El exclusivo club de los 130 viajeros que visitaron los 196 países del mundo: intimidades del encuentro y el relato del único argentino

Nicolás Pasquali integra este exclusivo grupo desde 2025. Este año, por primera vez, participó de la reunión anual que se celebró en Azerbaiyán y compartió con Infobae historias y curiosidades de sus colegas. El encuentro fue organizado por Nomad Mania, la entidad que certifica los récords de viajeros internacionales

Hay clubes exclusivos para millonarios, empresarios o celebridades. Pero existe otro mucho más extraño y difícil de integrar: el de las personas que lograron visitar los 196 países del planeta. Actualmente, apenas unas 130 viven para contarlo y, hace algunas semanas, más de la mitad se reunió en Azerbaiyán para compartir historias que parecen sacadas de una película.

Entre ellos estaba Nicolás Pasquali, el primer argentino en alcanzar esa marca y uno de los viajeros más extremos de América Latina. Para él, participar del encuentro organizado por la empresa Nomad Mania —la organización que valida los récords de viajeros internacionales— fue como “entrar a una juguetería”.

“Escucharlos era impresionante. Ahí podías hablar de Corea del Norte, de Irak o de un supermercado en Burkina Faso como si fueran temas cotidianos”, contó.

La reunión se realizó entre el 24 y el 28 de marzo y tuvo una carga simbólica especial. El fundador y CEO de Nomad Mania, considerado por muchos como la persona más viajada del planeta, anunció su retiro. “Es un griego que está súper loco. El hombre no solo visitó todos los países del mundo, sino que lo hizo dos veces”, destacó Nicolás sobre su doble hazaña.

Nicolás PasqualiNicolás junto al fundador y CEO de Nomad Mania, considerado por muchos como la persona más viajada del planeta. «Dio la vuelta al mundo dos veces y anunció su retiro», contó

El millonario que financió el encuentro

La elección del país anfitrión no fue casual. Según explicó Nicolás, detrás del evento estuvo uno de los hombres más ricos de Azerbaiyán, un empresario local que también visitó todos los países del mundo y quiso organizar el encuentro “en su casa”.

“Movió todos sus contactos con el gobierno, con ministros y hasta con el presidente para que el evento se hiciera ahí”, relató sobre el despliegue descomunal que se realizó. “El gobierno azerbaiyano nos financió los hoteles, traslados y excursiones. Desde el taxi al aeropuerto hasta el regreso a casa, todo estuvo cubierto por ellos”, contó.

Pero el encuentro no consistió solamente en cenas de gala y charlas motivacionales. Durante cuatro días, los asistentes compartieron conferencias, anécdotas extremas y hasta una excursión a una zona de guerra. Porque si algo caracteriza a este grupo es que incluso cuando se reúnen para descansar terminan buscando lugares peligrosos.

Después de las conferencias iniciales viajamos en convoys militares a la región de Nagorno-Karabaj, territorio históricamente disputado entre Azerbaiyán y Armenia”, precisó Nicolás. “Aunque la guerra terminó oficialmente, la zona continúa siendo extremadamente sensible y el acceso para civiles está restringido”, agregó sobre esa travesía.

El argentino contó que cuando visitaron la triple frontera con Irán, hubo un momento en que les sirvieron té y bocadillos en medio del operativo. “Parecía una escena surrealista. En otro contexto, estar ahí hubiese sido aterrador. Pero estábamos tan protegidos que parecía un tour VIP de guerra”, ironizó.

Azerbaiyán aprovechó el evento como una poderosa herramienta de promoción internacional. Incluso una de las marcas de agua que se comercializan en la región llevaba una frase provocadora: “The Taste of Victory” (“El sabor de la victoria”), en referencia a la recuperación del territorio disputado hace más de 30 años.

El hombre que visitó todos los países… y también el espacio

Nicolás PasqualiNicolás junto al estadounidense que también viajó al espacio

Dentro del grupo había perfiles que parecían imposibles de superar. Uno de los más llamativos es un empresario estadounidense de origen indio que no solo completó el recorrido por los 196 países, sino que además viajó al espacio.

“Le pregunté qué se sentía ver la Tierra desde arriba y me respondió con una tranquilidad absurda: ‘Se ve como una pelota azul’. Como si estuviera hablando de cualquier cosa”,recordó entre risas.

Nicolás admitió que en ese ambiente dejó de sentirse especial. “Ahí sos uno más. Había gente que estuvo secuestrada, otros presos, algunos desaparecieron meses en países africanos. Uno pasó un año y medio cautivo y apenas había visto la luz del día tres veces”, relató sobre muchas de las conversaciones de lo más insólitas.

El viajero que recorrió el planeta sin usar GPS

Otro de los personajes más admirados del encuentro fue un francés que empezó a viajar en los años 90 y se negó durante toda su vida a utilizar GPS. “Cuando apareció la tecnología, él decidió seguir viajando sin usarla porque decía que así tenía más mérito”, señaló Nicolás.

En el libro de los viajeros récords se encuentra el francés André Burgiroux, que lo hizo sin GPSEn el libro de los viajeros récords se encuentra el francés André Burgiroux, que lo hizo sin GPS

El hombre recorrió el planeta guiándose únicamente con mapas de papel, indicaciones y cartas. “Subió más de 500 volcanes, alcanzó las cumbres más altas de distintos continentes y recorrió zonas remotas décadas antes de que existieran Google Maps o los teléfonos inteligentes”, precisó.

“Nos decía: ‘Ustedes ahora viajan con celular, así cualquiera’. Y la verdad es que tiene razón”, reconoció.

El francés recordó que durante sus primeros viajes enviaba cartas de papel a su familia para avisar que seguía vivo. “Hoy te sacás una selfie en medio de una guerra y la mandás por WhatsApp en dos segundos. Ellos viajaban completamente a ciegas”, explicó el argentino.

El hombre que dio la vuelta al mundo sin subirse jamás a un avión

Sin embargo, la historia que más impactó a Nicolás fue la de un danés que logró una hazaña única: visitar todos los países del mundo sin tomar un solo avión. El hombre salió de su casa y tardó 12 años en volver. “Es el caso que más me impresionó de todos”, aseguró.

El hombre que dio la vuelta al mundo sin subirse jamás a un avión

Sin embargo, la historia que más impactó a Nicolás fue la de un danés que logró una hazaña única: visitar todos los países del mundo sin tomar un solo avión. El hombre salió de su casa y tardó 12 años en volver. “Es el caso que más me impresionó de todos”, aseguró.Nicolás PasqualiNicolás junto al danés Thor Pedersen, que batió un récord al dar la vuelta al mundo sin subirse a un avión

Su viaje comenzó como una decisión ecológica: quería demostrar que era posible recorrer el planeta sin contaminar mediante vuelos comerciales. “Atravesó Europa caminando, cruzó océanos en barco, recorrió África en moto y navegó por las islas del Pacífico utilizando únicamente transporte terrestre y marítimo”, describió. Pero el desafío casi lo destruye.

Durante la pandemia quedó varado en Hong Kong y permaneció allí cerca de tres años porque negarse a tomar un avión era parte esencial de su récord. “Si tomaba un vuelo perdía todo”, explicó Nicolás.

Durante ese tiempo consiguió trabajo en la Cruz Roja, conoció a quien luego sería su esposa y tuvo un hijo. “Salió solo y volvió 12 años después con una esposa y un hijo”, resumió el argentino sobre esta historia que terminó convirtiéndose en un libro y en un fenómeno internacional de conferencias.

El más joven del mundo

Entre los asistentes también estaba el alemán que ostenta el récord de ser la persona más joven en visitar todos los países del mundo. “Lo logró a los 23 años. Curiosamente, hoy vive en Buenos Aires después de enamorarse de una mujer argentina”, detalló.Reunión anual de todos los hombres y mujeres que dieron la vuelta al mundoEl más joven en dar la vuelta al mundo tiene 23 años, es alemán y vive en Argentina

Pero más allá de este logro, Nicolás se atrevió a relativizar el mérito. “Cuando lo hacés demasiado rápido ves menos cosas. A mí me llevó ocho años y medio. Hay gente que tardó 30 años y sabe muchísimo más”, reflexionó.

Cómo se valida el récord de la “vuelta al mundo”

Formar parte de este selecto club no depende únicamente de mostrar fotos de viaje. Nomad Mania exige pruebas extremadamente rigurosas para validar cada país recorrido. “Te hacen presentar pasaportes sellados, consumos con tarjetas de crédito, fotografías, documentos migratorios e incluso testigos”, destacó Nicolás. “Hoy, con la inteligencia artificial ya no alcanza con una foto. No es suficiente”, agregó desde su propia experiencia.

Nicolás recordó que sufrió un problema inesperado cuando intentó validar su visita a Mónaco. “La organización rechazó ese país porque no tenía consumos bancarios que demostraran mi presencia allí. Había ido a pasar el día, caminando desde Francia. No había comprado nada. Me dijeron que la foto no alcanzaba”, recordó.Nicolás PasqualiDel encuentro anual participaron 65 viajaros VIP, la mitad de los reconocidos por ese récord

Si bien la situación parecía ridícula, tuvo que regresar exclusivamente para “hacer compras y generar movimientos bancarios” que probaran su estadía. “Me compré una pizza y con eso lo dieron por válido. ¿Lo podés creer?”, se quejó.

Aunque todos comparten el mismo logro, la competencia entre ellos sigue existiendo. Ahora el objetivo ya no es sumar países, sino regiones. Nomad Mania divide el planeta en aproximadamente 1.500 regiones diferentes —provincias, estados o territorios— y los viajeros continúan acumulando validaciones. “Actualmente tengo cerca de 500 regiones registradas, un tercio de las existentes en el planeta”, se enorgulleció Nicolás.

“Ya no alcanza con decir que conocés Argentina. Ahora te preguntan cuántas provincias recorriste”, explicó. “También están aquellos que quieren diferenciarse con viajes al espacio, al Polo Norte o haciendo récords rarísimos. Es un ambiente muy competitivo”, reconoció.Nicolás PasqualiNicolás posa arriba de un tanque militar, en lo que fue zona de guerra entre Armenia y Azerbaiyán

Es que después de alcanzar una meta tan extrema, muchos viajeros quedan atrapados en una especie de vacío existencial. “Es como que ya no te queda mundo”, explicó Nicolás. Por eso varios terminan escribiendo libros, dando conferencias o produciendo documentales sobre sus experiencias.

El argentino también empezó esa nueva etapa. Actualmente participa en charlas TED, organiza viajes y recibe invitaciones para conferencias internacionales. Sin embargo, asegura que ya no siente la misma obsesión por seguir viajando. “Antes quería irme todo el tiempo. Ahora quiero estar más en mi casa. Quiero hacer teatro, tocar la guitarra, disfrutar otras cosas”, concluyó.

Fuente: Infobae