Invisible link Invisible link Invisible link Invisible link
 
Número de edición:
Martes 20 de Mayo de 2012
> Ingresar > Registrarse
   

 
 
Facebook Diario de Cultura Twitter Diario de Cultura
Literatura Música Cine y Artes Visuales Teatro y Danza Museos y Artes Plásticas Costumbres y Tendencias Turismo Cultural Estadísticas Culturales
Gaston Portal habla sobre el concurso preventivo de su productora
El fundador de GP Media explica las razones de la crisis, que se extiende a todo el mercado, salvo los casos de Tinelli y Suar y de Gvirtz. Qué pasa con Endemol, Underground y Dori. "La idea -dice- era tener un año en paz gracias a 'RSM' y empezar 2013 con 80% de ficción".

“Crisis”, “problemas”, “quiebra”, “ocaso”... De varias maneras se intentó ilustrar la situación financiera que atraviesa GP Media, la productora de contenidos televisivos fundada en 1994 por Gastón Portal. Sin embargo, el hombre que supo imponer el formato de programas de archivos en el país no pierde el optimismo y asegura estar viviendo un “gran momento profesional”.

—¿Cuál es la situación de GP Media?

—Entramos en concurso preventivo para que la compañía pueda salir de un desequilibrio financiero y no corra peligro. O sea, estamos en un punto exactamente contrario a la quiebra. Tomamos esta decisión para poder cumplir con nuestras obligaciones con los empleados que tenemos y con el sistema de retiros voluntarios que implementamos cuando tuvimos que reducir el personal.

—¿Cómo se generó esta crisis que atraviesa?

—La mayor parte de nuestra facturación estaba ligada al programa RSM. Lo que nunca imaginamos es que, siendo uno de los programas que más facturaron en América en los últimos siete años, en 2012 el canal no iba a renovarle el contrato. De eso nos enteramos en diciembre, no tuvimos mucha posibilidad de reacción, y por eso no nos quedó más que replantear una productora sin su mayor ingreso, como era RSM.

—¿Cuál fue el momento de mayor plenitud de GP Media?

—Hace unos seis o siete años. También en 2008, cuando nos asociamos a la BBC. Lo que ellos pagaron por el 35 por ciento de las acciones de la productora lo reinvertimos porque nos gusta ir siempre por más. No se pensó en ganancia sino en proyección.

—¿Cómo se dio esa sociedad?

—La BBC Worldwide buscaba ampliarse en distintos lugares del mundo y eligieron Argentina. Hicieron un estudio de dos años y al final se decidieron por nosotros con una doble intención: por un lado, ver si se podían importar sus formatos a Latinoamérica, y por otro lado invertir en un “laboratorio de ideas” para producir contenidos que pudieran exportar.

—¿Cómo se posiciona la BBC frente a esta crisis?

—No es el mejor año para estar asociado con la BBC. Tuvimos una reunión en abril para ver cómo seguíamos, sobre todo por ellos, que alimentan el conflicto más que nosotros. Eso provoca una situación incómoda.

—El año pasado produjiste tu primera ficción, “Los Sónicos”, por Canal 9...

—Siempre quise hacer ficción. De hecho, soy licenciado en Publicidad pero mi intención siempre fue estudiar y dedicarme al cine. La idea era tener un año en paz apoyados en RSM y empezar 2013 con el 80% de la producción de ficción.

—¿Por qué demoraste tanto en hacer ficción?

—Lo que pasa es que PNP inició, a partir de 1994, una tradición en los programas de archivos y eso condicionó a la productora. En Argentina es complicado salirse del encasillamiento. Pol-ka, por ejemplo, nunca pudo hacer entretenimiento, Cuatro Cabezas no pudo hacer ficción hasta ahora... A cada una de ellas le fueron pidiendo productos similares a los que habían resultado exitosos en su momento.

—¿Sentiste a “PNP” como una “condena” en algún momento de tu vida?

—En lo personal, de alguna manera sí. La verdad es que vienen y me piden un programa de archivo y tengo las bolas llenas (risas), pero también soy consciente de que todo lo que armamos fue en gran parte en función de eso, y estoy muy orgulloso. En su momento, llegamos a tener entre 150 y 200 empleados fijos.

—¿En la TV de hoy es más sencillo apostar por ficción o por entretenimiento?

—El mercado argentino es muy chico. En este momento los canales están pasando una crisis grande porque, si bien crecieron mucho, la “torta publicitaria” sigue siendo la misma. El Trece, por ejemplo, se cerró en dos productoras que compró o que compró en parte, y está como blindado. Trabajé mucho tiempo allí, pero hoy me siento proscripto.

—¿Por qué?

—Porque he ido a ofrecer todo tipo de cosas, muchas que les encantaron, pero finalmente nunca cerramos. Eso me hace pensar que no querían tener productoras nuevas por temor a que una funcionara... En América y Canal 9 se puede, pero es muy difícil si no tenés “espalda”. Antes hacías un programa, se te pagaba y con eso cubrías todos los costos y hasta ganabas dinero. Eso ya no existe, hay que salir a vender. Por eso los departamentos comerciales de las productoras son casi tan importantes como los de producción.

—¿Sirve el apoyo del Incaa para ficciones de TV?

—Sí, claro, pero no a nivel económico. Con Los Sónicos, por ejemplo, perdimos plata porque queríamos hacer un producto muy difícil, con un relato que transcurría en dos líneas de tiempo distintas. Nosotros solos nos metimos en esto... En algunos medios chicanean con lo que se paga por capítulo, pero el que sabe de ficción comprende que no se gana dinero a menos que hagas un unitario que transcurra en una misma habitación y con dos actores.

—¿En tu caso se produce pensando en el mercado internacional?

—Absolutamente. El formato de Los Sónicos está basado en una historia universal; ahora se está negociando con más de cinco países, y ya se vendieron los derechos para hacer una película en Inglaterra. También estamos con un proyecto para hacer una tira para Disney. La ficción mueve mucha guita, y los que la financian necesitan ver cómo trabajás.

—¿Qué podés contarnos de “Babylon”, tu nuevo proyecto?

—Esta serie fue una de las ganadoras del concurso Ficciones para Todos del Incaa, va a salir por Canal 9 estimativamente en julio y está protagonizada por Norman Briski, Luis Luque, Federico Olivera y Martina Gusmán. Se trata de un proyecto muy sofisticado a nivel de producción, un policial negro que tiene algo de comedia dramática... Está filmada en blanco y negro salvo las escenas que transcurren en la ciudad de Babylon, que tendrán colores muy saturados. Es una apuesta importante, que va tener un trabajo importante de posproducción.

—Nada de costumbrismo...

—No, cero. El costumbrismo ya colmó su cuota y hay algunos que lo saben hacer bárbaro. No es mi caso.

—Parece contradictorio que, en medio de una crisis, estés tan entusiasmado...

—Siento que éste es mi peor momento económico pero el mejor en lo profesional. Parte de la energía con la que estoy tomando esto pasa por ahí, porque aprovecho este “quilombete” para reorientar la compañía hacia lo que quiero hacer: dirigir, escribir... Lo otro termina siendo una mochila enorme que necesito para mantener la rueda girando.

—¿Te encontrás alguna vez pensando: “Por qué no me habré dedicado a otra cosa”?

—Sí. Si hubiese estudiado cine, como pensaba hacer al terminar el secundario, hoy tendría siete películas hechas y muchos menos problemas. Igual, si me quejo sería un ingrato porque, aunque los programas de archivo me hayan saturado, siento que todo lo que hice fue porque tuve ganas. Eso es un lujo que no muchos se puedan dar.

Fuente: Martín Artigas, Perfil.

 
 
Compartir vía Facebook
Contacto de Lectores | Términos y condiciones | Contacto Comercial   Copyright 2009 Diario de Cultura growebs