Desde su fundación en 1999, el Coachella Valley Music and Arts Festival ha dejado de ser únicamente un encuentro musical para convertirse en una plataforma donde se cruzan tendencias, discursos estéticos y movimientos culturales. Más que un simple festival, Coachella funciona hoy como una “vitrina” de referencia para lo más influyente, innovador y popular del mundo del entretenimiento.
La edición 2026, distribuida a lo largo de dos fines de semana en abril, refuerza esa tensión. El lineup de este año no sólo reúne nombres de alto impacto, sino que traza una cartografía precisa del presente musical: desde el pop hasta la electrónica, pasando por el rock hasta llegar al hip-hop.
A continuación, un recorrido por los perfiles de las y los artistas que tomarán el Empire Polo Club durante dos fines de semana consecutivos, del 10 al 12 y del 17 al 19 de abril de 2026.
Justin Bieber
Con más de una década moldeando el pop contemporáneo, Justin Bieber llega a Coachella en un momento de transición personal y artística. Tras años intermitentes lejos de los escenarios, su relación con el festival había sido hasta ahora más bien esporádica, con apariciones como invitado en 2014, 2019 y 2022, lo que convierte este regreso en su primera vez como headliner. Su presentación introduce así una narrativa de pausa y reconfiguración, sostenida en un repertorio que podría ir de ‘Sorry’ y ‘Peaches’ a ‘Yukon’, tema de Swag II cuya letra compartió recientemente en Instagram. Más que un simple comeback, su paso por el escenario los sábados 11 y 18 funciona como un termómetro de su relevancia actual, acompañado por figuras como Addison Rae, Sombr, David Byrne y PinkPantheress.
Sabrina Carpenter
Como una de las caras más visibles de la nueva generación del pop, Sabrina Carpenter se suma como headliner en la apertura del festival, impulsada por un ascenso afinado tras el lanzamiento de su más reciente álbum, Man’s Best Friend. Nacida en Pensilvania, su transición de actriz a estrella musical terminó de consolidarse con temas como ‘Espresso’ y ‘Feather‘, donde el humor, la ironía y la inmediatez operan como un lenguaje generacional.
Sus presentaciones el viernes 10 y 17 marcan su tercera aparición en Coachella, tras haber participado como invitada de Doja Cat en 2022 y debutar en solitario en 2024, pero esta será su primera vez como headliner, un salto que confirma la velocidad con la que ha redefinido su lugar dentro del pop actual, acompañada por actos como BINI y KATSEYE, que se presentarán más temprano en una jornada cargada.
The Strokes
“See you in the desert in 7 months”, escribió The Strokes vía Instagram hace 27 semanas. Formados en Nueva York a finales de los noventa, se mantienen como una referencia estructural del indie rock moderno. Su inclusión en esta edición de Coachella aporta una dimensión histórica al lineup: canciones como ‘Last Nite’ o ‘Reptilia‘ no han perdido filo y siguen operando como punto de partida para nuevas bandas. En vivo, lejos de la nostalgia, su propuesta insiste en la vigencia. Los sábados 11 y 18, todo apunta a un set que no solo recorra su catálogo, sino que reafirme su lugar en el presente.
Laufey
Con una formación en jazz y una sensibilidad marcadamente contemporánea, la cantante islandesa-china Laufey ha logrado conectar con audiencias jóvenes desde la nostalgia y el romanticismo. En Coachella 2025 hizo historia al presentarse junto a la Filarmónica de Los Ángeles (LA Phil); sin embargo, en esta edición su aparición introduce un nuevo momento de pausa dentro del ritmo del festival.
Tras el lanzamiento de ‘A Matter Of Time’ a principios de este año, canciones como ‘From The Start’ o ‘Valentine‘ dejan ver un enfoque en el que lo clásico se reinterpreta sin rigidez. Incluso, entre fans, circula la expectativa de un posible cameo en el escenario de Junia, la hermana gemela de la artista.
The XX
Tras ocho años de pausa y sin presentaciones en vivo desde 2018, The xx vuelve a los escenarios en un momento en el que su ausencia ha pesado tanto como su influencia. Desde su irrupción, la banda construyó una identidad reconocible en lo mínimo, donde el silencio, las texturas y la contención emocional definen su lenguaje musical.
En ese contexto, su paso por Coachella, con posibles interpretaciones de piezas como ‘Intro’, ‘On Hold’ o ‘Angels’, se perfila como una presentación que, más que un guiño a la nostalgia, responde a una expectativa contenida que se ha ido acumulando con los años y que ha incrementado con su anuncio de un nuevo tour.
Major Lazer
Como parte de la programación de música electrónica de alto perfil, Major Lazer se presentará los domingos 12 y 19 de abril, reforzando el pulso festivo que define el cierre de cada fin de semana. El proyecto liderado por Diplo, junto a Ape Drums o Walshy Fire, se ha consolidado como una de las expresiones más claras de la globalización musical, combinando electrónica con ritmos caribeños y marcando varios momentos clave del pop reciente. En vivo, su set se traduce en un espacio de celebración colectiva, diseñado para ese cierre de domingo donde la euforia y el desgaste terminan por encontrarse.
Nine Inch Noize
Lejos de buscar lo esperado, el cruce entre Trent Reznor (mente detrás de Nine Inch Nails) y Boys Noize (nombre artístico de Alexander Ridha, productor, compositor y DJ germano-iraquí de música electrónica) se perfila como uno de los momentos más intensos y misteriosos de este festival.
Programados para los viernes 10 y 17 y pensado como una extensión del Peel It Back Tour, de acuerdo con información de Rolling Stone, Nine Inch Noize propone una colisión directa entre industrial y techno, dando como resultado un set que privilegia la intensidad sobre la accesibilidad, con posibles reinterpretaciones de temas como ‘Closer‘ o ‘Head Like a Hole’.
Interpol
Desde Nueva York, Interpol redefinió el sonido del post-punk en los 2000 con una estética sobria y melancólica. Su presentación en Coachella, los sábados 11 y 18 de abril, con temas como ‘Obstacle 1’ o ‘Evil’, reafirma ese lugar dentro del imaginario del género. Su música no busca el impacto inmediato, sino la construcción de atmósferas sostenidas, donde cada elemento cumple una función precisa.
David Byrne
Cofundador de la emblemática banda Talking Heads y uno de los artistas performativos más importantes de las últimas cinco décadas, David Byrne convierte cada presentación en una pieza conceptual. Su enfoque escénico, que mezcla coreografías, teatralidad y coros, lo posiciona como uno de los artistas más impredecibles de esta edición.
Se espera que en sus performance durante el sábado 11 y 18 respectivamente, mantenga esa misma lógica: músicos en movimiento constante, ausencia de jerarquía escénica tradicional y un repertorio que probablemente incluya ‘Who Is The Sky?’, ‘Everybody Laughs’, ‘Once in a Lifetime’, ‘Burning Down the House’, ‘Psycho Killer’ o material de su etapa más reciente.
Rusowsky
Parte de la nueva ola española, Rusowsky (Ruslán Mediavilla) se ha consolidado como una de las figuras más singulares de la producción musical contemporánea desde Madrid. Su propuesta se caracteriza por un enfoque experimental donde las estridencias, la fragmentación sonora y unas letras que dialogan con la sensibilidad de la nueva generación definen su identidad. En 2025 lanzó DAISY, un proyecto que se ha posicionado como uno de los más sólidos del año por su versatilidad y su cuidado en la producción, con temas como ‘MalibU‘, ‘SOPHIA’ o ‘sukkKK!!’.
Foster the People
La banda estadounidense Foster the People regresa tras una etapa de reinvención, marcada por el lanzamiento de su cuarto álbum de estudio, Paradise State of Mind (2024). Su evolución reciente apunta hacia un pop más atmosférico, con una producción más detallada y menos dependiente del hit inmediato. En Coachella, su set probablemente combine clásicos como “Pumped Up Kicks” con material más reciente de corte más introspectivo.
Lykke Li
La sueca creadora de himnos musicales como I Follow Rivers (2011) había permanecido alejada de los grandes focos en los últimos años, y su regreso en el festival de Coachella 2026, programado para los domingos 12 y 19 de abril, se perfila como una de sus apariciones más significativas en mucho tiempo. Su propuesta espera convertir el desierto en un espacio íntimo y melancólico, construido desde el minimalismo, la vulnerabilidad y una sensibilidad que oscila entre el pop alternativo y la experimentación emocional.
Discos como EYEYE (2022) marcaron un retorno introspectivo tras años de silencio y funcionan como piezas clave dentro de un universo artístico definido por la intensidad contenida que, muy probablemente, escuchemos en los escenarios.
Geese
Los sábados 11 y 18 de abril marcarán la primera aparición de la banda neoyorquina Geese en el icónico festival del desierto, en un momento clave para su proyección internacional, impulsado por el reciente lanzamiento de su nuevo álbum Getting Killed (2025).
Con este nuevo capítulo, Geese deja atrás la etiqueta de promesa emergente del indie-rock neoyorquino para consolidarse como una fuerza en expansión dentro del rock contemporáneo, con una identidad cada vez más definida y una clara intención de explorar territorios sonoros más allá de sus bases iniciales.
Blondshell
La cantautora estadounidense Blondshell, programada para Coachella 2026 los sábados 11 y 18 de abril, llega al festival como una de las voces más incisivas del indie rock contemporáneo. Su propuesta se mueve entre la confesión íntima y un sonido alternativo de guitarras crudas y emocionalidad directa, un lenguaje que ya había quedado definido en su debut homónimo y que se expande en su trabajo de 2025, If You Asked for a Picture.
Su presentación será la prueba definitiva de hasta qué punto ese debut puede traducirse en una puesta en vivo capaz de sostener toda su carga emocional frente a un público masivo.
Lil Simz
Escuchar a Little Simz en Coachella 2026 es hacerlo en un momento de plena madurez artística. Su sonido combina una precisión lírica feroz con texturas sonoras que van más allá de los moldes tradicionales del rap, y su presencia en vivo suele traducir esa intensidad emocional en un directo potente y concentrado.
Su más reciente álbum, Lotus (2025), ha sido señalado como uno de sus trabajos más importantes, tanto por la crítica como por el público, y su paso por el festival promete ser una de las actuaciones más memorables para quienes buscan hip-hop con ambición sonora y profundidad introspectiva.
Los Retros
Originados en 2017 como un trío bajo el nombre Retrospect, formado por Mauricio Tapia, Chaisson Nuusolia y Brayan, el proyecto evolucionó hacia Los Retros, consolidando una identidad más definida en torno a la introspección sonora y la estética casera que caracteriza su trabajo.
El proyecto de Los Retros representa la expansión global del bedroom pop latino, construyendo una estética lo-fi que funciona como puente entre la nostalgia y la cultura digital contemporánea. Su sonido, marcado por la calidez analógica y una producción minimalista, ha convertido su propuesta en un referente dentro de la escena independiente internacional.
Mëstiza
A punto de lanzar su segundo álbum, Spanish Chica, y de presentarse en Coachella los días 12 y 19 de abril, el dúo femenino de electrónica y flamenco Belah Sánchez y Pitty Bernad consolida una propuesta híbrida que cruza tradición y club culture. Su sonido, cada vez más rico en matices, ha ido ganando espacio en la escena internacional, con un recorrido que las ha llevado de Ibiza a Tulum y a algunos de los clubes más influyentes del circuito global.
Formado hace apenas cinco años, el dúo de DJs promete “brindarle homenaje” a la comunidad latina y “reivindicar la cultura española” durante sus presentaciones, consolidando un discurso artístico que mezcla electrónica y raíces culturales desde la pista de baile.
Carolina Durante
La agrupación española Carolina Durante ha trabajado durante ocho años para consolidarse como una de las bandas clave del panorama indie nacional. Este año sorprendieron con el álbum Elige Tu Propia Aventura, un material que incluye el tema ‘Normal‘, donde pueden escucharse vocales de Rosalía, aunque no aparece acreditada oficialmente.
Para su presentación en Coachella, programada para los viernes 10 y 17 de abril, el grupo llevará una estética muy definida del indie español contemporáneo: guitarras directas, letras irónicas y una lectura generacional de la ansiedad urbana. Canciones como ‘Cayetano‘ o ‘Joder, no sé’ funcionan como pequeñas cápsulas culturales que condensan su imaginario.
Fuente: Rollingstone

