París se convierte en una enorme pista de esquí, en un temporal helado jamás visto en 30 años

El fenómeno de fuertes nevadas y hielo paraliza al país. Autos y camiones quedaron varados en las rutas. Y las calles de la capital francesa están vacías.

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París es una pista de esquí, con 12 centímetros de nieve en las calles de la capital. La Torre Eiffel está cerrada desde ayer y el país se ha paralizado por un fenómeno de nieve y hielo en las rutas, que ha producido un embotellamiento de 700 kilómetros en los alrededores de la capital francesa. Un panorama jamás visto en 30 años, tras otra fuerte nevada durante la noche del martes al miércoles.

Con sus techos recubiertos de nieve espesa, calles desiertas porque a los automovilistas la Gendarmería recomienda no salir y a los peatones evitar las veredas porque están congeladas y pueden caerse, París parece una postal suiza. Ningún ómnibus funciona en Ille de France, que incluye a todos los suburbios de París.

El servicio meteorológico francés puso en alerta máxima a toda la región de la Ille de France y alertó “de los peligros del hielo negro en las rutas”. Solo en 16 de enero de 1987 París había tenido más de 12 centímetros de nieve en sus calles.

Setecientos autos quedaron bloqueados en la ruta N118 durante la noche, luego que la temperatura descendiera rápidamente y el hielo volviera intransitable la ruta. Al menos hay 3790 camiones pesados detenidos porque se ha prohibido su ingreso a la Ille de France , para evitar un caos mayor.

La prefectura de la policía en París aconseja no utilizar los automóviles. Advierte el servicio meteorológico que el descenso de la temperatura será mayor en las próximas horas, con temperaturas bajo cero y el riesgo de más hielo en las rutas y calles. Se esperan entre 7 y 10 grados bajo cero antes de la noche, según los meteorólogos.

París se convierte en una enorme pista de esquí, en un temporal helado jamás visto en 30 años

Una mujer arrastra una valija en medio de la nieve en Montmartre./ AP

Diversión para algunos y dramas para otros

Los estudiantes llegaron a los colegios con ropa de sky y comenzaron batallas de bolas de nieve en París. En Montmartre algunos esquiaban frente a la basílica del Sagrado Corazón. En la N118, entre Velizi-Villacoublais y París, choferes de camiones y automovilistas estaban varados, sin agua, sin comida y sin posibilidades de salir de la ruta durante toda la noche. Al menos había 2000 náufragos.

París se convierte en una enorme pista de esquí, en un temporal helado jamás visto en 30 años

Geoffrey, de 32 años, hace snowboard en Montmartre. Al fondo, el Sacre Coeur./ AP

“A las nueve de la noche nos prometieron que nos rescataban. Tuvimos que pasar la noche en el auto. Jamás vi tal desorganización”, relata Sebastien, un militar. El fue uno de los que organizó desplazar los vehículos sobre un costado de la ruta para liberar la circulación. Muchos no contaban ni con cadenas ni con neumáticos preparados para la nieve. No les quedó otra alternativa que auto-auxiliarse. Otros abandonaron los autos en la ruta, en busca de un lugar donde dormir o un restaurante para refugiarse.

“¿Por qué no pusieron sal en la ruta?”, se pregunta María, otra de las naufragas de la N118. Ella pasó la noche en el auto, con el motor encendido. ”Una señora sola, harta de esperar auxilio, decidió abandonar su auto y caminó dos kilómetros hasta Velizy, en plena noche” contó. La ruta parecía un patinódromo.

Por eso la oposición acusa al gobierno de “falta de información a la población y un plan para prevenir este caos”. Muchos políticos quedaron bloqueados en la nevada. Entre ellos, el ex primer ministro Alain Juppe, la ex ministra Valerie Pécresse y el ex ministro socialista Stephane le Foll.

París se convierte en una enorme pista de esquí, en un temporal helado jamás visto en 30 años

Los jardines blancos del Palacio de Versalles, tras la nevada. / AFP

“Ninguna información a los pasajeros”, denunció Valerie Pécresse, que fue a tomar un tren que nunca salió. Y le recomendaron un ómnibus cuando ninguno circulaba a causa del hielo.

Los diarios no pudieron ser distribuidos por las condiciones meteorológicas ni la basura fue recogida. La circulación de trenes TGV de alta velocidad están afectados mientras hangares, estaciones de trenes, gimnasios requisados se han abierto para alojar a los “homeless” y a los náufragos de la nieve y del frío polar. Los precios del servicio de Uber se fueron a las nubes ante la falta de transporte público. Un trayecto que costaba 12 euros llegó a 42 euros .

París se convierte en una enorme pista de esquí, en un temporal helado jamás visto en 30 años

Las calles de París, llenas de hielo y nieve, quedaron vacías y sin transporte público. / AFP

Después de las inundaciones del río Sena en las últimas semanas, la nevada ha alterado la vida de los franceses y su humor.