El encuentro organizado por el Ministerio de Cultura porteño tendrá como director artístico a Martín Ramón y el padrino será el gran José Muñoz.
“Este es un reconocimiento a una de las formas de arte que más nos ayudaron a contarnos a nosotros mismos”, aseguró la ministra de Cultura Gabriela Ricardes durante el anuncio de la primera Bienal de Historieta de Buenos Aires, que se desarrollará del 18 al 21 de marzo (la cartelería marcaba 19 al 21, pero la propia funcionaria confirmó que comenzará el 18, para incluir más actividades), con la dirección artística de Martín Ramón –conocido en el circuito comiquero, entre otras cosas, por gestionar Espacio Moebius-.
Además del anuncio e incorporación formal del evento al calendario cultural de la Ciudad, durante el encuentro también se presentó al padrino de la Bienal. Se trata de José Muñoz, para muchos, el más grande historietista vivo no ya de la Argentina, sino del mundo. En su homenaje, además, esta primera edición del encuentro estará atravesada por el eje puesto en el uso del blanco y negro en el mundo de las viñetas.
Más allá de la programación de la Bienal propiamente dicha, en el programa Cultura de Verano que lleva adelante el Ministerio habrá actividades para anticiparlas, con clases de historieta, dibujo en vivo y más, con centro en la Casa de la Cultura (Av. de Mayo 757), pero también en el Teatro 25 de Mayo y en el Planetario.
“Las revistas y la historieta construyeron en Buenos Aires una tradición cultural conocida en todo el mundo, popular y sofisticada, profundamente humana. Buenos Aires es una ciudad contada e imaginada por la historieta argentina. Esta Bienal nace como una decisión cultural de la Ciudad, que reconoce ese legado y le da el espacio que merece. Contar con José Muñoz como padrino de esta primera edición es un honor y una referencia fundamental para la historieta argentina y mundial”, celebró Ricardes, quien además hizo especial hincapié en el peso político y el compromiso social que mostró históricamente el noveno arte nacional. “Elegir a Muñoz como padrino es una declaración de principios –afirmó-, por su excelencia, su compromiso político y su riesgo artístico”.
Martín Ramón, director artístico de la naciente Bienal, planteó como primeros objetivos del encuentro la doble vinculación de la historieta para con el público y para con los mismos creadores y profesionales del medio. “La historieta supo ser muy masiva en nuestro país y queremos que vuelva a serlo, porque es una fibra que sigue latiendo”, destacó.
También Tute, el eximio humorista gráfico, tomó el micrófono para celebrar a Muñoz, cuyo reconocimiento destacó como un “acto de justicia”. Sobre el dibujante, afirmó que “si ya sus dibujos te gustan, cuando lo escuchás hablar te encontrás con un filósofo, alguien que habla y te encanta, que te explica lo que hace”. Otros historietistas célebres, como Oscar Zárate, Liniers, Eduardo Risso, Max Aguirre, Maitena, e incluso figuras como Martin Oesterheld, se sumaron a los elogios para con Muñoz.
Entre varios circulaba el comentario “del fulbito que se suspendió”, un chiste que sirvió de antesala a la presentación del Negro Falótico, cantor de tangos, junto a Juan Pablo Gallardo en el piano. Muñoz, además de historietista, es un amante del tango e incluso una de sus grandes obras junto al guionista Carlos Sampayo está dedicada a Carlos Gardel. Y no es el único punto en que ambas disciplinas se tocan: el mentado fulbito suspendido suele reunir a dibujantes y cantores de tango.
Para Muñoz, la historieta es “el placer que me salvó la vida”. En cuanto a los elogios, el creador de Alack Sinner afirmó que se siente “uno de la línea infinita de dibujantes que desde el primer día de la tierra y del humano, han sucedido aprendiendo los unos de los otros, llevando el dibujo, llevando la imagen, o sea el trabajo de los artistas artesanos, y yo soy uno de ellos”.
“No he hablado hoy de Pratt, no he hablado de Van Gogh, no he hablado de Breccia, pero siempre hablo de ellos cuando dibujo. Hablo de ellos, y todos somos uno de los tantos niños, niñas, que han recibido el regalo bendito de poder trabajar dentro de una cosa que les gusta y que se sienten, ¿cómo se puede decir? Parte misma del status, de la maravilla del creador, estas ceremonias posibles para el humano a partir del misterio que aún nos alberga”.
Fuente: Noticias Argentinas

