La conmovedora confesión de Joan Manuel Serrat en el 90 aniversario de la Guerra Civil: «Es difícil superar al asesinato de tus padres»

MIRÁ EL VIDEO. El cantautor barcelonés ofreció una extensa entrevista coincidiendo con su visita a la Argentina para recibir una distinción.

La reciente visita de Joan Manuel Serrat a Argentina, donde recibió el doctorado honoris causa de la Universidad Nacional de Cuyo, permitió que el cantautor barcelonés ofreciera una interesante y extensa entrevista con el periodista Felipe Pigna. Una conversación en la que trató temas dispares, desde la actualidad hasta el 90 aniversario del inicio de la Guerra Civil española que se producirá el próximo 17 de julio. 

El autor de ‘Mediterráneo’ habló alto y claro sobre la contienda bélica: «La Guerra Civil española fue un despropósito, el triunfo de la mentira sobre la razón. Un invento absoluto de las fuerzas reaccionarias para arrebatar el poder al pueblo que había elegido a sus representantes. Un golpe de estado tremendo, ilegal e ilegítimo que le quitó el poder al pueblo para dárselo a los militares, para dárselo a un hombre que fue un dictador y un tirano». 

Y prosiguió con su argumentación: «Se llevó por delante a mucha gente valiosa. La pérdida humana fue muy grande. Vaciaron el país de maestros, de médicos, de gente que tuviera interés en la lectura. La cultura no es el gran enemigo, es el gran poder. Cuando la tuvieron los monasterios, así lo ejercieron. O cuando pasó a las monarquías. Ellos podían ser incultos pero sabían del gran poder de la cultura, del conocimiento». 

Del plano general, Serrat pasó al personal, al de su familia, en especial a su madre, la aragonesa Ángeles Teresa: «En mi familia somos perdedores de la Guerra Civil. Mis abuelos, mis tíos por parte de mi madre… hubo muchos asesinados en las tapias de los cementerios. Me dejaron una madre huérfana con una herida que nunca jamás pudo superar. Es difícil superar el asesinato de tu padre, de tu madre, de tus hermanos… porque pensaban de otra forma. Nunca tomaron armas para agredir a nadie. Fueron represaliados por tener puntos de vista diferentes. Es la gran tragedia que ocurre en cualquier conflicto de este tipo. Y es especialmente soez cuando es una guerra civil». 

También trató las consecuencias para su padre: «A mi padre no le fue mejor pero tampoco peor. Cayó en el frente, estuvo varios años en campos de concentración junto con dos hermanos suyos con los que coincidió. Los perdedores teníamos que soportar una conducta que no fuera sospechosa, lo cual llevaba a una sociedad de miedo constante. Miedo a la denuncia, miedo al compromiso, miedo al otro… Las dificultades para encontrar trabajo. Las mujeres vivieron un mundo especialmente hostil».  

Fuente: Heraldo