La milagrosa historia del film el Coyote vs. ACME: de quedar olvidado en un cajón a un estreno que nadie quiere perderse

El primer tráiler con regreso del querible antihéroe y su eterno rival, el Correcaminos, mezclados con personajes de carne y hueso, tuvo 25 millones y medio de visualizaciones en sus primeras 24 horas

El jueves 27 de agosto se producirá un milagro en los cines argentinos. Un verdadero acontecimiento que festejarán sobre todo los fans de los maravillosos dibujos animados clásicos “de la Warner”, aquella galería a la que pertenecen Bugs Bunny, el Pato Lucas, el canario Tweety, el gato Silvestre, el Gallo Claudio, Speedy Gonzales, Porky, Sam Bigotes Y el zorrino enamorado Pepe Le Pew y tantos otros.

Dos de los mejores personajes de ese insuperable grupo volverán ese día a la pantalla grande a través de un lanzamiento que llegará a los cines locales (confirmado por la distribuidora BF Paris) un día antes que en Estados Unidos. Pero Coyote vs. ACME (donde también regresará el Correcaminos) no es una película cualquiera. Es el resultado del rescate casi heroico (y bastante costoso) de una producción de 72 millones de dólares que estuvo a punto de quedar cancelada para siempre cuando estaba lista para su estreno tres años atrás.

El proyecto, dirigido por Dave Green, fue rescatado a último momento después de una ola de reacciones adversas y el lamento indignado de quienes trabajaron en él. “Frustración extrema, frustración ardiente, mucha rabia, rabia pura. Pero en definitiva todo eso se mezcla con el orgullo que sentimos por esta película que hemos hecho”, había dicho Will Forte, que interpreta al personaje principal, cuando supo que los estudios Warner Bros., que en su momento llevaron adelante la idea entusiasmados con un nuevo regreso de los históricos Looney Tunes, la marca animada del estudio que cobijó a Bugs Bunny y sus amigos en los últimos 70 años.

El Coyote entre los actores Lara Condor y Will Forte en una escena de la película que llega a los cines argentinos a fines de agosto
El Coyote entre los actores Lara Condor y Will Forte en una escena de la película que llega a los cines argentinos a fines de agostoPrensa

Todo iba sobre ruedas hasta que una maniobra de ingeniería financiera llevó a los directivos de Warner Bros. a archivar la película para asegurarse una deducción fiscal de 30 millones de dólares. El mismo camino siguieron un largometraje sobre Batichica y otro también animado sobre los personajes de Scooby Doo. “No quiero que la gente olvide lo que Warner Bros. le hizo a la película. Es maravillosa y se merece mucho más de lo que recibió. Me hierve la sangre”, agregó en su momento Forte, conocido por sus apariciones en Nebraska y en las series Bodkin Las cuatro estaciones.

No alcanzó para torcer la decisión de Warner ni siquiera la influencia de James Gunn, el director de Superman y a la vez máximo responsable allí de las adaptaciones al cine de los contenidos de DC Comics. Gunn acercó al estudio la idea original de Coyote vs. ACME, produjo la película y también la escribió junto a Samy Burch (Secretos de un escándalo) y Jeremy Slater.

Las quejas fueron tan ruidosas y prolongadas, sobre todo por parte del decepcionado equipo técnico y artístico de la película, que Warner terminó en un momento abriendo a otros distribuidores la posibilidad de adquirir la película. Amazon Prime VideoNetflix y Apple se interesaron en su momento, pero sin llegar a acuerdo alguno, hasta que finalmente, en marzo de 2025, el sello independiente Ketchup Entertainment pagó 50 millones de dólares por la compra de los derechos globales de distribución de Coyote vs. ACME.

Siguiendo el clásico refrán, el que rió último esta vez fue Will Forte. Cuando se conoció todo ese giro de los acontecimientos y la película encontró finalmente una luz de salida, dijo que todo el entuerto seguramente ayudará “a que más gente la vea, porque es una historia que ya se conoce un poco”.

Lo que seguramente no imaginó fue la impresionante repercusión del primer anticipo de la película en redes y pantallas, por encima de los augurios más optimistas. El tráiler inicial apareció el miércoles 22 de abril, después de una elaborada campaña de instalación y creación de expectativas, y logró 25 millones y medio de visualizaciones en sus primeras 24 horas.

En el primer adelanto de una película que vuelve a mezclar dibujos animados clásicos de la Warner y varios personajes de carne y hueso, como ocurría en Space Jam y ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, se nos dice que los estudios Warner Bros. están “completamente controlados por la corporación ACME”. Y enseguida una sucesión de placas impresas en una pantalla completamente roja anuncian: “La película que ACME no quiere que veas”. ¿ACME o Warner?

Coyote vs. ACME, un estreno que se concreta después de quedar casi cancelado por completo
Coyote vs. ACME, un estreno que se concreta después de quedar casi cancelado por completoPrensa

Un minuto y medio nos alcanzan para conocer el núcleo de la historia. Hay un abogado (Forte) que pregunta en voz alta si alguien resultó “horriblemente lastimado” al manipular los productos de ACME y se responde a sí mismo que en caso afirmativo “hay alguien a quien culpar”. También presenciamos breves escenas de un juicio del que participan el Coyote y el exluchador profesional devenido en talentoso actor de comedia John Cena.

Y no faltan, por supuesto, persecuciones, explosiones en el desierto y la reaparición de algunos personajes entrañables: Porky, el Pato Lucas, el Gallo Claudio y casi en el cierre, entre sombras, la silueta inconfundible de cierto conejo saludando con un ”¿Qué hay de nuevo, viejo?”.

El Gallo Claudio, otro personaje clásico que regresa al cine en esta aventura híbrida con figuras animadas y actores de carne y hueso
El Gallo Claudio, otro personaje clásico que regresa al cine en esta aventura híbrida con figuras animadas y actores de carne y huesoPrensa

La trama de Coyote vs. ACME se inspira en un artículo humorístico publicado en la edición impresa del 26 de enero de 1990 del semanario The New Yorker. El texto, escrito por Ian Frazier, se reduce a la transcripción completa de la declaración de un tal Harold Schoff, que comparece en un tribunal de Tempe, Arizona, como representante legal de Wile E. Coyote, nombre completo del personaje creado en 1949 por Charles M. “Chuck” Jones, uno de los más extraordinarios autores y directores de la historia de Hollywood sin distinción de géneros.

Lo que Schoff plantea es una demanda contra ACME, identificada allí como una firma “fabricante y distribuidora minorista de mercaderías variadas”. A través de su abogado, el Coyote exige el pago inmediato de 38.750.000 dólares en compensación “por las lesiones personales, la pérdida de ingresos comerciales y el sufrimiento mental causados como resultado directo de las acciones y/o la negligencia” de esa compañía.

El Coyote y su abogado (Will Forte) en pleno juicio contra ACME
El Coyote y su abogado (Will Forte) en pleno juicio contra ACME

Con lenguaje legal suscripto por su letrado, el Coyote afirma que adquirió “en 85 ocasiones” productos de ACME que le provocaron lesiones corporales de distinto tipo por defectos de fabricación o advertencias inadecuadas en el etiquetado de los productos. Allí se mencionan algunos: el Trineo Cohete, un petardo gigante, una bomba aérea autoguiada y los memorables zapatos ACME con resorte, de los que Frazier se vale para hacer una serie de desopilantes reflexiones sobre las mil y una maneras que el Coyote tiene para caer al vacío por los precipicios del desierto.

“Debido a estas lesiones –agrega la demanda del abogado Schoff- quedó restringida temporalmente la capacidad de mi defendido para ganarse la vida con su profesión de depredador”. Señala también que el Coyote es cuentapropista y al no tener otros ingresos no está en condiciones de conseguir un trabajo y recibir el resarcimiento que está reclamando.

Un clásico de la animación que arrancó en 1949 y sigue divirtiendo
Un clásico de la animación que arrancó en 1949 y sigue divirtiendo

Las andanzas del Correcaminos y el Coyote aparecen en 49 cortos animados, de unos 7 minutos cada uno, estrenados por los estudios Warner bajo la marca Looney Tunes entre 1949 y 2014. Ya en el primero, el magistral Fast and Furry-ous, escrito por Michael Maltese y dirigido por Jones, vemos el estropicio que el Coyote se provoca a sí mismo manipulando el “Super Outfit”, estrafalario atuendo de cuerpo azul y capa roja con el que trata de atrapar volando al esquivo Correcaminos.

No veo nada en el Coyote que no pueda encontrar en casi cualquier ser humano. La mayoría de nosotros comparte el deseo por tener algo pequeño y especial, se trate de diamantes, rosquillas o un Correcaminos. El Coyote dedica un ingenio y una energía enormes para perseguirlo y la gente se pregunta para qué querría atraparlo ya que obviamente hay muy poca comida en ese cuerpo tan delgado. Un conejo parecería una presa más nutritiva, pero el Coyote considera al Correcaminos un artículo de lujo en su cadena alimenticia”, explicó Jones en su autobiografía Chuck Amuck.

Chuck Jones, el extraordinario animador que inventó al Correcaminos y al Coyote
Chuck Jones, el extraordinario animador que inventó al Correcaminos y al CoyoteRedes

Jones describe cada dibujo animado del Correcaminos como una sucesión de gags independientes respaldados por una estructura subyacente, que reaparece cada vez que el Coyote regresa obsesivamente a la acción. Y dice que esos gags (cada truco, tropiezo y fracaso en la caza del Correcaminos, por lo general ejecutados con la ayuda de productos marca ACME) están abiertos a una duración muy variada. “Pueden ser tan cortos como cuatro segundos, tan largos como cuatro minutos o casi tan largos como la película entera”, apunta. Cada corto suele incluir unos 11 gags en total.

“El humor –afirma Jones- suele consistir en una serie de afirmaciones lógicas que culminan con una rareza inesperada. En ese momento cambia por completo el significado de la escena”.

La eterna persecución entre dos grandes personajes animados
La eterna persecución entre dos grandes personajes animados

Cada episodio del Correcaminos y el Coyote, con una trama que se apoya en el humor físico y carece de palabras o voces (solo los sonidos del ambiente y la maravillosa partitura musical de Carl Stalling) se convierte en un inmejorable ejemplo de cine puro. Veremos qué pasa con esta película, que obliga a los personajes centrales (sobre todo al Coyote) a cambiar su entorno por un espacio urbano, el de una corte judicial, e incorpora al relato seres de carne y hueso.

Al mismo tiempo, gracias al talento de Jones y al extraordinario equipo creativo y artístico de esos dibujos de diseño perfecto e impronta clásica en todos sus aspectos, el Coyote se fue convirtiendo con el tiempo en el antihéroe más querible de toda la historia de la animación.

Chuck Jones dirigió los primeros 24 episodios animados del Correcaminos y el Coyote entre 1949 y 1964. Hay dos más que se le atribuyen a comienzos de 1965, pero sin figurar su nombre en los créditos. Luego, la serie quedó en otras manos y encontró hasta hoy muchas posibilidades y ventanas de exhibición en la TV abierta o de cable, a través de ediciones antológicas y compilaciones publicadas en DVD y, últimamente por medio de YouTube y otras redes visuales.

La serie televisiva que a partir de 1966 agrupó durante tres temporadas los mejores episodios clásicos, junto a cartoons de otros personajes de la Warner, fue moneda corriente en la programación de la TV abierta en los primeros tramos de la década del 70. Se emitía sobre todo en los mediodías de Canal 13 con una introducción musical que había sido adaptada al español: “Correcaminos, eres más veloz que un jet / Pobre Coyote, ya no sabe ni qué hacer / Tonto Coyote, tú lo vas a enloquecer / Y en el desierto lo vas a matar de sed”, decía el estribillo.

El miércoles 22 de abril Carsten Kurpanek publicó en la red X (ex Twitter) un posteo en el que se lo ve trabajando sobre una pantalla junto a una niña pequeña. Allí escribió: “Esta foto tiene casi 5 años. Cora tenía 3. Estaba cortando storyboards y previsualizaciones para Coyote vs. ACME de forma remota. Hoy se estrenó el tráiler. Muchísimas gracias a todos los que lucharon con uñas y dientes por esta película para que mi hija pueda verla en los cines el 28 de agosto”.

En 270 caracteres se resume un viaje incierto que duró varios años y dejó en un momento una película de 72 millones de dólares lista para estrenarse guardada en un cajón hasta que logró ser rescatada y recuperada. A partir de ahora, Kurpanek, los técnicos y artistas que trabajaron en la película y los fans “de los dibujitos de la Warner” también creen en los milagros.

Las nueve reglas del Correcaminos y el Coyote según Chuck Jones

Chuck Jones escribió una lista con las nueve reglas que deben observarse en todos los dibujos animados del Coyote y el Correcaminos:

  • El Correcaminos no puede hacerle ningún daño al Coyote, excepto con la expresión “¡Beep-Beep!”.
  • Ninguna fuerza externa puede lastimar al Coyote, solo su propia ineptitud o las fallas de los productos ACME.
  • El Coyote podría detenerse en cualquier momento si no fuese un fanático, aquel que redobla sus esfuerzos cuando olvidó su objetivo según la definición de George Santayana.
  • No debe haber ningún diálogo o palabra, a excepción del “¡Beep-Beep!”.
  • El Correcaminos debe permanecer en el camino, porque de lo contrario no sería el Correcaminos.
  • Toda la acción debe limitarse al entorno natural de los dos personajes, el desierto del suroeste de Estados Unidos.
  • Todos los materiales, herramientas, armas y dispositivos mecánicos deben surgir de la corporación ACME.
  • La ley de gravedad es el mayor enemigo del Coyote.
  • El Coyote siempre sale de sus fracasos más humillado que perjudicado.

Fuente: Marcelo Stiletano, La Nación