Crucigrama: De allá hasta aquí…

El humor social y político - Por Norberto Tallón, especial para DiariodeCultura.com.ar.

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Para entender lo qué se escribe de aquí en más. Hace casi ocho décadas, en 1941, en España se fundaba una revista de humor gráfico y literario: “La Codorniz”. Se autoproclamaba como “la más audaz para el lector más inteligente”; más tarde, el transcurrir del tiempo la transformó en “La Decana” del género.

Apareció entre ese año y 1978 y sus directores fueron Miguel Mihura (hasta 1944), Álvaro de Laiglesia (1944/77), Manuel Summers (1977/78) y Cándido (1978).

En aquella primera época en que el país se adentraba en la larga dictadura franquista “La Codorniz” señalaba como pronóstico meteorológico que “Reina un fresco general procedente de Galicia” y escribía este breve poema:

Almohadín es a Almohadón
o que cojín es a X
y nos importa tres X
que nos cierren la edición.

El humor social y político era nuevo en el mundo. Por nuestras tierras puede citarse a “El Mosquito, “Caras y Caretas”, “Don Goyo”, “PBT” y “Tía Vicenta”, para llegar a mitad del siglo XX con solo algunos nombres. Pero aquella publicación fue un modelo de coraje, creatividad, acidez y desparpajo.

En el medio de ese allá hasta el aquí, hubo quien durante décadas, a través de otro formato y plataforma, el monólogo y la televisión, revisó el acontecer de esta Argentina a una velocidad de palabra tan punzante como el contenido. Obviamente, fue el gran Tato Bores (al pie de la columna tendrán unos segundos para disfrutarlo).

Hace algunos años, aunque bien pudo ser ayer mismo, en el “Pirulo” de tapa de Página/12, Daniel Paz y Rudy mostraban a un dirigente entrevistado por un periodista, con el fondo de dos serios señores custodiando el cartel “Deje de fumar”, y el siguiente diálogo:

-Dirigente: Nuestra entidad apoya a su manera la campaña de salud. Hay que practicar la abstinencia sexual…
-Periodista- ¿Por qué?
-Dirigente- Porque después del sexo, dan ganas de fumar.

Dos muestras separadas por más de setenta años y con interminables ejemplos análogos entre ambas en muchísimos puntos del mundo.

Con más o menos libertad (y ni hablar de la censuras o prohibiciones), todo o nada de ironía, el humor y sus gestores cuentan desde siempre la realidad de una manera tan puntual, descriptiva y valiente como puede hacerlo el artículo o el libro más erudito en lo social y político.

Permite -además- la sonrisa, que en todos los tiempos fue, es y será uno de los ejercicios más saludables.

Norberto Tallón
@betotallon