Sting confirmó que sus seis hijos no heredarán su fortuna: “Quieren trabajar, no quiero robarles su ambición”

El músico británico, exvocalista de The Police y de 74 años, explicó en una entrevista en France Inter que su postura responde a una “cuestión de ética del trabajo”, un valor que, según sostuvo, marcó toda su vida profesional.

El cantante ha transmitido una sólida ética de trabajo a sus seis hijos. En una nueva entrevista para una radio francesa habló de por qué no piensa dejarles su herencia. Cree que sería regalo demasiado grande con más implicaciones negativas que positivas.

Han sido más de 50 años dedicándose a la música, casi todos ellos sobre los escenarios y en primera línea. Así que no nos pueden sorprender las cifras en las que se ha calculado el patrimonio de Sting. Una fortuna millonaria construida a base de royalties, un catálogo millonario y un interesante imperio inmobiliario que vuelve a dar que hablar, puesto que el cantante ha reiterado que no la dejará en herencia a sus hijos.

Sting, nombre artístico de Gordon Matthew Thomas Sumner, sigue dando conciertos y grabando a sus 74 años. Normal, después de cinco décadas de carrera, que su fortuna se haya estimado en torno a los 550 millones de dólares, con un pilar clave como los derechos de autor.

Sting explica por qu sus hijos no heredarn su fortuna “Quieren trabajar no quiero robarles su ambición”

El cantante de 74 años Sting está más activo que nunca y no tiene intención de pensar en la jubilación: «No dejaré de trabajar. Me encanta trabajar, es lo que me define. Estoy en plena forma, así que seguiré», declaró a los micrófonos de France Inter el 19 de febrero. Su larga trayectoria artística, primero como miembro de The Police y después en solitario, le ha llevado a desarrollar una sólida ética de trabajo que, según explica, ha querido transmitir a sus seis hijos. Entre las implicaciones que eso significa, hay una que podría levantar algunas cejas: Sting ha confirmado en repetidas ocasiones que no dejará su herencia a sus hijos cuando llegue el momento.

Sting es padre de Joseph (49) y Fucsia (43), fruto de su primer matrimonio con Frances Tomelty, y de Bridget (41), Jake (40), Eliot (35) y James (30), nacidos de su relación con Trudie Styler, con quien se casó en 1992. Los seis hermanos comparten la misma educación —probablemente alejada del concepto de nepo baby—, así como el mismo destino en lo que respecta a las finanzas familiares.

Sting

A pesar de que, según el Daily Mail, Sting ingresa millones de libras todos los meses por sus derechos de autor, desde hace más de una década mantiene inalterable su postura sobre la posibilidad de crear un fondo para sus hijos o de reservar una suma de dinero para ellos. De hecho, se mantiene firme en su decisión de no dejarles ni siquiera un poco de su fortuna. En declaraciones a la radio francesa, Sting afirmó: «No creo que sea un regalo que deba hacerles; es demasiado. Mis hijos quieren trabajar. Quieren forjar su propio camino en la vida. No tengo intención de quitárselo. No quiero robarles su ambición. Es una cuestión de ética del trabajo, y ellos la tienen».

Se desconoce cómo se han tomado la noticia los seis descendientes de Sting, pero lo cierto es que han tenido tiempo de sobra para procesar esta decisión, ya que el cantante ha hablado abiertamente del tema en varias ocasiones. El pasado mes de octubre asistió como invitado al programa 50′ Inside de TF1, y contó que mimar demasiado a sus hijos sería, en su opinión, un castigo: «Nunca he querido castigarles dándoles demasiado», explicó, y añadió: «Porque creo que eso también es un problema. Niños con demasiadas expectativas, demasiado dinero o demasiados privilegios. Creo que hay que encontrar un equilibrio». Y ese equilibrio en casa de Sting siempre ha estado claro: “Os daré una buena educación y, por supuesto, tendréis zapatos que poneros. Pero tenéis que ir a trabajar”. Nada de asignaciones millonarias ni caprichos sin límite. Parece que los hijos de Sting han aprendido a valerse por sí mismos, con y sin la fortuna familiar.

Fuente: Vanity Fair.