El Polo Norte será el escenario del lanzamiento de la próxima edición de Bienalsur

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Así lo reveló Anibal Jozami, rector de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Untref), la institución organizadora de este proyecto, en un encuentro con la prensa del que participaron también Diana Wechsler, directora artística y académica de la bienal, y Marlise Ilhesca, la asesora general, y en la que se difundió que la primera edición de Bienalsur habría llegado a un público estimado en 25 millones de personas.

Además, Jozami aprovechó para adelantar detalles de la segunda edición, que se realizará con sede central en Buenos Aires, entre junio y septiembre de 2019, y cuyo llamado a concurso para la presentación de proyectos de artistas de todo el mudo se hará a partir del 1° de marzo.

“El lanzamiento oficial de la Bienal se hará entre marzo y abril del año próximo en el Polo Norte, ya que es el único lugar del mundo que tiene una única dirección a donde ir: el sur”, explicó Jozami en referencia a la bienal, cuyo objetivo es posicionar al territorio sur como epicentro de la acción en el atlas del arte mundial y de subvertir los parámetros esgrimidos entre países centrales versus periféricos.

Los números finales de la Bienalsur 2017 incluyen más de 350 artistas, en 32 ciudades de 16 países, a lo largo de 120 días, 84 sedes y espacios públicos intervenidos, 20.000 participantes en las conferencias paralelas y 550.000 visitas al sitio oficial del evento www.bienalsur.org.

La bienal recibió más de 2.500 proyectos de temática libre, con artistas de todo el mundo, de donde surgieron los 350 seleccionados participantes, y donde destacaron nombres como Christian Boltanski, William Kentridge, Francis Alÿs, Leandro Erlich, Voluspa Jarpa, Eduardo Basualdo, Luis Camnitzer, Mirtha Dermisache, Martín Cordiano, Sebastián Díaz Morales, Ana Gallardo, Roberto Jacoby, Eduardo Kac, Fabio Kacero, Guillermo Kuitca y más.

Jozami ponderó la red de universidades de todo el mundo que se aliaron para esta primera edición -como por ejemplo la Universidad de las Artes de Tokio, la Escuela de Bellas Artes de Paris, la Universidad de Guatemala y la Facultad de Artes de la Universidad Javriana de Colombia-, y adelantó que en la próxima edición ya confirmó su incorporación la Universidad Tetuán de Marruecos, por lo que nuevas ciudades formarán parte del futuro evento.

Además de las exposiciones y los proyectos de artistas en museos y espacios públicos, la bienal tuvo la titánica tarea de comunicar e imponer un inédito modelo con sedes múltiples y dispersas, al proponer de manera lúdica una nueva cartografía mundial -un mapa que se repartió a los visitantes en cada una de las sedes-, donde el kilómetro 0 se ubicó específicamente en el Antiguo Hotel de Inmigrantes, actual sede del Muntref, una manera simbólica de posicionar al territorio sur como epicentro de la acción en el atlas del arte mundial.

“No queríamos una estructura rígida de bienal -dijo por su parte Wechsler-. Queremos que siga esta idea móvil. Los artistas pensaron proyectos que luego se adaptaron al espacio. Por ejemplo, el artista Diego Bianchi había pensado una serie de intervenciones en las fachadas de casas abandonadas en el barrio de Retiro, y finalmente el proyecto terminó en Valparaíso y cobró mucha más relevancia. Queremos que siga esta idea móvil”.

Para Marlise Ilhesca “la fortaleza de la bienal es que permite a cada lugar rescatar y resaltar su identidad sin que se lo impongan de afuera, en el marco de un proyecto global. El gran desafío es que la bienal no pierda su esencia, despertar el interés del gran público en el arte”.

En esta edición, participaron como sedes ciudades de Salta, Tucumán, San Juan, Córdoba, Rosario, Bahía Bustamante (Chubut) y los organizadores confirmaron que para la segunda bienal buscan “incorporar más ciudades de todo el territorio argentino”.

Además, con respecto al denominado kilómetro cero de este evento, que funciona en el mismo predio de la Dirección Nacional de Migraciones, Jozami contó que “existe un proyecto de la Dirección General de Puertos para que todo el espacio que convierta en un gran parque recreativo”.

Finalmente, con respecto a la más flamante sede del Muntref, inaugurada en septiembre pasado dentro de una antigua confitería del ex zoológico porteño, Marlise Ilhesca señaló que el edificio permanecerá cerrado hasta marzo del 2018, para finalizar las reformas necesarias, y volverá a abrir con propuestas de exposiciones vinculadas a la naturaleza y la biodiversidad.

En Bienalsur participaron instituciones tan diversas como el Museo Reina Sofía de España, la antigua cárcel de Valparaíso o la Floresta de Ilha Bela en Brasil, hubo exposiciones en París, Berlín, La Habana y Palma de Mallorca, se realizaron proyectos junto a habitantes de Fuerte Apache y la Villa 21, y se desplegaron exposiciones en el Museo Nacional de Bellas Artes, el de Arte Decorativo, el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti y el CCK, entre muchos otros.