Un clásico de Roberto Goyeneche, con Aníbal Troilo
Quizá porque se publicó durante un año tan complejo para el tango como 1971. Tal vez, porque ambos protagonistas (Roberto Goyeneche y Aníbal Troilo) eran de los personajes más queridos de la historia del género. A lo mejor, a causa de la grabación de clásicos del dos por cuatro que -pese al rock, el pop o el folklore imperantes en la época- permanecían intactos en el imaginario musical. Puede haber mil motivos, incluso la simple pero preciosa reminiscencia evocativa de su nombre, que tornen a ¿Te acordás polaco?uno de los discos más queridos del tango. Lo real es que efectivamente lo es, y que por ello gratifica que a Sony se le haya ocurrido reeditarlo en vinilo, justamente con el año del centenario del nacimiento del “Polaco” Goyeneche como excusa, manto y marco.
Cumplía 45 años el “Polaco” cuando parió el disco redivivo, hace 55. Y llevaba un devenir fuerte el cantor, al que sin embargo le faltaba la mejor parte: la del tardío y carismático Goyeneche que frasearía hermosa y rasposamente “Viejo Ciego” para Antonio Agri. Que le pondría aún más dramatismo que el intrínseco a la discepoleana “Canción desesperada” para Atilio Stampone, gran ladero suyo al igual que Raúl Garello. Que se dejaría grabar por Litto Nebbia en sus últimos tiempos. O llegaría a las más altas cumbres de la interpretación en El exilio de Gardel y Sur, las dos películas de Pino Solanas con músicas de Astor Piazzolla, filmadas durante el último lustro de la década del 80`.
Hacia atrás del emblemático Te acordás Polaco?, en tanto, Goyeneche tenía casi medio trayecto adentro con mojones importantes desde su mismísimo debut como cantor de la orquesta de Horacio Salgán entre 1952 y 1954. Su posterior buen andar en la incursión con la de Armando Pontier durante 1966 y parte de 1969 (Barrio de tango) sumada a su vez al riesgo corrido al poner su voz al servicio de dos intrépidos como Osvaldo Berlingieri y Ernesto Baffa durante el bienio 1967-1968 (Tres para el tango, Melodía de arrabal) y a la primera experiencia con Astor y su orquesta de cuerdas, que había dado como resultado dos nuevas gemas en su voz: “Balada para un loco” y “Chiquilín de Bachín”.
Pero la clave del éxito estaba en su yunta irrompible con Troilo. No bien lo vio acomodarse, el maestro del bandoneón lo llevó a su orquesta y grabó con él 26 temas en apenas dos años: 1961 y 1962. La fórmula se repetiría seis años más tarde -con la voz del “Polaco” menos lejos de su cenit- en el disco Nuestro Buenos Aires, donde Troilo convida a Pontier en la dirección de su orquesta. Y así llegan ambos a los prolegómenos de ¿Te acordás Polaco?, que terminaría produciendo Aquiles Giacometti, director artístico de RCA.
Lo primero que resalta del disco grabado entre mayo y junio de 1971 es la revancha que Troilo parece querer tomarse respecto de seis piezas que había grabado por vez primera entre 1941 y 1942, con Francisco Fiorentino, el Tano Fiore, en voz. Son ellas “El bulín de la calle Ayacucho”, “Barrio de tango” –que Troilo también registró con Nelly Vázquez en 1964-, “En esta tarde gris”, “Fueye”, “Tinta roja” y “Toda mi vida”. Lo segundo que impera en el disco, que sería el último de “Pichuco”, es que ninguna de sus doce piezas habían sido registradas por ambos durante las citadas coincidencias durante la década del sesenta.
Sí había grabado Troilo “Corazón de papel”, cuya versión de 1947 con Floreal Ruiz antecede largamente a la del disco en cuestión. También eternizó “Pichuco” “La Violeta” y “Una canción” con Jorge Casal como cantante, en 1951. El otro tema de ¿Te acordás Polaco?, que el bandoneonista y director había grabado antes de hacerlo con Goyeneche es “Sur”: la hizo –y dos veces- con Edmundo Rivero, otro titán del canto criollo. Pero si se quiere sacarle el jugo más original al trabajo hay que ir –o volver- sobre el rescate que el tándem hace de “Fogón de huella”, una canción campera escrita por Silvestre Ítalo Gianetti –más conocido como “Yaraví”- con música de Arturo Gallucci e inmortalizada por el vozarrón de Goyeneche: “Cuando la luz de la aurora / viene la pampa aclarando / las carretas seguidoras / van por la huella marchando”. El otro tango de ¿Te acordás Polaco..? que estuvo una sola vez en manos de sus ejecutores es “Trenzas”, registrada durante la última jornada de grabación, el 24 de junio de 1971, un día después que Berlingieri, Cabarcos y Federico eternizaran “Calentísima” y uno antes de que el mismo trío hiciera lo mismo con “Nunca tuvo novio”. Impresionante es la mezcla entre fortaleza interpretativa y equilibrio que “Pichuco” y “Polaco” le imprimen a “Trenzas”, tema que habían creado Armando Pontier y Homero Expósito en 1945.
A 55 años de su parto sonoro, en suma, la reedición de ¿Te acordás Polaco? se suma al estreno en plataformas digitales “sin artificios ni bonus track” de la veintena de discos larga duración que el hincha de Platense grabó para la RCA como solista entre 1967 y 1985. Como data lateral, el disco mantiene las fotos de la tapa y la contratapa originales. Y la novedad es que, además de la mejora en su sonido, el larga duración llega acompañado por una serie de notas sobre la trastienda del trabajo, su contexto y un análisis de su trascendencia, que la tuvo y mucha.
Fuente: Página12

