“Terminator: Destino oculto”: el futuro es de ellas

Empecemos por los spoilers, más obvios y piadosos: Terminator: Destino oculto transcurre entre México y Texas, aunque fue filmada (mayormente) en Murcia y Budapest, y puede leerse como un Terminator 3, de alguna manera ninguneando argumentalmente a las tres que preceden a esta sexta entrega de la franquicia.

Uno de los atractivos mayores de esta entrega es el regreso del personaje de Sarah Connor, fundamental co-protagonista en las primeras dos entregas, interpretada otra vez por la espléndida sexagenaria Linda Hamilton. Veintiocho años después de haber sido eyectada de la historia, a nivel impacto funciona cono el retorno de Luke Skywalker en el Episodio VII de Star Wars (2015). Y aunque casi tres décadas no es lo mismo que las tres transcurridas para el personaje de Mark Hamill desde El regreso del Jedi (1983), vale decir que ahora Sarah Connor sale en el póster más grande que el propio Arnold Schwarzenegger.

En el set de entrevistas, Mackenzie Davis (32, canadiense, Grace, en el filme) y Linda Hamilton (estadounidense, 63) asemejan una versión hollywoodense de Proserpina y Deméter, erguidas con una autoridad nada severa, amable. Están recordando, la comparten, una escena sobre el abordaje de Sarah Connor a un helicóptero, y cómo por más que la estuvieran filmando rodeada de medidas de seguridad y todos los recaudos, “esencialmente tenía cuatro segundos y debía hacerla. Finalmente dejé mi cuerpo flotar, casi como en un paso de ballet, porque de otra manera no podía completarla”, se ríe Linda hora, sepultando el susto y la incertidumbre de unos meses atrás.

Natalia Reyes (Dani), Mackenzie Davis (Grace) y Linda Hamilton (Sarah Connor), protagonistas de "Terminator: Destino oculto".

Natalia Reyes (Dani), Mackenzie Davis (Grace) y Linda Hamilton (Sarah Connor), protagonistas de «Terminator: Destino oculto».

Ellas tampoco se conocían antes de hacerlo en el set de Terminator. “La verdad es que nunca me la había cruzado, a Linda. Y nos tocó compartir el primer screen test en una pequeña ciudad de Irlanda. Ella fue muy generosa conmigo, casi que me ayudó a consolidar el rol y conseguir el papel”, admite Davis.

Hamilton: En realidad tenía miedo de contagiarla, porque llegué con gripe, hicimos el test y al día siguiente caí en cama. Así que técnicamente no salí del hotel. Pero ella se lo merecía, es fantástica.

-Linda, dijiste que tuviste un llamado de James Cameron para convencerte de retornar a hacer a Sarah Connor, aunque luego admitiste que en realidad fueron tres. ¿Cuál es la verdadera historia?

-En realidad fueron tres llamados. Pero fue en el tercero que me dejó en claro lo que necesitaba saber:“Ey, es sobre trabajo”. Así que fue que más bien dije: “Eyyy, ¿qué está pasando?”. Mis amistades saben que sólo llamo cuando quiero, no soy de devolver las llamadas. Pero esta vez valió la pena.

-Mackenzie, te vimos en el capítulo “San Junípero” (dentro de la serie de “Black Mirror”), en “Misión rescate”, en “Blade Runner 2049”, y ahora en “Terminator”. ¿Te sentís perfilada como una actriz de ciencia ficción?

-No, para nada, la verdad es que fue un poco accidental todo. Por ejemplo, mucha gente no me cree que recién vi Terminator, la primera de todas, seis meses antes de que me presentara al casting, y de manera totalmente casual. Me interesa interpretar a mujeres interesantes y diferentes, trascendiendo el género.

-Linda, hay una palabra que estuvo rondando a tu personaje en estos días de conferencias, que nombraste mucho, y es “badass” (jodida).

-Bueno, no era mi palabra en primer lugar (risas), porque tampoco creo que yo lo sea, o que pueda llegar a ser un apelativo que personalmente me calce. Pero estamos de acuerdo en que mi rol en este filme lo amerita, porque sin dudas es la Terminator más grande en términos de efectos y estamina, y en función de mi edad y la rudeza que le imprimo en el día a día, termino pensando “¿Saben qué? Soy una jodida total”. (risas).

-Teniendo en cuenta el protagonismo con el que corren, ¿sienten que es una “Terminator” feminista?

Hamilton: Tratamos de alejarnos de esa proyección. Creo que se trata de una película con actores de ambos géneros haciendo lo suyo con mucha convicción. No lo veo como un filme donde la onda sea mostrar cómo las mujeres toman el mundo, si no mas de: “Hacé bien tu trabajo, que el mundo se va a solucionar, o derrumbar, solito”.

Tan inseparables como que en la película hacen de hermanos, la colombiana Natalia Reyes (Pájaros de verano, de Ciro Guerra y Cristina Gallego) y Diego Boneta, el celebrado Luis Miguel de la serie de Netflix, van juntos a todos lados. Incluso a la nota a la que accede Clarín. Ella sobria, simpática y señorial. Él, canchero y cálido, más porteño que chilango, si vamos al gentilicio informal del mexicano capitalino. “Teníamos tantos amigos en común y tantas formas de habernos cruzado antes que cuando nos conocimos fue como: ‘¡Cómo no fue antes!’. Tenía clarísimo quién era Diego, por supuesto”, dice Reyes, que interpreta a un personaje clave, Dani Ramos.

-Pese a que son dos artistas estelares en el mercado latino, los dos tuvieron que pasar por un casting riguroso y abierto. ¿Cómo vivieron esa experiencia?

Reyes : Bueno, es el trabajo del actor, nuestro trabajo realmente.es audicionar. Luego, cuando quedamos, viene la otra parte.

Boneta: Ésa es la fácil…

Reyes: Es la fácil, pero nuestro trabajo es crear, interpretar, jugar, proponer, y éste realmente fue un casting especial, porque la búsqueda fue muy amplia, fueron muchas chicas de todas partes del mundo que habían presentado sus videos. Yo digo que cada cien no hay un sí en este ambiente tan inestable e incierto. Así que cuando quedé se lo atribuí al destino.

Boneta: Yo mandé un tape, estaba aquí en México rodando la serie de Luis Miguel, y en un día libre, que creo que fue el único que tuve en todo el rodaje, lo grabé. Y después cuando estaba en Acapulco, hice Skype con Tim (Miller, el director) y cuando me vio debía pensar que estaba loco, porque estaba bronceado, con la separación de los dientes, rubio. Y así fue que apenas terminó la serie, el primer día fui a Dublín para hacer un screen test con Natalia y Mackenzie (Davis). Estuvimos ahí 36 horas, a mí me dio una gripe asquerosa estando allá, y lo único que me decía era: “Ojalá haya valido la pena”. Aunque la verdad es que si ya pasaste por todas instancias, ya ganaste, algo hiciste bien.

-Tim Miller se encargó de aclarar que ustedes están donde están por su talento, y no porque haya un reclamo de cupo o una onda inclusiva. ¿Cómo les pega eso?

Reyes: Yo creo que es así, sentimos que no es una posición política, un statement, sino un deseo de buscar talento. Y realmente la conexión que la película tiene con México y con el mundo latino es muy fuerte. Siento que quisieron encontrar la forma de continuar la esencia de esas dos primeras películas y la encontraron relatando de esta manera. Creo que en Latinoamérica hay un talento enorme, y lo que estamos haciendo es buscar todo tipo de plataformas para demostrarlo. No hay una necesidad de una cuota o un espacio especial.

-¿Tampoco lo sentís en el aspecto de que las tres principales protagonistas son mujeres?

Reyes: Lo mismo, creo que es el reflejo de la realidad. James Cameron siempre ha sido muy inclusivo en sus películas, un visionario. Y en los ‘80 con Linda (Hamilton) haciendo este personaje de Sarah Connor, que en ese momento no se veían a mujeres fuertes, independientes, madres solteras, súper heroínas. Realmente él siempre ha roto con esos moldes y estereotipos, por eso no creo que sea algo nuevo para la franquicia. Está abierto a la diversidad y punto.

-Diego, sin entrar en spoilers, hay mucha conspiranoia sobre tu personaje en la película. La pregunta puntual es si en ella hay algún villano peor que Luis Rey…

Boneta: No sé si hay nadie peor que él, honestamente. Ay, y es que no puedo spoilear nada, brother. Lo que sí te puedo decir es que esta película fue otro tipo de participación, para mí. Como actor lo mejor es trabajar con directores a quienes admiro mucho, de quienes puedo aprender sin importar el tamaño del papel. A veces hay papeles más pequeños que son también muy interesantes y divertidos, y en este caso lo era. Y con tal de trabajar con James (Cameron) y Tim (Miller), yo salgo de extra feliz de la vida.

Mujeres protagonistas, Inmigración ilegal y actores latinos

¿Se viene la era de la ciencia ficción inclusiva?

Gabriel Luna, el villano de la nueva Terminator.   pelicula "Terminator: Destino Oculto".

Gabriel Luna, el villano de la nueva Terminator. pelicula «Terminator: Destino Oculto».

Aunque todos los involucrados se encarguen de desmentirlo, con distintos y aun convincentes argumentos, esta Terminator se podría subtitular Destino de cupo, ya que tiene todos los ingredientes para ser una película post Weinstein y post Trump: el protagonismo estelar para tres mujeres, actores latinos y chicanos (hasta tiene un papel Arturo Román, de La casa de papel), historias de inmigrantes y muros fronterizos, ambientación mexicana y un simpático Schwarzenegger doméstico y nada patriarcal. Se hace curioso que siendo una película de Tim Miller, director de la políticamente incorrecta Deadpool, haya tanto detalle y cuidado. Lo cierto es que el que gran titiritero vuelve a ser, como en las dos primeras películas, James Cameron, ahora en el rol de productor.

El creador de la franquicia vino un poco a poner orden entre tanto salto temporal, y fue el encargado de convencer a Linda Hamilton, que de hecho es su ex esposa, para revivir al fundamental personaje de Sarah Connor, esa suerte de Virgen María de armas tomar que, junto a su hijo John, supo salvar al mundo del mal augurado apocalipsis del 29 de agosto de 1997. Se afirma que ésta sería la última entrega de la saga que, justamente, popularizó el “I’ll be back” (Volveré) como latiguillo.

Fuente: Clarín