Surumpio, palabra quechua que nombra a la ceguera provocada por el reflejo del sol en los salares, da título a una instalación audiovisual híbrida, que cuenta con la curaduría de Jorge La Ferla y Mariel Szlifman y composición sonora de Sebastián Verea, que pone en diálogo la imagen en movimiento y la luz proyectada sobre un cúmulo de cristales de sal.
La sala de la exhibición se transforma así en un espacio para reflexionar sobre la noción de paisaje y el acto de percepción corporal, temporal y geológica en el cual la artista propone un viaje iniciático por un organismo mineral re-imaginado a partir de cristales, agua, viento, huesos y piedras.
La instalación propone, en su diseño espacial y temporal, construir una ficción narrativa posada en el horizonte de sala mediante una serie de estrategias expresivas que comprenden el video digital, la impresión 3D, junto al sonido y la luz resultante del entorno.
Lo visible se disuelve en la luz, y lo invisible —lo microscópico, lo sonoro, lo vibratorio, lo mineral— se revela como imagen mental a partir del diseño de un recorrido que desafía la sensibilidad del espectador que en su desplazamiento reconstruye las capas sensibles que propone el Surumpio.
Esta exposición es el resultado de un proyecto de investigación de tesis de posgrado que Alejandra Isler, de amplia trayectoria como directora de arte y escenógrafa, realizó sobre la dramaturgia y la representación del paisaje vinculadas a nociones científicas de la química.
Hasta el 9 de marzo, de miércoles a domingo de 14 a 21 horas
Espacio Beta – Centro Cultural Borges, Viamonte 525, CABA.
Entrada gratuita.





