si fuera parte del festival, aunque no tanto. El Sanata Bar es el punto obligado desde donde salen bifurcaciones hacia comidas ricas y sanas, mesas en las calles y clima barrial intervenido, tomado, encendido. En una tercer piso, en dos departamentos vecinos (el típico frente y contrafrente) Nelson Valente propone una situación en paralelo con momentos sumamente atractivos. En la vereda opuesta casi a la misma altura, en el taller mecánico de Pini se arma un karaoke, ronda de chistes, clima festivo en una propuesta que lleva las firmas de Marcos López y Martín Seijo.

La propuesta en paralelo de Nelson Valente Crédito: PATRICIO PIDAL/AFVUnos pasos más allá está el taller del fotógrafo Marcelo Zappoli. Él recorrió casa por casa y retrató a sus vecinos en sus propios hogares. El resultado de esa muestra se proyecta en la esquina en donde conviven las sillas de los vecinos que sacaron de su living con las que instalaron la gente de Bombón Vecinal. En el estudio de Zappoli tiene lugar una que no debería pasar inadvertida: la coreógrafa y bailarina Josefina Gorostiza reunió a 8 vecinas de la cuadra. Eso, llamado Lo único que quiero es bailar, es una joya expansiva, sensible, contagiosa y de plena convivencia de lo diverso. En la misma esquina Moro Anghileri propone un recorrido por las fachadas de Sarmiento en las que conviven historias de los lugares contadas por habitantes de la cuadra como una especie de radiografía de esos micromundos arquitectónicos definidos, como las maravillosas bailarines de Josefina Gorostiza, por lo convivencia de lo diverso. En otra casa hay un trabajo con dramaturgia de Norma Aleandro y Rodrigo Arena propone otro recorrido por la zona. En esta esquina, hoy, por ejemplo, el cierre será con Hilda Lizarazu, con Sanata Band y DJ INCA. Pero todo no se puede. Para evitar ansiedades es bueno dejar en claro que sea en “Bombón Vecinal” como en “Maratón Abasto” el sumarse a una actividad implica saber que algo se está perdiendo. También de ahí la magia de esta potente propuesta desde el punto de vista de producción como de curación que se juega sus últimos cartuchos hoy (aunque, recordemos y reiteremos, “Bombón…” continuará los viernes de febrero).

Josefina Gorostiza en las bailarinas de la cuadra Crédito: PATRICIO PIDAL/AFVDe vuelta al parámetro Guardia Vieja, a 6 horas del inicio de esta crónica, la zona sigue en modo fiesta. Por cucaracha informan que la mujer de la perfo de las hermanas Marull dio a luz. Obvio, llegaron gemelos.Hubo festejo. Mientras tanto, en muchos de los teatros están terminando sus funciones. En Estudio Los Vidrios terminan de hacer la función de Duros. Hay gente adentro y sentados en la vereda en un clima más relajado al del escenario principal en donde hoy, si la lluvia lo permite, a la medianoche estarán King Coya & Queen Cholas.

Para sumarte a Maratón Vecinal hace falta un buen calzado y ganas. No mucho más. La información, por las dudas, visita la página del Festival Internacional de Buenos Aires. Sólo es cuestión de maratonear.

Una de las performances gemelas de las hermanas María y Paula Marull Crédito: FIBA Subte

Fuente: La Nación